<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet type='text/xsl' href='http://saiphhouse.spaces.live.com/mmm2008-07-24_12.50/rsspretty.aspx?rssquery=en-US;http%3a%2f%2fsaiphhouse.spaces.live.com%2fblog%2ffeed.rss' version='1.0'?><rss version="2.0" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:msn="http://schemas.microsoft.com/msn/spaces/2005/rss" xmlns:live="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:cf="http://www.microsoft.com/schemas/rss/core/2005" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>El Club de los Poetas Vivos: Blog</title><description /><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog</link><language>en-US</language><pubDate>Mon, 04 Aug 2008 01:22:11 GMT</pubDate><lastBuildDate>Mon, 04 Aug 2008 01:22:11 GMT</lastBuildDate><generator>Microsoft Spaces v1.1</generator><docs>http://www.rssboard.org/rss-specification</docs><ttl>60</ttl><cf:parentRSS>http://saiphhouse.spaces.live.com/feed.rss</cf:parentRSS><live:type>blog</live:type><live:identity><live:id>-6461187005026718524</live:id><live:alias>saiphhouse</live:alias></live:identity><image><title>El Club de los Poetas Vivos: Blog</title><url>http://tkfiles.storage.live.com/y1pfbRc7idk_1aV70pNhHYJKY1KaGFDVvp2GuaK_Ow5oY84WrukePwAAQ</url><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog</link></image><cf:listinfo><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="typelabel" label="Type" /><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="tag" label="Tag" /><cf:group element="category" label="Category" /><cf:sort element="pubDate" label="Date" data-type="date" default="true" /><cf:sort element="title" label="Title" data-type="string" /><cf:sort ns="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" element="comments" label="Comments" data-type="number" /></cf:listinfo><item><title>Conversación por la mañana</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2445.entry</link><description>Al bajar por las aceras la calle del río, los abetos de hojas verdes sobre el empedrado de piedras como puños, de puños como piedras. Al distanciarme más y más del recodo oscuro donde esperaba a que el sol se levantara sobre las rocosas y me regalara esa especie de sonrisa áurea, de saludo ígneo y sagrado. Fue entonces cuando me di cuenta de que sentía algo extraño en mi interior. Me escarbaba una especie de desazón perversa en el sudor frío de la frente y hasta lo más hondo de mi cuerpo. Pero me dije que no debía de ser nada. Hasta hacía poco había guardado el reposo de mi estado inconsistente, siempre febril y débil, ahora casi quebrado. Y como quien despierta de esa especie de sueño emponzoñado que es el que lleva a la muerte; tenía los ojos tan oscuros como la piel cetrina. Y por esa razón andaba con paso leve, susurrante y esmerado de un niño ignorante que aprende a andar. Apoyado a cada rama, asegurando los pies al suelo.&lt;br&gt;&lt;br&gt;En realidad no estaba yendo a ningún lugar. Era un día de esos en que puedes permitirte el lujo de respirar el aire, de sentir el viento, de palpar la hierba, de sentir sin más. Recuerdo ese mismo sitio de los árboles verdes de la vereda, donde caí al suelo vano, como en una bolsa de aire inmaterial. Después de dar tantas vueltas, me sentí morir; y quizá esa desagradable perspectiva me provocó la visión de una especie de mundo paralelo, de un lugar en donde realmente sí hay justicia, donde todos aprenden de sus errores pasados y son capaces de borrar la huella meticulosa de las palabras erradas. Un lugar en que se podía ser feliz, y ser feliz era el oficio. Una situación algo angustiosa, pero hemos de reconocer el fuego enfermizo, la huella de la enfermedad en mi mente. Jamás mundo tal podría ser imaginado siquiera. No hay tiempo, ni merece la pena el esfuerzo. Levantándome  con un brazo de la humedad esponjosa del césped mojado, me vi levantado por mi amigo Cándido Fauza, con un rostro entre preocupado y triste. Tenía un sombrero de ala corta y unos ojos vidriosos.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Sentados ya al calor de un fuego apacible, de las llamas ondeantes, me preguntó por mi salud, por mis problemas y por mi vida. Al no saber qué contestar con claridad y firmeza, le comenté lo que había visto, y le pregunté por el significado que para él tenía. &amp;quot;¿Alguna vez te planteaste aquello? Eso de que hay una forma de que la gente sea feliz en realidad&amp;quot;, &amp;quot;Oh, bueno, ¿desde cuándo tiene importancia si yo lo pensase o no?&amp;quot;, &amp;quot;Bueno. No estaba preguntándome por la importancia o no de tus pensamientos&amp;quot;, &amp;quot;No sé, es que lograr mundos, cambiar las formas en que la gente se relaciona es cosa de los que toman decisiones&amp;quot;, &amp;quot;¿Te refieres a los políticos?&amp;quot;, &amp;quot;¿Quiénes son si no los que toman decisiones?&amp;quot;, &amp;quot;¿Y qué quieres decir con eso?&amp;quot;, &amp;quot;Estarás de acuerdo conmigo en que hay poco tiempo en esta vida, ¿no es así?&amp;quot;, &amp;quot;Más o menos&amp;quot;, &amp;quot;Pues bien, realmente un mundo feliz tendría que ser muy diferente a éste. Habría que pensar mucho en cómo hacerlo y luego hacerlo. Pero no hay tiempo suficiente. Uno puede dedicar todo lo que tiene al estudio de un mundo ideal, y cuando lo hallara, estaría tan sencillamente envejecido que no sería capaz de llevarlo a cabo. O piensas en qué hacer, o lo haces. Aunque en ocasiones la elucubración es precisamente la que labra la perdición de una persona al sellar su propio camino en la inactividad. De todos modos, no me gustaría que pensaras que me encanta caer en afirmaciones gratuitas y omniabarcantes&amp;quot;, &amp;quot;Y qué me dices de la transmisión. Con este tipo de negaciones, poco menos que contradices los principios de la educación&amp;quot;, &amp;quot;Convendrás con que hay cosas que no se pueden enseñar. Es como dar el resultado de un problema, o contar el desenlace de una historia: el proceso aporta el sentido, así como el valor de la solución&amp;quot;, &amp;quot;¿Y no se podría llevar a cabo un plan a partes?&amp;quot;, &amp;quot;Y es lo que se supone que se pretende, así que los políticos son los encargados de hacerlo. Yo nunca pretendí meterme en sus afanes, en la pretensión de hacer creer a los demás que soy capaz de canalizar sus aspiraciones o encontrar respuestas a las eternas preguntas que me martirizan y me van destruyendo poco a poco&amp;quot;, &amp;quot;En ese caso, si la gente como tú se entrega a la pesimista destrucción de su propia personalidad, ¿crees que obran bien?&amp;quot;, &amp;quot;Nunca dije tal cosa. En todo caso, te he preguntado yo a ti primero acerca del particular&amp;quot;, &amp;quot;Cierto. Me parece una forma bien curiosa de responder a mis preocupaciones por tu salud, tus problemas y vida. Me parece que eres el claro ejemplo del que hablas, y que andas por las calles como un pordiosero porque no has sabido jamás hacer nada, a pesar de ser capaz de embaucar y aturdir con tus palabras. Tienes la inteligencia de los hombres, pero también su estupidez más incomprensible&amp;quot;, &amp;quot;¿Pero es que ahora el hombre vive del deber?¿Es que no se necesitan ya a las personas locas, necias, desgraciadas?&amp;quot;, &amp;quot;La inteligencia no tiene por qué devenir en desgracia; no justifiques tus pesadumbres de ese modo tan burdo&amp;quot;, &amp;quot;No deberías de haberme levantado&amp;quot;, &amp;quot;Ay... yo sin embargo pienso que sí&amp;quot;.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Seguimos en silencio unos segundos más, con el crujido de los troncos quemados con el beso de las llamas. Nos miramos como se deben mirar dos troncos de madera que se han golpeado, con el mismo tipo de silencio o la misma soledad de los pollos que comen cerca, pero no juntos.&lt;br&gt;- De todos modos, tanto da. Aún es por la mañana, ¿dónde te van a llevar hoy tus pasos?&lt;br&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Conversaci%c3%b3n+por+la+ma%c3%b1ana&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>Salud y bienestar</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2445.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2445.entry</guid><pubDate>Mon, 19 Nov 2007 19:30:08 GMT</pubDate><slash:comments>4</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2445/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2445.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-11-19T19:30:08Z</dcterms:modified></item><item><title>Sky, Blue Sky</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2418.entry</link><description>&lt;div&gt; &lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-No sé cómo decirlo, Nico. Cómo decir que no siento que hoy sea un día como ayer, como mañana... no sé cómo expresar que siento tanto que no sé cómo decirlo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-Pero ya estás aquí, y no has necesitado responder a ninguna de esas preguntas. Fíjate bien. El cielo está azul, donde lo dejaste y de nada te sirve sentirte mal. Todo está tan mal... ¡dilo! Por qué no decirlo. Pero pronto te das cuenta de que no sigues viviendo como lo haces por conseguir que deje de estarlo. Si no porque es la única forma que tienes de ser. Y... la verdad es que es mejor así.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-Hace tanto tiempo... ya... que dejé tantas cosas en la memoria... y pones un gato al lado de otro y hasta que no pasa un tiempo no se quieren. Es muy triste, ¿no? Pensar que realmente eres como un animal, que no hay nada más. Que si hubieras nacido en un lugar diferente serías otra persona.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-Deja de perseguir cosas invisibles. Cosas que no se pueden ver. A mí me conoces, a mí me quieres. Eso es lo que tienes que tener claro antes de nada, Lou. Y la vida tendrá tantas vueltas como quieras darle...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-Pero si giras demasiado, te mareas, y caes.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Sky%2c+Blue+Sky&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>Idas de coco of Saiph</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2418.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2418.entry</guid><pubDate>Wed, 19 Sep 2007 08:57:31 GMT</pubDate><slash:comments>5</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2418/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2418.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-09-19T08:59:31Z</dcterms:modified></item><item><title>Un Paseo por aquí</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2369.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;El sabor prófugo y timoteado,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;como de laureles y hierba buena,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;de la brisa y el templar sereno,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;sonoro, de la mañana;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;con esas ramas de olivo&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;verdes; con esos pilones de escarcha,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;trenzados, labrando las hojas&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;de las remotas horas perdidas.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Y al sonar verdes&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;los crujidos ansiosos de su lecho,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;y esos golosos&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;ojos sin techo&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;que también la muerte tornaba a la mar&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;profunda, desfigurada y eterna;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;a la mar sonora, de la mañana,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;llegó a lomos de las alas blancas del caballero negro,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;sobre los caminos; que ajados, volvían su suerte&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;hacia el cielo; este azul, el del firmamento,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;sostenía las almas mucho antes de nacer&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;tú, de nacer sin más.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Para captar la voz,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;la serena párbula,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;el amanecer claro&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;de un siniestro y crápula&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;carnicero de dientes amarillos,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;amarillos y pequeños,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;como de rata.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Como de esas ratas&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;que no vuelven&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;porque no han de ser acogidas&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;por quienes les odien.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Saiph.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&amp;quot;Paseo por las calles&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;verde palo&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;de azul y sombra&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;entre los colores&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;de las calles&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;y del cielo.&amp;quot;&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;em&gt;Saiph.&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Oh, y me siento tan turbado al descubrirme entre tantas cosas...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Un+Paseo+por+aqu%c3%ad&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>Y Ahora me da por la poesía...</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2369.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2369.entry</guid><pubDate>Tue, 11 Sep 2007 09:28:54 GMT</pubDate><slash:comments>3</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2369/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2369.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-09-11T09:28:54Z</dcterms:modified></item><item><title>Finalmente el que anda Sólo es Uno</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2349.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Una buena mañana, Ernesto Amador fue descubierto muerto en su habitación. Después de tanto tiempo encerrado en su casa, administrando sus ingentes cantidades de dinero, salió tumbado y frío camino del cementerio. Todo el mundo lo recordaría ante su único y joven descendiente como el más loable de todos los hombres; mientras, él mismo tenía muy presente, mirando al cielo despejado, que era la primera vez que veía la luz del sol fuera de los grandes muros del majestuoso palacio donde vivía.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Al día siguiente, el pequeño Marcos despertaba como de un sueño. Pensaba que encontraría de nuevo a su padre encerrado en el escritorio; haciendo cuentas, escribiendo las órdenes que tanta gente estaba esperando. Pero no lo encontró. Se pasó un rato más dando vueltas por los oscuros pasillos antes de abrir- como un animal enjaulado que teme lo que puede pasar- con cuidado la puerta de su propia casa. Oh, Marcos ya era libre. Cuando se vio fuera echó a correr con todas sus fuerzas y dejó la puerta abierta. Llegó al camino verde, silvestre; a las piedras del río estrecho que navegaban o embadurnadas en lodo se hundían en el lecho helado. Estaba ansioso como nunca lo había estado antes y el corazón intentaba escabullirse de él y hundirse en las aguas vivas para ahogar la llama que lo estaba abrasando. El humo ya estaba muy cerca, el humo de la ciudad y los ruidos ajenos. Pues la ciudad era un lugar extraño- no singular, sino extraño-; tanto por las casas cerradas, las puertas y esos ojos como salidos de otro mundo que gritaban canciones codificadas por un murmullo lastimero y desgarrador. Ni siquiera sabría decir por qué esa sensación extravagante de falta de familiaridad hogareña, agradable a la vista y, por qué no decirlo, al gusto; ese gusto destilado y entrenado en los vapores de las cocinas desde hacía ya tantos años; le asaltaba como si se tratara del producto de una premonición. Era una pesadilla que le golpeaba en el rostro y lo dejó ahí tumbado boqueando en mitad de todos sin que nadie lo percibiera.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Desde la oscuridad comenzaba a distinguir las cosas que tenía a su alrededor. Estaba tumbado con el hedor pestilente de alquitrán pegado a la nariz. Recordaba que un hombre lo había empujado hacia la calzada y un destello anaranjado lo había golpeado con violencia tirándolo al suelo. Estaba temblando y una mujer de avanzada edad lo estaba inspeccionando; le tenía la cabeza con ambas manos y lo miraba con aire de profesional. “Chico, ¿me ves?¿me oyes?”. Marcos creía que la mujer bromeaba; pero contestó: “Claro. Claro que la veo, claro que la oigo. ¿O acaso es que no está ahí y no está hablando?”. La mujer pareció alegrarse mucho y le dijo que fuera a su casa para que pudiera ver si había tenido algún tipo de lesión. El joven obedeció sin contestar- parecía un niño amaestrado, a pesar de que ganara en altura a la mujer y ya tuviera la mayoría de edad-, tirado de la mano por delante de unos jardincitos floridos, alguna casa descolorida y dos calles residenciales. Allí estaba: una casa blanca y alta sobre un césped corto y una valla roja. La mujer lo sentó en la mesa de su cocina, le preguntó su nombre, le dijo que ella se llamaba Emily, que el conductor se había dado a la fuga, que parecía que estaba el chico bien, que de dónde era. Él contestaba con monosílabos, cortos y contundentes. Le era desconocida la amabilidad de la señora Emily, y a pesar de que le fuera agradable esta disposición, no podía corresponderle del mismo modo, ya que era un iletrado en las artes de la relación social. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;De repente, la señora Emily llamó a su hija entre pregunta y pregunta y apareció bajo el quicio de la puerta. Serían las palabras del mismo Marcos Amador en papel. &lt;i style=""&gt;Ese figurín de blanca y tersa, de pureza límpida, inmaculada y bañada en luz. Despertaba absorto del orden sordo e incoherente del ruido que, en su crepitante cesar reactivado al instante, contagiaba de su pecado. Volvía esta Afrodita del jardín encantado. &lt;/i&gt;De su prisión y su hogar raptado después de mil años de soledad y vida leve, arrancaba la melancolía casi vidriosa de sus ojos azorados, llameantes y salvajes; por esa nívea presencia, coronada de oro y tirabuzón. Ella se acercó a la orden de Emily, acercó esa fragancia de azahar, de magnolia y hierba fresca, y cuando puso su delicada mano de seda- suave y dulce como el murmullo de las hojas sobre las aceras- sobre su pecho desnudo, un estremecimiento le recorrió cada prolongación de su ser y más allá de su cuerpo. Nunca una mujer le había tocado piel con piel, salvo la señora tan amable, unos minutos antes. El temblor causó risa en la joven que lo auscultaba y Emily procedió a presentarlos. Se llamaba Anne. Parecía que había descubierto una hemorragia interna a la altura del tórax, una herida que, cada vez con mayor insistencia, lo arremetía con una intensidad creciente. Emily ofreció al joven su casa para descansar esa noche y asegurarse de que la herida no era grave, así que Marcos se dejó llevar hacia la habitación de invitados como se había dejado llevar tantas veces por su padre- como si apenas un día lo separara del jardín de infancia, de la despreocupación por lo que realmente es importante o parece que tiene que serlo- de la mano de Anne. Oh, esa mano. Oh... qué inaguantable sensación, qué escandaloso ruido el de su corazón.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Estaba tumbado y sin dormir debajo de la gran cantidad de mantas perfumadas cuando abrió los ojos y vio a Anne espiándole muy de cerca. Por un momento se asustó, pero de repente, todas esas sensaciones que lo acechaban al mismo tiempo; la vida fuera de lo que había sido su casa durante tanto tiempo, la ciudad y el atropello, la amabilidad y la belleza, el dolor y la tragedia del padre perdido, le llevaron a sus ojos una húmeda protección al tiempo que se le escapaba un gimoteo apagado pero profundamente triste. Ella le preguntó que qué le pasaba.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;- No sé qué pasa que no sé lo que me pasa.- respondía cansado.- Las luces y el color de todo me dañan los ojos, así que los cierro, pero entonces me vuelvo ciego. Todo esto es demasiado nuevo para mí y ya estoy agotado de que me ofrezcan cosas que no soy capaz de entender, ¿o es que no hay nada que entender? No necesito saber contar para tener presente que me sobra el dinero para vivir toda una vida de placeres, pero tengo tanto miedo de volver a mi casa como de quedarme fuera para que me atropellen o me dejen anonadado. ¿Qué es lo que quiere la gente?¿No se puede ser más feliz estando solo? De modo que nadie te abandone, nadie se muera, ni te ataque, nadie te decepcione. Sin sobresaltos y sin juegos, sin trampas en las que caen los necios como yo. Ésa era la filosofía y la moral que me transmitió Ricardo sin apenas hablarme, ¿no es más fácil dejar que un niño vea lo que hay alrededor y extraiga lo que significa para él que mentirle, encauzar y restringir su visión? Supongo que no, porque entonces acaba sin tener los principios adecuados, las normas y las leyes y todo lo que entendemos por normal que nos permite sobrevivir y coexistir con otras normalidades extranjeras. La vida es tan fácil como sobrevivir y a la vez tiene la dificultad de llenar el tiempo que tenemos entre las manos.¡Qué desgraciado me siento ahora que sólo necesito sonreír para ser feliz!&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Y brotaba el manantial, las gotas cristalinas y redondas, como brillantes diminutos, inocentes y vírgenes. Necesitaba una palabra para expresar ese dolor, el mal, un fuego abrasador que lo estaba matando, que le daba la vida para ver cómo creaba la lluvia desde sus entrañas. Levantó los brazos al aire y gritó con todas sus fuerzas, arañándose la piel al intentar sacarse esa infección mortal y perniciosa que se cebaba con crueldad sobre él.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-¿Es que me estoy muriendo?&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;A su lado suspiraba silenciosa con un aire ensoñado por las palabras que acababan de emanar en cadencia deliciosa de los labios de Marcos.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;- No. Estás llorando.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Al descubrir el lugar en el que se escondía la sensación, fue gritando su nombre por toda la extensión del lugar, como si de ese modo espantase al traicionero y cobarde. ¡No chilles, loco! Pero estuvo llorando un rato más antes de parar. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-indent:35.4pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Mientras aún estaba con la piel erizada por la rabia desatada, Anne se acercó a la cama, lo arropó con cuidado con todas las mantas que se habían caído y le deseó las buenas noches con un beso en los labios al que no se resistió- como no se había resistido a la muerte de su padre- antes de alejarse por la puerta. Todavía saboreaba el delicado tacto de la saliva de Anne cuando estaba amaneciendo y marchó dando vueltas por las calles de la ciudad completamente absorto pensando en todo lo que le quedaba por hacer y lo lejos que todavía estaba de las garras de la muerte. Ahora veía a las personas todas ellas como una infinita prolongación de posibilidades, como un paisaje inexplorado; pero conforme se alejaba de Anne, del recuerdo de su padre, y la mansión repleta de dinero, más se daba cuenta de lo poco que necesitaba a ninguno de los tres.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Finalmente+el+que+anda+S%c3%b3lo+es+Uno&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>Super-History of Saiph</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2349.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2349.entry</guid><pubDate>Tue, 28 Aug 2007 11:04:23 GMT</pubDate><slash:comments>7</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2349/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2349.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-08-28T11:04:23Z</dcterms:modified></item><item><title>El secreto del Señor Vela</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2339.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Marito Amando era el hijo mayor de Mario Vela. Tenía el pelo claro y los ojos de niño. Estaba con Tomás y Mateo en la casa cuando entró su padre enfundado en un chubasquero cubierto por el agua. Los niños, sentados en la mesa comían en silencio, pero cuando entró Mario, todos se dieron la vuelta para ver el semblante oscuro como la prenda que llevaba. Igual que un perro rabioso, pasó como una exhalación, si ver, sin pararse a saludar y extrajo unas varas metálicas de unas fundas aterciopeladas. Eran las palancas que utilizaba en su trabajo. Ninguno de sus hijos fue capaz de decir nada mientras se movía impulsado por fuertes convulsiones. Pero Marito lo acompañó armado de uno de los dos metales.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Bajo la lluvia, esperaron en silencio. Las gotas no eran ruido para sus músculos fríos y tensos, sin embargo, su hijo mayor estaba llorando. Se abrió la puerta de la casa y salió un hombre con sombrero y gabardina. Todo de tela, de la seda cara de las tiendas en donde el olor del pobre  se percibía a kilómetros de distancia. Mario Vela lo miró en esos ojos de niño con sus párpados áridos, sus determinación seca y salvaje. Con la barba sin afeitar y el rostro chorreante de agua. Fueron los dos, uno al lado del otro. El hijo mayor había entendido ya y su padre había visto muchas veces que se levantaba sobre los músculos como un artista de la armonía anatómica. Ambos tenían la fuerza brutal de los viejos remeros como una memoria genética. Andaron tras él y la voz de Mario sonó ronca: ¿Es usted Marcelo Puerta? Y se dio la vuelta y vio esos espectros con varas y tuvo miedo. Marito bajó la punta sobre su cabeza.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Las últimas lágrimas de lluvia se habían secado dos días después. El sol abrasador caía como una bofetada desde el cielo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    -¿Y qué dices que le ha pasado a tu esposo?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Ha muerto. Ha muerto de forma natural.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Qué raro.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Estaban acostados y él llevaba un cigarrillo en la mano. Desnudos frente al balcón que había tenido las persianas subidas toda la noche. El inspector siempre se dejaba las persianas subidas y ella acudió a sus aposentos con una frecuencia algo irregular los últimos meses. Se llamaba José Juan José y ella Esmeralda. Un nombre del que se mofaba el antes nombrado.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Me refiero a que murió de la única forma que podía morir; fue asesinado.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Ah, eso ya es otra cosa, nena.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Ni siquiera le dio una calada, ya que nunca fumaba. Mientras hablaban no se miraban a la cara, como si los momentos de cariño se hubieran consumado ya, y sólo quedara la indiferencia e impersonalidad de la conversación que estaban teniendo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Haré lo que pueda.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Marito Amando tenía las manos manchadas de sangre. Como todos los que tienen una experiencia inolvidable, se debatía entre la soledad a la sombra y los gritos de madrugada. Cuando apenas se alejó unas semanas de sus fantasmas, ya vociferaba con sus amigos en algún bar, agarrado a las cervezas vacías. Su padre nunca le dijo nada, a pesar de verlo llegar desde su sofá viejo, sin tenerse sobre las piernas; y a pesar de eso, su hijo no podía evitar mirarlo con odio desde la embriaguez, echándole en cara todo, mofándose de él, destruyendo esa especie de pureza que había trabajado sobre él como si fuera mármol durante tanto tiempo. Esperó tantas veces sin dormir una explicación que terminó por odiarlo y por hablar solo. En esa casa se había tejido una red oscura e inquebrantable de silencio. Fue una noche como esas en las que el hijo mayor volvía a la madrugada, cuando llegó un hombre alargado con la camisa abierta por el pecho y unas gafas de sol antiguas. Mateo y Tomás eran gemelos, y tan pequeños, que no se había enterado todavía de que las cosas en casa habían cambiado. Era un bajo de un edificio cincuentón y las paredes de la fachada tenían la pintura desconchada por la humedad. Parecía una mueca de dolor hacia el parque, a sus flores muertas y vegetación disecada.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - ¿Una copa?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Por favor.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Mario Vela estaba pensando en lo que le llevó a actuar como hizo, a lo que significaba la vida y lo que todavía merecía el respeto, el riesgo o la vida. Sus hijos hacían ruido en el cuarto de al lado.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Supongo que sabe por qué he venido, ¿verdad?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Al inspector no le latía el corazón, o eso dijo su madre una mañana cuando le puso el oído sobre el pecho. Hacía mucho que no sentía nada, que caminaba sin que le importara que una bala le quitara la vida. Para él habría sido lo mismo morir allí que en cualquier lugar. Y por eso hablaba con su voz de cínico desencantado y paseaba a un perro que llevaba años sin ladrar. No dormía por las noches y tenía la piel blanca. Las sutiles arrugas recordaban las grietas de las paredes del manicomio. Mario Vela esperaba mientras sudaba.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - ¿Cómo se llama, detective?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Me llamo José Juan José.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - ¿Y por qué le pusieron ese nombre?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Supongo que porque mi padre se llamaba Juan José y nací el día de San José.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - ¿Y cuánto sabe, José?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Emmm- el inspector estaba preguntándose si había sido por el José que correspondía a Don Juan José Riviera o era hacia su origen beatífico la referencia- Lo suficiente como para que usted pueda cambiar las cosas haciendo algo.- ni siquiera le importaba una mierda que el otro le mirara a la cara. Él estaba jugando con un mechero, echando un vistazo a su alrededor.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Yo lo hice. Sólo yo maté a ese hombre.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    José Juan José de repente lo miró. Parecía gracioso con la sombra recortada, esparcida por su cara. Tenía los ojos alargados y la voz grave. No sonreía, tampoco nadie recordaría años más tarde que hubiera tristeza o melancolía en su rostro. Sencilamente no había nada. La mano de Mario Vela estaba tan quieta como sus ojos esculpidos con una brutalidad carente de calor humano. Eran secos como las grietas secas de la tierra arcillosa en verano. No tembló jamás, ni temblaría.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Es curioso, por las heridas juraría que hubo dos hombres atacándolo al mismo tiempo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Llevaba dos varas cogidas por cada una de mis manos.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Los ojos del inspector, negros, negros.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - ¿Seguro?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Del todo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Marito Amando llegó a su casa y, borracho. Al no ver a su padre en el sofá, lo odió con más fuerza y se fue a dormir. A partir de entonces, nadie lo volvió a llamar Marito, a pesar de que terminara perdonando a su padre y siguiera teniendo ojos de niño y nunca supo el motivo por el que tantas noches tuvo que lavarse las manos de sangre. Nunca supo por qué había matado a ese hombre.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+El+secreto+del+Se%c3%b1or+Vela&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>historietilla de Saiph</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2339.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2339.entry</guid><pubDate>Mon, 30 Jul 2007 14:42:00 GMT</pubDate><slash:comments>4</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2339/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2339.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-07-30T22:45:04Z</dcterms:modified></item><item><title>La Tierra dorada</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2331.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Recordaba haberse acostado después de estar largo tiempo dando vueltas en la cama; lavarse las manos, cepillarse los dientes, pero se despertó en un lugar muy diferente. Todo era demasiado grande; más de lo que lo recordaba. Una playa inmensa se extendía a lo lejos, las hojas de una palmera a penas tapaban la luz sobre él. Se puso a andar con las manos en los bolsillos. Si alguien lo hubiera visto desde lejos, le hubiera parecido un niño que jugaba a pensar. Tenía los ojos oscuros y la piel clara. A pesar de que fuera todavía muy joven, la melena lisa le llegaba hasta los hombros y era rubia como el dorado de la tierra que trae el mar. El joven se llamaba Aquiles.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Una vez, hacía ya por lo menos un año, cuando su padre aún le contaba historias a la hora de acostarse y no paraba de hacer preguntas, le dijeron que los sueños eran el planeta al que los niños iban cuando dormían; pues una persona realmente no puede estar tan dentro de sí misma que no esté en ninguna parte. Lo recordaba siempre, como tantas otras cosas que la gente dice para salir al paso; pero, ¿qué pasaría si...? En las sombras de la habitación, artificiales, la bombilla y la lámpara. Detrás de las persianas se oía un murmullo desalentador, la lenta máquina que pone en funcionamiento el mundo: ese rugir de coches como una respiración anquilosada, un ronquido enfermizo y muerto. Allí estaba la playa.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Se encontró con un hombre anciano que contaba granitos de arena. En una mano tenía una botella de agua y Aquiles preguntó:&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: ¿Qué hace señor?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;SEÑOR: Estoy contando el número de gotas que tiene un litro de agua.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    El joven se quedó mirando el plástico y vio como de repente caía una gota minúscula y entonces el otro pasó un grano de arena de la playa a su mano.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: ¿Y le gusta mucho contar?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;SEÑOR: ¡Qué estupidez! Contar sólo me sirve para saber cuántas gotas tiene un litro. Contar en sí no significa nada. La pregunta debería de ser para qué necesito saberlo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: Ah... disculpe.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;SEÑOR: Hay muchos que se creen muy inteligentes no sabiendo nada. Y cuando yo lo sepa tendré el poder de decidir quién puede saber y quién no.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Desde que sus padres se divorciaron, Aquiles se fue distanciando más y más del exterior. Se inventaba historias, cuentos. Estaba seguro de tener el control; nada era real. Ahora se encontraba pisando las mismas aceras, y todo fluía fuera de sus manos. Era más que un sueño, un universo paralelo en el que había creado vida. Marta, que había guardado todos los papeles que había trabajado el niño, comparaba, y se daba cuenta de que, cada vez más, las rayas que al principio eran una sugerencia, la abstracción, la idea del referente, abandonaban la ambigüedad y se convertían en representaciones tan detalladas que, su madre llegó a dudar de que los monstruosos dibujos no tuvieran referentes reales. La literatura había dejado de ser interpretación para convertirse en un grito desesperado. Y quién dice que un dibujo no es literatura. Pero no podía haber visto nada parecido.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Sentado y con las rodillas cogidas entre los brazos, esperaba el muchacho las preguntas del doctor.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;FRANCISCO: Y cuántas veces has visto esa playa, Carlos.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: [murmullo] Me llamo Aquiles.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;FRANCISCO: Vale, vale. ¿Cuántas veces, Aquiles?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: Muchas.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;FRANCISCO: ¿Estuviste en alguna playa antes de perder la vista, Aquiles?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: Sí.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;FRANCISCO: [anotando en su libreta] Háblame de ese lugar.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: La tierra es dorada, el agua transparente, y hay gente que me habla.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;FRANCISCO: ¿Y qué te dice esa gente?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: [molesto] Cosas.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;FRANCISCO: ¿Qué tipo de cosas?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: No sé, ya sabe. Lo mismo que la gente normal. Hablan, hablas...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;FRANCISCO: Entiendo [hace una pausa] ¿y de dónde viene lo de Aquiles?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: Es así como me llamo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;FRANCISCO: ¿Así te llama esa gente?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: [resoplando] No.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;FRANCISCO: ¿Por el personaje de la Ilíada?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: No...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;FRANCISCO: Entonces... ¿por qué?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Después de serpentear por los caminos que rodeaban los troncos negros del bosque, llegó a la ciudad. Todos los edificios estaban adornados con pan de oro y los habitantes estaban fuera de sus casas. Sonrientes, hablando. Después de miles y miles y miles de kilómetros, seguía sin ser ese el lugar que había estado buscando. Estaban con él el perro guía Bobby, también Lucas y Manuel. Subiendo a lo más alto de la cresta rocosa, frente al lago de lava en las profundidades de la tierra. Y ahora de nuevo entre muros, junto a la ficción social y las conversaciones de las gentes. Ahora estaba cansado.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: En la cultura griega puede significar gloria. En la lengua brahamánica tenía un origen distinto. Es tierra de oro.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Cansado de buscar respuestas dentro de sí mismo. De vivir en el planeta de los sueños y andar entre su oscuridad completa hacia ningún lugar, con ningún objeto y solo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: Y oro es el destino del viaje. El sentido.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;FRANCISCO: ¿Entonces qué es Aquiles?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Pero ya no había nadie en torno a él. Los edificios sucumbieron a la oscuridad y el suelo no se hundió a sus pies. Ni siquiera se cayó. Ahora se observaba con interés en un espejo de la habitación del psicólogo. Giró la cabeza para mirar a Franciso a los ojos.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: Aquiles soy yo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    El doctor escribió antes de irse a dormir y con un temblor que le recorría el cuerpo. &amp;quot;Si el niño está ciego [pausa] daría igual que no lo estuviera. Me ha fijado con esos puntos negros y por un momento he pensado que veía una cosa de mí que yo tampoco quería enseñar&amp;quot;. Esperó un poco más, releyendo sus propias palabras: &amp;quot;Ese Aquiles se hace el ciego para llamar la atención&amp;quot;. &lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Y si no se pudiera comprobar médicamente que no veía nada, se lo habría creído.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Demos gracias de que hay cosas que la ciencia no es capaz de demostrar.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: ¿No va a decir nada?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;FRANCISCO: Claro que sí.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+La+Tierra+dorada&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>Relatos de Saiph</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2331.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2331.entry</guid><pubDate>Sun, 22 Jul 2007 21:11:30 GMT</pubDate><slash:comments>4</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2331/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2331.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-07-22T21:24:14Z</dcterms:modified></item><item><title>Debe ser cosa de la resaca</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2326.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;    Se llamaba Luis, y lo primero que pensó al incorporarse es que no conseguía acordarse de nada. Era de noche cuando se levantó y todo estaba negro a su alrededor. Las sábanas blancas eran un amasijo desgarrado en varias partes a un lado de la cama y cuando se sentó en el colchón tuvo que agarrarse la cabeza con las dos manos por el dolor que sentía. Era como si una aguja se le hundiera en el cuerpo y rebuscara en su interior el camino sobre el que tanto tiempo había estado trabajando. Al incorporarse parecía un estúpido, tanteando todo con las manos, en un entorno indómito. No es que no viera las cosas, sino que creía tener clavados sus ojos sobre él. Procuraba no enfadar al jarrón para que no se le abalanzara. El misterio de la oscuridad era apoyado por el olvido, que como una bruma lo separaba de todo a la vez que lo acercaba a su esencia. Podríamos decir que al confiar en los ojos de las paredes, era capaz de mirarse a sí mismo y juzgar como si fuera otro que, desde fuera en realidad, observa. Acababa de acceder a un mundo extrañamente mágico; quizá por casualidad, pero así fue. Ahora nada era nada en sí mismo, y todo estaba tan unido que era difícil determinar el comienzo de la existencia o la pasividad inerte.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Debió de ser la luz, el fuego, la propia sabiduría y el conocimiento los que desvelaran las sombras que se extienden tras las estacas. Al apretar el interruptor del pasillo, se encendió la bombilla. En sus sueños febriles, había supuesto tantas cosas que, de pronto, perdió la perspectiva y consiguió ver a través de la intercesión de este nuevo compañero. Se planteó si fue ese momento en el que realmente comenzó a ver de verdad, pero no supo responderse. Las ideas y los recuerdos lo empezaban a asediar mientras todavía se tambaleaba: el coche, la sangre, el cuchillo, ún niño que decía hola, el cuarto de un baño en el que empujaba una pared, los faros de un coche, el almacén, la carretera. Como fogonazos de cámaras impertinentes. A penas pudo evitar caerse de espaldas contra la moqueta del suelo, aunque acabó derribándose y golpeándose con fuerza en la cabeza.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Ahora notaba como cada parte de su cuerpo le acariciaba suavemente; las puntas de los dedos de sus pies le cosquilleaban levemente así como su lengua, sus ojos y su nariz. Recordó a la señorita Diana, que prefería a los hombres con las cosas claras y el atasco que le había retenido durante varias horas en la entrada de la A-6 en Madrid. Se levantó de un salto y abrió la nevera. Ahí estaba el agua. Cogió un vaso, lo llenó y se lo llevó a los labios con fuerza descargando todo por la garganta y su pecho desnudo. Y una vez más. Ahora lo veía más claro. Sentado detrás de la mesa en su despacho, rellenando unos papeles para la universidad, repartiendo cajas, leyendo Cien años de Soledad. Comenzó a caminar, desandando el pasillo. Las llaves, las manías de Laura, el sofá de los domingos y la comida precocinada. Sentía de nuevo el dolor a la altura del vientre y fue encajando todas las piezas: Sabía que llegó borracho en su coche, que acabó de cenar con el cuchillo aún en la mano, y se lo clavó ya en la cama. Al llevarse la mano a la herida, aún encontró ese color rubí tibio.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Todo estaba teñido de rojo en la habitación. Se acabó durmiendo mientras todavía se desangraba. Se sonrió al sentarse y rebuscó en la brecha que tenía con el dedo índice.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Ha sido como volver a nacer, pensó. Nunca pensé que ser un ignorante diera tantos beneficios, porque ya lo entiendo todo. Si hasta ahora no he sido capaz de recordar algo que me hace realmente yo mismo, es que en el fondo no me importa en absoluto. Todo lo que acabo de ver eran momentos que no dicen nada, razón de más para abrirse una brecha; estupideces incoherentes. Quizá es que, como ser humano, dependo más de lo prescindible. Pero si el amor y la amistad han sido sólo palabras, sigo confiando en que sea el suicidio la forma más eficaz de matar el tiempo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Debe+ser+cosa+de+la+resaca&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>Idas de coco of Saiph</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2326.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2326.entry</guid><pubDate>Thu, 19 Jul 2007 23:05:23 GMT</pubDate><slash:comments>2</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2326/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2326.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-07-20T11:22:41Z</dcterms:modified></item><item><title>As Lembrazas do Mar</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2314.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Llegan tarde el lamento&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;y el crujido como de pisadas&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;de las saetas que tras el cristal&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;pasan, miden el tiempo.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Pero no son sus ojos los que miran ya.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Fijaos en que la cristalina luz del destello&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;de una estrella, también desaparece.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Al atardecer la luz se muere,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;brota el sepulcro limpio de su recodo infame&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;para recordar a los vivos la oferta secreta&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;en un minúsculo cuerpo de plata,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;o quizá nada. &lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;O tal vez la oscuridad ha vuelto a jugar &lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;a su juego predilecto;&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;engañando, dando prisa a la razón por aparecer&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;con cualquier invento&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;que sacie esa sed que llevamos dentro.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Sólo sé que el Sol sólo es Sol si lo parece&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;y que en la caricia del silencio nocturno&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;las palabras cortan el cielo como navajas.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;En estos versos, en mis ojos todavía creo estar tocando el agua de la playa.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+As+Lembrazas+do+Mar&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2314.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2314.entry</guid><pubDate>Mon, 09 Jul 2007 23:39:23 GMT</pubDate><slash:comments>4</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2314/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2314.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-07-09T23:39:23Z</dcterms:modified></item><item><title>Cosas que Simplemente No pasan</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2309.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;font face="Times New Roman, Times, Serif"&gt; Para compartir son malos tiempos, ya lo decía mi padre.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;  Era una época en la que la ficción se debatía en términos alejados de la verosimilitud. Llegó a mi pueblo creado, cerca del lago y el valle que yo escribía poco a poco, una especie de monstruo. No es que quisiera matar (como todo monstruo que se precie), por lo que pude leer de mis propias manos, sino que lo necesitaba. A veces la vida de monstruo no es muy cómoda y el hecho de que la gente huya de ti dificulta la normalización de las relaciones sociales. Y cada uno es como es. ¿Tú respiras? Yo mato a la gente. No es que sea yo quién para juzgar, pero el pueblo sobre el que estaba escribiendo no entendía esa costumbre tan atípica y la tolerancia tiene ciertos extremos. El caso es que existen los colores, pero a uno no le puede gustar el color... casa, pongamos el ejemplo.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;  Se trataba de un pueblo pequeño, con habitantes normales, vestidos, que trabajaban. De entre todo el pueblo existían muchos muchachos jóvenes, entre ellos, yo. Antes de que escribiera sobre la llegada del monstruo yo se había enamorado de una joven preciosa. Tenía unos ojos enormes, eso sí, sin salirse de los límites de la cara, entre otras virtudes no menos destacables. El día en que se conocieron yo y ella era verano, y el calor y la brisa encontraron sus miradas. Yo se quedó tan sumamente perplejo que el tiempo se detuvo. Se detuvo del todo todo. Ni tan siquiera al tiempo le dio tiempo de darse cuenta de que se había parado. Al tiempo, unas voces de coros celestiales sonaron tras de ella y un halo proyectado alrededor de sus cabellos la destacó de entre todo el mundo. Oh, pasión, oh corazón. Templa sereno que clama el cielo los sonidos roncos de tu despertar. Era ella la mujer de la vida de yo. Sólo faltaba un dedo gigantesco que saliera del cielo con un cartel: &amp;quot;Ella es, idiota&amp;quot;. Pero no salió.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;  Yo, que tenía mil palabras que contarle, en iluminadas noches en vela, dichas a rostros que se esfumaban con la imaginación ansiosa; yo estaba... nervioso. Para cuando el tiempo había recompuesto su devenir, se acercó a ella y ella lo miró con una sonrisa. Tantas palabras ardiendo en su pecho... ¿mil dije? Y todas ellas revoloteando en un mismo lugar, jugando con su lengua. Mil palabras son demasiadas, así que más o menos salió un murmullo ininteligible y aparentemente estúpido de su boca. Claro, ella cambió la expresión de su cara. Levantó la ceja, frunció el ceño y levantó el labio inferior. Se dio la vuelta en dirección al pantano donde le esperaban sus amigas que, para el caso, sólo tenían por objeto joder la marrana al personaje protagonista, poner interesante la trama y acelerar innecesariamente el desencadenamiento de los hechos (véase en &lt;em&gt;La Regularidad de la Función que cumplen siempre las amigas de Ella en la vida real&lt;/em&gt;, libro necesario para todo estudioso de la vida). Yo gritó entonces: ¡No!¡No te vayas!&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Por qué?&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Joder... porque eres la Mujer de mi Vida y aún no me ha dado tiempo a decírtelo.&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-La... mujer de tu vida.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-No, no: la Mujer de mi Vida.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Pero... ¿por qué?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-No lo sé... pero lo eres. Y pienso hacer todo lo posible porque te des cuenta de lo mucho que me quieres.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Que me de cuenta? De eso una no se da cuenta.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Ya verás como sí.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;  Ella lo miró de arriba a abajo.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Qué chico tan raro.- y se dio la vuelta para irse.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;  Él le tomó la mano para que se diera la vuelta.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-No me has dicho tu nombre.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Me llamo Sara... Sara de Santos.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;  Y yo se puso las manos en la boca y gritó.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¡AMO A SARA DE SANTOS!¡AMO A SARA DE SANTOS!&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¡Calla!&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Por qué?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Porque es mentira.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Por qué iba a ser mentira?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Sólo estás demostrando que eres un infantil y un idiota.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Si para ser quien soy tengo que ser infantil e idiota lo seré. No te quepa la menor duda.... ¿me quieres?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Cómo te voy a querer si eres idiota?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Entonces no quieres a los que son idiotas?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-No.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Ni aunque lo sean sólo un poquito?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-No.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Por qué?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Porque si no yo también sería idiota.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Y si te convenciera de que ser idiota es lo mejor que te puede pasar en la vida?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Buf... qué pesado...&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Oh. No me digas eso... yo sólo te he dicho cosas buenas y ¿tú te dedicas a insultarme? Te aseguro que si esta noche me acabo suicidando caerá sobre tu conciencia.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Vas a suicidarte?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-No sé, no sé... ya veré... dependiendo de cómo te portes.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Me estás tomando el pelo. No te vas a suicidar... ¿o sí?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Como tú digas...&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¡Ey!¡Te estoy hablando!&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Tuturúturúuuuuuuu.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¡Dime que no te suicidarás!&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Estoy oyendo algo? Será mi imaginación...&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;  Y claro. Entonces fue cuando hice que llegara el monstruo en acción. No fue exactamente entonces, pero sí un mes más tarde. Por aquél entonces, Carlos y Sara ya estaban dedicándose a oler las nubes en esta apartada orilla donde más clara la luna brilla. Entonces llegó el monstruo al centro de la plaza con sus aires de humildad y dijo muy amablemente: Ciudadanos del respetable pueblo. Hasta que no me derrote alguien, me comeré a una persona cada día. El listado del nombre de las personas lo he colgado en la puerta del ayuntamiento. Muchas gracias. Don Benito que fue uno de los primeros en llegar, protestó levemente con un carraspeo: Vaya hombre, mañana me toca a mí, con la de cosas que tenía que hacer sólo me faltaba morirme. Claro, para asegurarse de que le tuvieran que derrotar, el monstruo había cortado todas las salidas del pueblo. A los lectores imaginativos seguro que se les ocurren muchas formas de escapar, pero el monstruo siempre se habrá adelantado, ¿vale? Porque es muy listo y muy fuerte. Y el listado no se podía quemar.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;  Yo, que es el protagonista, tenía muy claro que quería derrotar al monstruo y salvar a su pueblo. Pero una cosa es tenerlo claro y otra cosa es hacerlo. Primero dejó tiempo para que el monstruo se cargara unos cuantos personajes secundarios sobre los que no añadiré más que provocaron el incremento proporcional del odio por parte de los ciudadanos, entre ellos nuestro héroe, que es yo. Luego dejó un poco más de tiempo para que se presentaran dos o tres a intentar vencerle en combate que fueron deshonrosamente derrotados; porque sino no tiene mérito, y luego fue él para allí. Suponía que tenía que llevar algo en las manos, pero se le había olvidado, así que mientras iba de hacia el hogar del monstruo tomó una piedra del camino y una ramita. El hogar del monstruo estaba al final del sendero que subía por la colina y tenía una puerta enorme, así que llamó. Le contestó la voz del monstruo; ¡La puerta está abierta! Así que pasó. ¿Puede hacer el favor de esperar en la salita?¡Me estoy duchando! Se sentó en el sofá de la salita y yo se puso a observar el cuarto. Estaba claro que no se trataba de un monstruo cualquiera, tenía clase. Un televisor de al menos 52 pulgadas, unos cuadros con paisajes y fotos de familia, perfectamente dispuestos, creaban una armonía agradable a la vista; y ese olor que impregnaba el ambiente relajaba el cuerpo y excitaba los sentidos al mismo tiempo. Parecía una casa de ensueño. Se notaba que era un monstruo de mundo. Pero... tantas fotos que tenía. Bueno...&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;De repente dejó de sonar el agua y salió el monstruo de la ducha. Tenía una toalla desde la cintura a los pies y el pelo mojado hacia atrás. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-No te importará que te coma así, ¿verdad?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-No, no, no he venido por eso.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Entonces, ¿qué?¿Es el del gas?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-No.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Se hizo un silencio tenso en el que se oía hasta la última mosca comentar ¿cuánta gente hay en esta habitación? Es que veo muchas veces lo mismo y aún no me he acabado de acostumbrar.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Entonces quién eres y qué quieres?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Puedo responderle con una adivinanza?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Claro.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Soy tu hijo Aranda.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Qué?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Papá... soy tu hijo Aranda.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Pero... yo no tengo hijos...&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Sí. Tienes uno.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Sí?¿Y quién es?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Soy yo.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Ah... claro... las piezas comienzan a encajar.... ¿y cómo te llamas?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Me llamaron Aranda la gente que me encontró.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Claro... es cierto.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Pero ya me estoy acostumbrando a que pases de mí, ¿sabes?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Pero... ¡hijo mío!¡puedo cambiar!&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Y además ahora querías comerme... no te habría importado si yo no te hubiera dicho nada, ¿me equivoco?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-...&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-No has cambiado nada, padre.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Cómo podría hacer para compensarte?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Pues si te mataras en mi nombre te perdonaría, desde luego.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¡Pues así se hará!&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¡Vale!&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¡Bien!&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;El monstruo cogió un cuchillo y se lo clavó en la garganta.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Hale, ¿contento?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Pues sí.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;El monstruo sonrió de satisfacción. Después pensó un rato y miró extraño al joven. Luego se miró la sangre de su garganta.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¡Hijo puta!&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Se cayó al suelo por la pérdida de sangre.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Por lo menos... sigue mi trabajo, hijo mío... acaba lo que yo empecé.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Esto... monstruo, siento decepcionarte, pero no soy tu hijo.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿No?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Se trataba de un acertijo.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Ah, sí?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Sí. Soy tu hijo Aranda, el que miente más que habla.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Vaya por dios. Pues un hijo mío no debería de mentir tanto, ¿vale Aranda?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-Eh... claro... &lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Por aquel entonces el oxígeno debía de llegar escasamente a su cerebro, porque si no, no se explica.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-¿Quieres una piedra o una ramita?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;-No, hombre. Las necesitarás en el futuro. Para compartir son malos tiempos, hijo. &lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" color="#000000" size=3&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Y es que ya lo decía mi padre.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Cosas+que+Simplemente+No+pasan&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>Idas de coco of Saiph</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2309.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2309.entry</guid><pubDate>Sat, 23 Jun 2007 10:42:16 GMT</pubDate><slash:comments>5</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2309/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2309.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-06-23T11:09:23Z</dcterms:modified></item><item><title>Las hojas Verdes del Árbol seco</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2298.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  Él era una persona normal, como todas las demás. Vivía en una ciudad lo suficientemente grande como para que nadie agachara la cabeza si te estabas muriendo en la esquina de al lado, cerca de un río que se llamaba Manzanares.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  A pesar de que hubiera nacido en una carretera, entre una ciudad que nadie conoce y Huesca, ya hablaba del trabajo cuando le preguntaban qué tal el día y no tenía tiempo para mirar silenciosamente las gotas al caer en su chop chop, en su triste melancolía.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  Un día se fue al mar en una barca no muy grande con dos o tres personas más. De repente, sin previo aviso, se presentó la tormenta como salida de la nada y volcó la barca. Él, que aprendió a nadar cuando no subía por encima de la mesa en altura, estaba acostumbrado a llegar a la extenuación y mucho más. Pero se habían alejado demasiado de la costa y no veía a los que fueron con él. En las arrugas que rayaban escasamente, perfilando la unión entre las comisuras y la nariz, estaba escrita ya la frase, en su propia boca, en su lengua, de sentido universal: &amp;quot;Si luchas contra todo lo que se te pone por delante; no puede salir mal&amp;quot;. Pero nunca se ha dicho que las leyes físicas giren en torno a nuestros principios o designios. Por desgracia también él había madurado lo que permiten los años y se había dado cuenta de que el ser humano es limitado y nadie puede hacer nada para remediarlo. Es el efecto secundario de la fiebre de la rutina y la afección práctica por las cosas que hacen la vida.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  Continuó braceando con regularidad hasta que perdió el conocimiento. Así se fue su cuerpo a la deriva, como querían las olas.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  A las dos semanas, se dio cuenta de que oía algo a su alrededor, como un zumbido raro, un murmullo desfigurado; las palabras de personas. Abrió los ojos con esfuerzo y se encontró con un grupo de personas que estaba congregado a su alrededor. Ellos estaban desnudos y él también, no sabía muy bien por qué. Así que acudió a taparse sus atributos viriles, como haría todo hijo de vecino. Al ver que se despertaba, una mujer joven del grupo, se adelantó y comenzó a señalarle tocándole el pecho para luego señalarse a sí misma y hacer como una especie de abrazo con las manos. A él no se le pudo escapar un sonoro qué, pero no sirvió de nada. Le molestaba que la gente que andaba desnuda le tocara a él cuando también lo estaba. No le había dado tiempo siquiera de estar contento de seguir vivo (a pesar de que no se necesite mucho tiempo para estarlo). Todo el grupo ya había reparado en la mano advenediza, pero nadie dijo nada. ¿Quiénes sois y qué queréis de mí? Lo preguntó como se grita a la oscuridad cuando te invade el miedo, como se rasga el cielo con el llanto a la muerte de un ser querido. Y sin embargo, fue respondido.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  -Somos nosotros los que deberían de hacerte esa pregunta. Pues nosotros no te hemos llamado. &lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  La joven tenía una voz dulce. Unas palabras contundentes. Un silencio que abrumaba. &lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  -Soy Israel. Caí de mi embarcación e intenté nadar, pero perdí el conocimiento. Supongo que he llegado a esta costa de casualidad.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  -Nosotros somos parte del pueblo que se sitúa cerca de aquí. No creemos en las posesiones porque todo se acaba y la tierra vuelve a la tierra. De entre la infinitud de la costa has acabado en ésta. No creemos en las casualidades y en el azar que rige los destinos.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  Él suspiró. Ya estaba cansado de escuchar lo que dicen todos los visionarios, predicadores de mitos estúpidos.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  -¿Y mi ropa?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  -Las personas dan la importancia a las cosas que comparten con unos pocos. En la sociedad de la que tú vienes, el cuerpo se ha hecho objeto de culto en el patetismo de la ritualización. Se engaña a través de tapujos y se ensalza lo que está vacío. Aquí no queríamos caer en el mismo error.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  Todos los demás se fueron marchando mientras la mujer hablaba. Tenía la piel morena, tostada por el sol; el pelo negro como la noche, los ojos oscuros, los pechos turgentes y estaba fresca como el agua de río. Estuvieron hablando largo rato. Israel aprendió a dejar de cubrirse como si los demás fueran extraños y comenzó a meterse en ese aroma embriagador de la naturaleza. Tocado por la brisa, alguna gota de lluvia perdida que, de entre la superficie del globo, eligió sus ojos. Ella no dijo cómo se llamaba, pero todos se dirigían a ella con una palabra parecida a Edindya.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Acompañó a Israel por todo el bosque, le enseñó la playa, las olas, las montañas. Le dio de comer frutos desconocidos que le dieron fuerzas. Le presentó al pueblo, en el que no había líder y lo llevó a un rincón del bosque en donde manaba el agua de un agujero escondido. Arrancó dos hojas verdes de un arbusto; hojas como cuencos, y los llenó del agua. Cogió una seta y exprimió su jugo en cada una de las hojas. Bebieron los dos sin hablar mirándose directamente a los ojos. Ambos tan oscuros y salvajes. Israel notó cómo el líquido le recorría hasta cada punto de su cuerpo, potenciaba sus sentidos.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;-Tú no te llamas Israel. Tú te llamas Jaguar.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Edindya le contó la historia de cómo se acordaba de cuando era niña y fue de viaje a una selva con sus padres. De cómo un animal enorme se le había quedado mirando con esos grandes globos. Eran los suyos. Después de tanto tiempo los había reconocido. Y sabía que él se iba a acabar marchando.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;-Porque eres un animal sin hogar y no eres capaz de hallar la calma en este mundo: sentado ni levantado.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;-Edindya...- susurró Él mientras acercó sus labios y la besó.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Después de tanto tiempo... quizá tuviera razón, quizá todo fuera tal como ella había dicho. Suavemente la apoyó contra la hierba para verla mejor, para probar el sabor del agua de su boca, para acariciarla con sus manos y hacerle el Amor en un éxtasis profundo. Volvía a estar en su hogar después de tanto tiempo, y no sabía si nada tenía sentido. No podía pensar salvo en esos cabellos de noche y la respiración que subía y bajaba en sus oídos. Valía la pena creer en imposibles y en interpretaciones irracionales de la realidad; escapar del mundo en su propio regazo. Por crear, el mundo creaba hasta su propia destrucción. Alcanzó un orgasmo tan extraño como salvaje.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;-Jaguar.- le dijo al oído antes de que se durmieran sobre el tacto de la hierba. &lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Al día siguiente, Él ya no estaba ocupando su lado. ¿Por qué? Ella ya lo había dicho. Es muy fácil alcanzar la felicidad absoluta, quizá fuera por eso. No quería vivir así, se decía mientras remaba en la barca que le habían regalado los del pueblo; ni así ni de ninguna manera. Tampoco quería atarse al destino de nadie.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Edindya salió a despedirle desde un peñasco del acantilado cercano.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;-¡Jaguar!- gritaba y sonaba el eco.- ¡Has venido a acabar lo que no hiciste en el pasado!¡Me has matado, Jaguar!&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;El sentimiento hace resurgir de las cenizas la vida; y ahora hay hojas verdes en el Árbol seco.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Las+hojas+Verdes+del+%c3%81rbol+seco&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>Super-History of Saiph</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2298.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2298.entry</guid><pubDate>Sat, 16 Jun 2007 20:38:46 GMT</pubDate><slash:comments>5</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2298/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2298.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-06-16T20:49:12Z</dcterms:modified></item><item><title>El método nomológico-deductivo</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2291.entry</link><description>&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;Sobre las cenizas que siembran&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;un mundo, que es grande,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;extiendo la mano que sangra la vida&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;y lloro al pensar lo que las flores&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;se llevan.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Lucida Handwriting, Cursiva"&gt;Son el rocío o mis lágrimas. Tal vez una sonrisa.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;Despierto con los pies abiertos&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;planos contra el duro suelo&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;y he trabajado la tierra&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;entre las ramas verdes del alba.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Lucida Handwriting, Cursiva"&gt;Oh, tiempo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;La razón del ser naciente,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;del ser dormido, acuna la verdad&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;la certeza de un loco,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;que sobre los nidos de los nichos muertos&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;sólo está la transparencia del cristal&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;¿dónde el joven y valiente?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;La honra de llevar a puerto el barco&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;se ha desvanecido.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Lucida Handwriting, Cursiva"&gt;Quizá todo haya sido vano.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;Falto de sustancia y de entidad&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;me acumulo en excremento&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;y durante muchos años&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;soy el cáncer que matará los sueños&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;que movieron las montañas en donde me mezco.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black"&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Lucida Handwriting, Cursiva"&gt;La media, la voz y lamento de la regularidad inventada.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;Saiph&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif"&gt;y cuando digo todo&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;aún no he dicho nada.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+El+m%c3%a9todo+nomol%c3%b3gico-deductivo&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>Y Ahora me da por la poesía...</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2291.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2291.entry</guid><pubDate>Fri, 01 Jun 2007 08:47:20 GMT</pubDate><slash:comments>5</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2291/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2291.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-06-01T08:47:20Z</dcterms:modified></item><item><title>En el Nombre del Grande</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2286.entry</link><description>&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;La vida es una empresa a corto plazo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Lucida Handwriting, Cursiva"&gt;En ese rostro de claro nardo&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;las piezas abiertas de la flor olían&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;a sueño muerto, al joven dueño&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;a la clara luz del mediodía.&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;Responde, verso&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;a las peticiones de tu señor, de tu siervo,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;y porque acudes te llamo,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;mirad qué es la muerte del tiempo.&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;Ahora que no puedo ver tu sangre&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;sembrando en la arena la muerte,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;de qué me sirve recordar,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;destripar, las palabras que dije.&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;Pues soy caballero y narro a la vida&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;a la sonrisa que todo lo detiene,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;y tiene sobre tu cuerpo que escarba la nieve&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;de la cumbre de mi corazón, escarcha.&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;Tu rojo líquido ha teñido ya la playa,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;la negra, la roca, la rosa malva;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;y qué voy hacerle yo,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;primitivo arrefice de los restos de la rima;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;soy sólo un poeta&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;y las palabras sirven para describir lo que se siente&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;al perderte más y más,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;al abandonarme al éxtasis prohibido&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;de la profanación&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;y a no sentir las lágrimas como si fueran agua.&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;Soy sólo un susurro,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;el mar ha empezado su tempestad,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;contempla el paraíso de mi paladar&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;oye mi arrullo a tu oído moribundo.&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;Las antologías,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;la recopilación, todo ha desaparecido,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;pues ya no estás tú, ya no me queda nada.&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;El mugir de las gacelas, el graznido de los perros,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;la exaltación de las palomas en un millar de vítores creciendo;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;las rocas planas, los negros versos,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;no hay canto ni diluvio de azucena&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;no hay cristal que la cubra de plata,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;no está ya la lluvia que lo sepulte&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;en un río enfermo que acoja la bilis&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;junto al lamento.&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;Designad pues los profetas,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;aquellos elegidos que se salvan&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;del pecado, pues los hombres pecan.&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;Y haced entre todos los restos, gestas&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;el uno y gran laurel,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;que elegido ha salido el vencedor,&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;de la voluntad magnánima de él.&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Arial Black, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;Saiph&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+En+el+Nombre+del+Grande&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>Y Ahora me da por la poesía...</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2286.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2286.entry</guid><pubDate>Wed, 30 May 2007 07:37:28 GMT</pubDate><slash:comments>3</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2286/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2286.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-05-31T07:46:08Z</dcterms:modified></item><item><title>MIS LETRAS NEGRAS</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2279.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Yo,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;que capturé esa luna, desde el rincón&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;de mi balcón, cobijo,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;decido pasear los pies una vez más&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;arrebatando los penachos caídos&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;de un gorrión mil veces muerto&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;como un silencio, un artificio&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;fruto de la hipocresía más cobarde, bajo un cielo&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;de carbón manchado, de mórbida muerte&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;amenazando con desprenderse&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;en un aguijón, un cuchillo fino&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;que desgarre la carne de cuantos la poblamos.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Mi bastión, el hogar, telaraña,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;por la mañana, como tantas, atrapado entre sus gruesas garras,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;en la distancia son de mil colores;&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;verdes y rojos, y blancos y amarillos,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;donde la negra noche tiñe las sombras;&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;acabó el sol en un crisol de humo negro, es el destino;&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;nos lleva al cementerio en medio del alba.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Demasiado óxido en el horizonte de la mirada&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Expulsa su hedor insoportable&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;y ni siquiera ya el verdor de mi bosque apartado&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;me defiende del mordisco&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;de este perro con rabia. Se encaprichó de mi vida&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;y yo la até con cadenas a sus pies.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Como tantas veces equivocado, lanzo a la mole de asfalto y hormigón&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;mi juramento de odio y fidelidad eterna&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;en este odio que parece amor;&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;el verde fresco y esa baba viscosa&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;es el morbo de unas líneas delicadas&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;que atraviesan la capital.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Y en el cartel en donde capturé la luna,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;el único lugar del mundo donde la perdición es una&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;con la oportunidad de la mano; el rectángulo de plata&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;y tantas sonrisas, tanto grito aberrante y sus susurros,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;recortado contra un mar desolado, en medio del haz de luz del amanecer,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;ha muerto siquiera antes de nacer&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;y me dio la vida:&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Madrid.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Saiph.&lt;/strong&gt;
&lt;p&gt;El poema NO premiado del concurso.&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+MIS+LETRAS+NEGRAS&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>Y Ahora me da por la poesía...</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2279.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2279.entry</guid><pubDate>Fri, 25 May 2007 09:36:36 GMT</pubDate><slash:comments>5</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2279/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2279.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-05-25T09:36:36Z</dcterms:modified></item><item><title>El regalo humano</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2263.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Más allá de la tormenta&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;bajo la Polar, el sol oscuro&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;hay una casa vacía,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;una casa pequeña&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;que de entre los sueños&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;es el menor mortal de los pecados.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Las paredes hablan blanquecinas&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;bastos lenguajes. Vistosas como la flor&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;que atrae a la abeja. &lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Son sus días pequeños, la verdadera vida&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;de un posible dueño, que alguna vez&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;la ocupe y la huela. En el momento&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;cumbre, de esas esperanzas mal interpretadas&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;por una inmortalidad inerte: Los edificios,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;seguirán siendo sombras, compitiendo&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;con la sonrisa, que es luz, de un ser&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;afortunado, como lo es el hombre.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Sueña con poder luchar por sus sueños,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;separa por las noches el cemento, ladrillo&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;y sus consignas de fuego ya no le sirven.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Maldito el día en que todo aquello que no fue nada,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;vuelva a serlo.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Ya ni siquiera se puede soñar que se sueña,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Pues si juntos somos la realidad que forma la casa,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;la unidad hace la fuerza de un necio&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;y en la soledad, la sensación de no servir, está infundada.&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;Sin embargo, fijaos,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;allá en la noche, justo debajo del sol negro&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;hay por lo menos una casa,&lt;/font&gt;
&lt;p style=""&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt;y es el menor mortal de los pecados.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+El+regalo+humano&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>Y Ahora me da por la poesía...</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2263.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2263.entry</guid><pubDate>Tue, 15 May 2007 09:14:51 GMT</pubDate><slash:comments>3</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2263/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2263.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-05-15T09:14:51Z</dcterms:modified></item><item><title>Alpha</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2201.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;  Mis letras, mi todo, mi palabra y la expresión, tenían dos ojos, dos manos, dos orejas, una cabeza y un perro.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Del amante que caminaba por la calle, acera dura, descubiertos los charcos. A un lado y a otro la capital. La sombra de un edificio era niebla y sus pasos sonaban como el ruido de la lluvia después de un leve amanecer por sobre la sierra del Almanzor. Sin las letras, el poeta muere, sin sus versos, el polvo es polvo, y principio un sinsentido. Porque todas las hojas no son hojas para alguien que no da un paso igual que otro.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  El poeta paró a la orilla del agua mansa, del quieto charco, en medio de los árboles que, verdes, lanzaban su aroma embriagador al aire. El perrito dejó de ladrar cuando su mano lo acarició. La expresión, esa incansable furia que llevamos dentro; lo explícito frente a lo implícito, el zumo de naranja frente a la naranja con el zumo dentro. Expreso, sin paradas, sin ir de paso; haciendo de lo directo, un veloz; del mensaje, tiempo y las palabras un absurdo más. Se paró bien quieto pisando el barro suave y oscuro de la franja húmeda, y los pies se le hundían poco a poco. Pensó como piensan los que ya tienen por cierto que queda poco por hacer que les entretenga más que ver morir el tiempo. Tenía una historia de amor que contar, una historia aún sin palabras, un sentimiento. Escribió sobre la tierra con un dedo firme y la mirada desvanecida, perdida por el horizonte: &lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;em&gt;no supe decirme&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;que te amaba,&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;y no te amé&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;em&gt;  &lt;/em&gt;Sin punto ni coma, sin mayúscula. Para qué el principio, para qué un final. A veces eso es lo único que nos importa, otras veces no. Hay historias y libros, cuentos y vidas que merecen ser contadas y no tienen palabras adecuadas que sirvan para llegar al corazón, para expresar lo que realmente quieren. Hijos de hijos, de hijos de la memoria. Todo parece tener limitaciones en esta vida, sobre todo para quien es consciente de ello.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Dicen que los poetas logran contar cosas increíbles a partir de unos granos de arena, sin embargo, nuestro héroe se alzaba sin nada entre las manos, con la cabeza trastocada, de vuelta a la misma senda, al mismo camino de tierra. Pues del mismo modo que hizo segundos irrepetibles, crea vacíos, manzanas tan iguales a sus hermanas, que pasan desapercibidas: &lt;em&gt;Yo soy el que dicta, cuál es el nombre de los animales,&lt;/em&gt; una voz suya, que dicta al son de sus deseos.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Volviendo el poeta que se define al andar, dejó las musas hace ya mucho tiempo y ahora vaga, y ahora para él es el momento de empezar a susurrar con los ojos el verso que le haga pensar de nuevo en este segundo, volver otra vez y vivir, una vez más, y a su lado, las palabras dictadas por los dedos inquietos:&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;em&gt;El caminante tampoco trae, de las aceras&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;y los pasos, un puñado de tierra. Si realmente&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;sabe qué es lo que ha encontrado, el nombre&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;de su creación, será el principio eterno&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;, &lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;la evanescencia infinita del segundo efímero&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;que ya no existe, que ya no es nada.&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Sólo nos quedará decir casa, árbol, vida,&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;roca, torre, humo; a lo sumo: Carlos.&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;em&gt;  -&lt;/em&gt;¿Y quién es usted?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Yo quiero ser poeta.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Alpha&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><category>Paparruchadas made in Saiph</category><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2201.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2201.entry</guid><pubDate>Tue, 01 May 2007 14:40:55 GMT</pubDate><slash:comments>8</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2201/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2201.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-05-01T14:43:06Z</dcterms:modified></item><item><title>La llamada</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2187.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font size=3&gt;  &lt;font face="Times New Roman"&gt;Ñieeeeeeeeeeeeek [puerta al abrirse], pum [puerta al cerrarse]. Kj, kj, kj, kj [los pies del sujeto contra el parqué]. Shhh, pum [el sujeto se deja caer en el diván y cae en él]. Frip, frop, frap [el sonido de la ropa del sujeto al moverse. Teóricamente está cambiando de postura, colocando sus brazos por encima de la cabeza, apoyados sobre el cojín que se encuentra en el diván]. Aaaaaaaay, doctor, doctor [su supuesta voz cuando pronuncia estas palabras que transcribo]. Es una vida muy difícil ésta.- Lo es [pregunta] [el profesional mencionado responde con una entonación que lo diferencia lejos de toda duda del anterior] - Aaaaaaaaay, sí, sí [una vez más, el sujeto] - Y, por qué lo es [pregunta] [voy a proceder a poner doctor cuando se trate del doctor y sujeto cuando se trate del sujeto para ahorrarme intervenciones innecesarias y superfluas al contenido del documento] [doctor]: la intensidad del trabajo, acaso el estrés [pregunta] - [sujeto]: Llámame por mi nombre, joder. [me gustaría recalcar el hecho de que el sujeto no tiene por nombre Joder. Por ese motivo he pasado con una letra minúscula el vulgarismo] No lo sé, Javier. Si lo supiera ya te habría dicho por qué. No crees [pregunta] - [doctor, que es Javier en realidad]: Sí, Car [insisto en adelantar que el sujeto en cuestión no se llama tampoco de ningún modo Car. No obstante lo incluyo, pues se me ha pedido que transcriba literalmente el contenido de la entrevista que tuvo lugar entre Javier López y Carlos Naval el pasado día 16 de Abril en el lugar en el que sucedió tal eventualidad]. Ya me extrañaba que todo estuviera tan claro de entrada [pausa] entonces qué te ha llevado a decir lo que has dicho. Algo. O nada [pregunta] [Carlos Naval]: Pues, te sería sincero con un mero no lo sé, pero no serán esas palabras que salgan de mis labios. No lo serán. [Javier López]: Ajá [pausa, que en literatura convencional vendría sustituida por unos tres puntos] ya veo [pausa][Carlos Naval]: Vaya, hombre. Me alegro que lo entiendas. [Javier López]: Pues yo me alegro de que te alegres de que lo entienda. [Carlos Naval]: Entonces todos contentos. [Javier López]: Sí. Por el momento sí. [Carlos silba durante unos segundos] [de ahora en adelante nombraré a los personajes por el nombre propio tan solo, pues la diferencia radical entre estos apelativos hace superflua la aparición del nombre completo y mi deseo es que la transcripción sea lo más breve y accesible posible] [Javier]: De dónde ha venido esa estúpida costumbre de llamarme doctor [pregunta] [Carlos]: Supongo que el hecho de que lo seas me ha condicionado por completo a la hora de tomar esa decisión. [Javier]: Ja [pausa] ja [pausa] ja [pausa][se trata de una risa forzada y sarcástica] Qué es lo que te pasa, Car [refiriéndose a Carlos Naval] [Carlos]: A mí [pregunta]. [Javier]: Claro, a quién si no [Carlos]: No lo sé, Xavi [refiriéndose a Javier] yo ya te dije que lo de ser médico acabaría conmigo. Ese olor, esa actividad tan falta de calor, tan inhumana. [Javier]: Mmmmm, he de recordarte que tanto yo como mis padres ejercemos la medicina [pregunta] [Carlos]: No sé, joder, se te quitan las ganas de vivir. Desearías mandarlo todo a tomar por saco. Medicina es sinónimo de cáncer. Seguramente si los hospitales dejaran de existir la vida sería mucho más sencilla [pausa] y lo digo por experiencia. [Javier]: Claro [pausa] Veo que no has escuchado nada de lo que te he dicho. [Carlos]: Sí que lo he oído. [Javier]: En eso estamos de acuerdo [pausa] y si tú fueras un profesional en el campo del que hablas con tanto desprecio, quiz