<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet type='text/xsl' href='http://saiphhouse.spaces.live.com/mmm2008-05-17_13.22/rsspretty.aspx?rssquery=en-US;http%3a%2f%2fsaiphhouse.spaces.live.com%2fcategory%2fSaiph's%2bstories%2ffeed.rss' version='1.0'?><rss version="2.0" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:msn="http://schemas.microsoft.com/msn/spaces/2005/rss" xmlns:live="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:cf="http://www.microsoft.com/schemas/rss/core/2005" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>El Club de los Poetas Vivos: Saiph's stories</title><description /><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/?_c11_BlogPart_BlogPart=blogview&amp;_c=BlogPart&amp;partqs=catSaiph's%2bstories</link><language>en-US</language><pubDate>Sat, 05 Apr 2008 16:29:19 GMT</pubDate><lastBuildDate>Sat, 05 Apr 2008 16:29:19 GMT</lastBuildDate><generator>Microsoft Spaces v1.1</generator><docs>http://www.rssboard.org/rss-specification</docs><ttl>60</ttl><cf:parentRSS>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/feed.rss</cf:parentRSS><live:type>blogcategory</live:type><live:identity><live:id>-6461187005026718524</live:id><live:alias>saiphhouse</live:alias></live:identity><cf:listinfo><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="typelabel" label="Type" /><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="tag" label="Tag" /><cf:group element="category" label="Category" /><cf:sort element="pubDate" label="Date" data-type="date" default="true" /><cf:sort element="title" label="Title" data-type="string" /><cf:sort ns="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" element="comments" label="Comments" data-type="number" /></cf:listinfo><item><title>Un camino, una carreta y un Caballero</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2098.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;  El recorrido serpenteaba cerca del río durante unos segundos, para perderse. Si querías volver al principio había que bajar al camino. Porque ahora sí tenía que hacerlo. Empolvando el aire con su respiración, el movimiento al pasar de una carreta descompuesta, leprosa; unas tablas aquí deshechas por el tiempo, pero seguía rodando con el ruido del metal al chocar con las piedras. Tan sencillo como eso. Como eso y un hombre echado delante de un susurro suave y regular que son las gotas al rozarse. Puede verse la forma de una nube, de un rostro, de unos labios, el contorno de un árbol, en las gotas; fuego, espadas y muerte. Sólo se necesita imaginación. Como la imaginación de que todas las letras pueden hacer palabras, o que las palabras significan realmente algo. Tenía el pelo moreno y los reflejos de los rayos del sol, unos ojos oscuros, intensos, impacientes. La piel que le asomaba detrás de los mechones desparramados por su frente, de los antebrazos, era ligeramente morena y brillante; los músculos levemente insinuados debajo de una camisa blanca, casi transparente. Tenía tras él un caballo igualmente blanco, atado a un árbol de gruesas ramas; en la silla de montar relucía el mango de un sable.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Y cogió una flor y la deshojó. Tenía el ceño un poco fruncido, y su cara alegre, parecía una mota de polvo, una mácula ínfima en el infinito de sus destellos. Parece imposible enseñarlo a odiar. Pero es un ser humano como otro cualquiera, sin nada más propio que los actos que salgan de sus manos, las palabras de su boca. Escucha el riachuelo al caer sobre el agua, intenta olvidarse y desaparecer. No puede hacerlo, le vibra el corazón en las entrañas.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Al oír el ruido de unos cascos de caballo allá a lo lejos, más allá del camino, por encima del polvo espeso y seco, se levantó; pero los segundos pasaron en cuestión de segundos, los minutos como segundos también; desplazándose delante de sus narices, de sus ojos incrédulos o inocentes.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Un grupo de mujeres pasaba cerca del arroyo, al verlo de pie, se pararon y esperaron a que algo sucediese.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -¿Quién son ustedes, señoritas?.- una voz clara como el sonido del agua, un susurro de amor de la nube frente al abrazo de la brisa. Gracioso, sonriente, amable.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Ellas iban armadas con arcos.- Elena de Santos, hija de Rodolfo de Santos.- con el pelo recogido de un color castaño claro, los labios que pronunciaban con educación son dos petalitos rosados, rojizos, recogiditos.- Éstas son mis acompañantes.- Lucía y Ana, doncellas de la señorita baronesa, para servirle.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Mi honra en conocerlas, señoritas mías. Yo soy Romeo de Arán y Pacebo, para servirlas en lo que necesiten.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Quisiéramos saber el modo de llegar al campamento de Rodolfo, mi padre.- bajó el arma, una ballesta que tenía fijada en su pecho y ya se escapa la ansiedad del peligro, porque escapa siempre que puede .- Usted sabrá seguramente dónde está.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Una inclinación de la cabeza, sus cabellos, y se irguió de nuevo, Y así es, señora mía.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -He de advertirles, no obstante, antes de indicarles el camino, que hay un asesino pagado por el señor Cordón buscándola a usted y dos señoritas preciosas como las que a usted acompañan.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Las mujeres se rieron por fin, cansadas de tan largo camino, reflejado en el barro de las patas de los caballos, la espuma viscosa que se les escapaba de entre los dientes. Se rieron deliciosamente y el caballero no puede sino unirse a la risa con unos tonos sinceros, imperecederos.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Pero eso ya lo sabíamos, señor Romeo.- señaló Ana.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Se pensará usted que sabe más que unas mujeres como nosotras, ¿es eso?.- ya con una sonrisa que busca la broma de Elena.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Romeo negó con la cabeza mientras poco a poco se extingue su risa.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -No, no, señoritas.- se cruzó de brazos sonriendo inocentemente.- Lejos de mi intención.- en su rostro algo cambió, ¡zas! como un golpe brusco en una roca firme, los ojos no miraron como antes.- Me alegro entonces de que no sea tan inesperado como debería.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Caras de impacto, ya no hay salida; acercándose a un precipicio en el que sí se cae. Elena iba a levantar la ballesta, Ana y Lucía unas dagas pequeñas. De repente después de un silbido, Elena se desplomó y comienzó a toser con fuerza hasta que unas gotas de sangre se asomaron por su lengua, golpeando sus dientes. Tenía una saeta clavaba en medio del pecho. Al mirar, a una se le cayó el cuchillo de las manos, le temblaba el labio inferior. Él estaba andando tranquilamente hacia la silla de su caballo, agarró el mango labrado de su espada, la sacó dejando sonar el metal. Miró a las mujeres sin rastro de piedad en sus ojos, pero con una piel inmaculada.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -El trato eran las tres. Puede ser muy sencillo o pueden ponerlo difícil. Es vuestra elección.- y cortesmente se inclinó mofándose.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Hijo de puta.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Lo soy.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  No se podían mover. Se acercó y las mató. Les cercenó el cuello. Cómo pensar que alguien podía hacer algo así. Nadie ni nada. Salvo el que lo hace. Romeo limpió la espada de sangre y se fue andando, luego corriendo hacia la carreta descompuesta. El caballo podía ser un impedimento si lo perseguían. &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Se subió al carromato con el permiso de un hombre gordo, viejo y calvo. Olía a algo extraño, como una mezcla de sudor o enfermedad. Después de un rato se atrevió a preguntar.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Caballero, ¿cómo os llamáis?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Don Romeo de Arán y Pacebo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -¿Y de dónde venís tan rápido?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Romeo se lo pensó y comenzó con unas palabras suaves pero seguras.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -El recorrido serpenteaba cerca del río durante unos segundos.- ¿segundos?.- durante unos segundos, para perderse.- ¿Y qué hacía allí usted?.- Es que si querías volver al principio había que bajar al camino.- ¿pero no ha acabado usted bajando?.- Porque ahora sí tenía que hacerlo.- Entiendo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -¿Es justo lo que has hecho, Romeo?.- No, pero es lo que he hecho.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Un+camino%2c+una+carreta+y+un+Caballero&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2098.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2098.entry</guid><pubDate>Sat, 03 Mar 2007 21:15:14 GMT</pubDate><slash:comments>1</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2098/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2098.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-03-04T09:28:06Z</dcterms:modified></item><item><title>El Mañana me puede</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2038.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;div&gt;  Encima y a los pies de un escenario de bar, la voz cansada del borracho resuena más allá de las paredes de mi cabeza. Es tan triste econtrarme siempre en el mismo lugar. Pero tampoco tengo nada mejor que hacer. Prefiero matarme poco a poco que rendirme ante la evidencia de que hace ya mucho tiempo que estoy muriendo. Cerveza... pero ahí son unos pequeños jóvenes que se ríen de las bromas de un amigo. La escena ya está demasiado marchita como para definirla. Los párpados me pesan como una losa y consigo levantarlos. Mis ojos grises, diluídos me devuelven la mirada, con su mancha de whisky... ¿de qué sirvió cantar y dar la vida?&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Somos nosotros los responsables de nuestra destrucción, de la muerte. Tuve en mis manos todo. Tuve la capacidad de burlar el destino y aquí estoy. Pero el mundo es demasiado grande como para soportar tus aspiraciones, y alguien tiene que estar jodido para que el gilipollas de turno sonría por la televisión.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  ¿Qué es lo que soy?¿Qué es lo que quería ser? Al distinguir entre el humo que no es mío, mis arrugas en el crital, siento como si me devolviera la mirada un rostro desconocido. Demasiado viejo para el Rock and Roll, demasiado joven para morir, porque le cuesta aceptarlo. Estás acabado. Y la máscara ajada mueve la boca con ironía, los rasguños sobre un mármol demasiado dúctil, se adapta a los nuevos creyentes. Una vez triunfaste, aquello que hagas será siempre grande... es lo jodido. Acostumbrarse a que la gente te vea como le gustaría que fueras. Pero yo no soy más que una mierda, que intenta mirar el mundo y sacar conclusiones. Alguien más. Todos beben, pues yo también; todos piensan, yo igual. Y una vez que ves que el recodo del camino te estrecha el paso, te mueres. Lo que pasa es que al final, te miras las manos y no ves nada. Sigue sin importarte que pases a la historia. Que en los libros haya falsas biografías que expliquen tu pasado, que predigan tu futuro y te hagan sentir una mierda. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Fotos de momentos inmortalizadas en la memoria son apuñalados, reinterpretados... destripada la pasión... el verdadero significado de lo que yo he pretendido ser para mí... para el mundo... para la música.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Allá arriba la bóveda de las estrellas y la copa de un árbol recoge el canto. Aún no ha empezado y el humo ocupa la esplanada. Cinco mil personas respiran al tiempo de un foco que apunta a la prolongación de sus manos. Y la guitarra estallará. Sus manos se quiebran en un segundo, crispadas por la tensión, el placer resbala en sudor por sus manos, entrando en su cuerpo, impregna su piel y ahora sus ojos ya están vivos. La voz que hace ya mucho tiempo sonaba clara, se gasta día a día.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  El espectáculo de una vida, porque no ofrece sino todo aquello que es. Dice al público mucho más que al mejor amigo que murió de un disparo en la gira de 2002. Pero solo, en el bar de una carretera que atraviesa Texas como un alfiler hiere la carne impúber.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Desde más arriba se ve al público gritando, pero es un murmullo.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  En la cumbre, la ciudad de Londres y el Albert Hall son dos puntos en la inmensidad, y la vida es un grano de arena que se pierde y no se puede encontrar.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Quizá no importe lo grande que seas, porque nadie te volverá a encontrar jamás.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  O el rock me quitó la vida, o yo se la di. Viene a ser lo mismo. La vida vuelve a acabar y no importa cómo lo hayas hecho, si no lo que has conseguido. Y en el momento de cerrar los ojos, sigue teniendo un valor para ti.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Porque Lou Reed es también un ser humano. Mortal. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;A todos los que persiguen sueños y se encuentran donde empezaron,&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;con más años, más desconfiados, los ojos vacíos&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;y volverían a hacerlo.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+El+Ma%c3%b1ana+me+puede&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2038.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2038.entry</guid><pubDate>Thu, 15 Feb 2007 15:36:04 GMT</pubDate><slash:comments>2</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2038/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2038.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-02-15T15:41:47Z</dcterms:modified></item><item><title>Escaleras al cielo</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1948.entry</link><description>&lt;div&gt;  &lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;-Pretendo, caballeros, hacer de la premonición un mito, pues no hay mayor presagio que asistir a las propias ruinas de la civilización.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Emilio Vargas, alias Zambrano, escribía de profesión libros sobre las puertas de las casas: &amp;quot;estudiar para vivir y vivir para reponer carteles&amp;quot; que solía decir su padre. Cuando era joven, ya sólo un mochuelo, el mochuelo de Huesca, volaba un poco hacia aquí un poco hacia allá. Yo seguía siendo la señorita Rosa, aunque de noche lo mirara desde el balcón; despacito, de arriba a abajo. Tenía el pelo casi rubio y se movía sin prestar atención a las enseñanzas de sus padres: un pie por aquí un pie por allá. La calzada era suya, aunque mugre, el aire de su naricita rosada, entre el polvo y la peste; y al mirarlo me moría... Y cuando venía a poner la hojita en mi casa... ¡ay! Era un segundo que su mano tocaba la mía y me sonreía, como si no se diese cuenta de que mi mano temblaba con sus labios tan cerca.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  La redacción presenta un artículo de última hora, pues no es para menos el desorden provocado por un alumno, perteneciente sin ninguna duda a las clases bajas del barrio del Carmen, en las aulas de la Excelentísima Universidad de Zaragoza, en su emplazamiento adyacente al centro urbano oscense. &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Subiéndose a una de las mensas el alumno al que nos referimos pateó el escritorio y comenzó a insultar al profesor con una prepotencia digna de la desfachatez de un completo ignorante. Demostró su insensatez pueril escapando de las fuerzas del orden por la ventana del rectorado que tiene su salida hacia la calle de San Nicolás, avenida muy concurrida por gente bien avenida de la sociedad altoaragonesa [...] Esto es... que hizo lo que tenía que hacer, ¿no?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Empezó a venir a mi casa, a visitarme, a hablar conmigo. Yo era tan feliz. Por las noches, su amigo Nicolás, al que llamaba Amberes, lo acompañaba para que pudiera cantarme, traía cartas cortas o largas, de letra chiquita y rápida, y yo me abrazaba a ellas. Eran palabras de amor imposible, que ninguno se atrevía a decir a la cara. Muchos de los días esperaba que su lápiz también fuera lengua. Y lo odiaba, lo odié porque no se atrevía a decir eso que tanto necesitaba oír.... lo quería y lo sigo queriendo a pesar de lo que ha pasado. Pasaba las noches agarrándome a sus deditos, a su piel, y a pesar de que apenas me dijera nada, luego no podía dejar de imaginarme lo que me diría al día siguiente: Vámonos lejos, te quiero Rosita, vámonos por favor. Y le habría amado, lo juro.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  No sé. Empezó a pasarse todo el día en los parques esos, con sus tonterías políticas que tanto le gustaban. Creía que salvaba el mundo, supongo. Si no no habría hecho lo que hizo. ¿Que qué es lo que hizo? Aparte de joderse, nada más.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Cuando la guerra cargó un macuto como mochila. Si no lo querían en la república, menos con los nuevos, ¿no? Tenía la chaqueta de su padre, ésa de piel de ternera; negra, negra, negra, y unos pantalones y una cara de presidiario. Se fue lejos en menos de un día. Dicen que el que escapa es porque tiene miedo de irse, y la verdad es que él lo tenía. No se había podido despedir de la Rosa, escribió una nota para que se la diera Amberes. Hacía ya tiempo que estaban de novios y se prometieron en matrimonio: su padre José, no quería, &amp;quot;un jodido botarate&amp;quot;, pero ella estaba loca y estaba disuesta a irse a Francia, a América, a donde hiciera falta.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Humo negro que todo lo cubres, destruye la ciudad y aniquila su contenido; la manzana podrida que corrompe al resto: Guerra que nunca debiste haber venido. Esas casas entre árboles, cayeron a un lado de sus muros y el llanto escondido se niega a surgir; porque no puede ser verdad, porque la muerte tiene que ser una broma del destino. Hasta que no vuelves a ver, seguirás tocando los objetos que son cosas, que ajenos a las manos se han convertido en piedras, y sus ojos estarán muertos. Seguro que aun así no te lo creerás, hasta que acabes y a otro le toque cerrar tus párpados desgajados.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Amberes leyó la carta y no podía permitir que todo acabara bien. Él quiso a Rosa y la violó en un bosque entre aquí y el cielo, así que se escondió, pero la justicia lo encontraba en su rincón sin escrúpulos, con sus pantalones manchados. Zambranito le partió el cráneo con una piedra del tamaño de un pulmón y siguió machacándolo hasta que ya no pudiera reconocer en ese rostro la cara de su amigo. Luego se entregó, cómo si no.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Así que no soy un asesino, sino un gilipollas. Quería que quedase claro antes de que la injusticia me ajusticie.- se calla, Ah, no, algo más.- Y poned en mi tumba que nunca me gustó trabajar en lo que hice. Por seacaso a alguien se le ocurre pensarlo siquiera.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Escaleras+al+cielo&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1948.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1948.entry</guid><pubDate>Mon, 22 Jan 2007 19:18:45 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1948/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1948.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-01-22T19:18:45Z</dcterms:modified></item><item><title>La Risa de Saiph</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1882.entry</link><description>&lt;div&gt;  -¿Por qué reís?¿Acaso os hago gracia?&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  -Ni mucho menos caballero. Hay miles de risas, miles de millones de billones de formas diferentes, todas y cada una de ellas.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  -¿Cuáles son esas formas tan claramente diferenciadas?&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  -Hay risas hipócritas, jaja, carcajadas hirsutas, jajaja, gargajos provocativos, jaja, susurros someros y palabros patéticos con icoherencias sintácticas. Como insultos o procaces estallidos, golpean y huyen; perseguidos por una sociedad incomprensiva, apabullante que abarca lo inabarcable: la entidad, el ser, la esencia que nos compone. Deja de tener sentido Amar para los demás cuando a penas podemos comprendernos. Sarcásticas alusiones, feroces despropósitos, referencias falaces, incoaciones de prejuicios; jajajajaja, marañas de pseudocomunicaciones que nos llevan a lóbregos y angostos callejones sin salida ninguna. Corrupciones del idioma, verborreas aparentes, casi gritos estentóreos y burdos, elegantes vejaciones y callados improperios. La risa es la herramienta del ser humano como cualquier otra, y como las otras tiene mil y una combinaciones. ¿Quiere que siga? Soliloquios interrumpidos, aseveraciones o elucubraciones fantaseadoras, pensamientos exuberados en febriles silencios de dolor, pasividades enervantes que pretenden ser lo diferente que son. Se ríen de la realidad, de lo que es y fue, podría haber sido. Son sonidos, nada más. Lo que ocurre es que a usted no le interesa que mi emisión sea buena para usted, lo que le importa es usted. Y a mí usted no me importa una mierda.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Saiph de la larga y viperina lengua. Lleva una toga recogida en su brazo y está liberando un ruido que retumba. Tiene unos labios no demasiado finos, rojos y recogidos como un par de pétalos en la primavera.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  -Oídla, oíd mi risa, a pesar de que no haga más ruido que mi corazón. Es un picaporte abierto a su interpretación, señor.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Alexander, antiguo príncipe de Jaluy, tiene que callar, pero hablará. El héroe sigue riendo, con su gabardina, su capa, una camisa blanca y una águila de oro puro en medio del pecho. En ningún momento soltó su bastón, que repiqueteaba en el suelo.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  -¿Y vos?¿Por qué reís?&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  -Yo río, porque los ríos llegan a la mar, y tan sólo las aguas son capaces de tornar serena la tempestad.&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+La+Risa+de+Saiph&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1882.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1882.entry</guid><pubDate>Tue, 09 Jan 2007 11:04:22 GMT</pubDate><slash:comments>2</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1882/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1882.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-01-09T11:04:22Z</dcterms:modified></item><item><title>La Libertad guiando al Pueblo</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1164.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font face="Lucida Handwriting, Cursive" size=4&gt;J&lt;font face="Geneva, Arial, Sans-serif" size=2&gt;ules, Jules!!.-gritaba un joven rubio.-¿Acaso no me ves, canalla?&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  Un muchacho esbelto y moreno extendió los brazos estrechándolo. Ambos iban vestidos con unas chaquetas de pana de los estudiantes del distrito de Reuilly, con unos pañuelos rojos, símbolo de la revolución. Había menos gente de la esperada, los escondites encuentran antes a los cobardes que la justicia.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  -¡Adrien!¡Ya pensaba que no venías!¿Estuviste en el entierro?¡Qué griterío!¡Qué de improperios!¡Qué poca serenidad la de los sobrepasados soldados!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  -¡Reí como un niño!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  -Se acabaron las risas, estudiante de Marsellesas ¡Ahora son los hechos!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  -¡Hurra!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  -¡Escribamos historia!¡Genial dubitante es el Platón de los Inválidos!¡Monsieur Basile!¡Nadie merece el trono y lo quemamos esta mañana! Ya el rey no sentará sus posaderas reales; pues nadie está por encima de mí para sentarse en una silla de oro.¡Que nadie piense por mi pueblo!¡Es libre como nació!¡Desnudo como vino al mundo!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  -¡Callad! No veis que escandalizais a los moderados.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  -¡Asco me dan ellos a mí! Que se cuiden de mi presencia que yo me cuidaré de sus miradas envidiosas.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  Los dos compañeros abrazados avanzaron lentamente hacia la barricada de la calle San Dominique, una callejuela cerrada por dos hileras de adoquines, carros, banderas y muebles desvencijados. El olor a humedad volaba por el ambiente en forma de bruma espesa. La gente alborozada se arremolina y se agrupa cantando con rifles y pistolas; diez barricadas más se levantaban en París al mismo tiempo, los ojos gritaban revolución a unos brazos que durante mucho tiempo estuvieron esposados a una silla cualquiera sin una excusa convincente. Una bandera pendía de un mástil de cuatro metros de largo, con orgullo un anciano la sujetaba y sonreía. Basile, el Platón del Pueblo herido.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  Todos tomaron armas con sus manos. Se veían chaquetas de pana, chalecos negros del Louvre, camisas rojas de Vaugirard, gorras sin visera con una chapa tricolor; orgullo y representación los gritos de igualdad, libertad y fraternidad. Eran la mayoría jóvenes que aspiraban cambiar el mundo, taconenado el suelo con la rabia de saber que están haciendo lo correcto.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  -Si alguien debe morir esta noche, espero que su nombre sea Luis y acabe dieciséis.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  Pasó el fervor, la desconfianza en los que podían estar infiltrados entre los estudiantes y los obreros, pasó el conflicto inicial, las bayonetas caladas y la sangre uniformó de un color rojo las banderas, el color de la incompresión. El anciano herido de metralla reptaba hacia el mástil, intentando salir de debajo de un carromato que le hundía más y más en el fango. El joven Adrien reparó en la escena y fue a ayudarlo. Dejando el rifle y el sable en el suelo apoyó el peso de la madera en su espalda. Con toda su fuerza libera de la rueda la pierna del viejo que lo mira en forma de agradecimiento. Los pies del rubio se van hundiendo, pero hay tiempo. De repente el ruido de disparos. Otra carga de bayonetas de uniforme. Llega a su lado un bigote con gorro alto y pluma limpia y abre el canal su filo. El dolor abruma los ojos, llega la sangre a su boca y escupió en su cara con la última fuerza de un cuerpo demasiado joven para morir. &amp;quot;Ni siquiera la libertad se merece la muerte&amp;quot;. Se caen sus brazos, cedieron las rodillas y el carro le golpea en la cabeza. Se reunió con el fango, cabeza abajo, para que nadie pudiera diferenciar la rabia sin nombre en un corazón que sólo sabía de exultante felicidad, de los placeres que le quedaban por experimentar.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  Jules descarga a bocajarro su pistola de dos cañones y se despoja de una vida que no tiene respeto para él.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  -Acicalado muere el bigote francés, de un cerebro que no aprendió a elegir.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  En un recinto cerrado, donde ya no queda más que la desesperación de una soledad buscada. Jules Auguste, moreno como el carbón, piel color cobre, cejas gruesas, patillas hasta el maxilar, permanece impertérrito. Le rodean veinte uniformes y él sólo tiene un cuchillo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  -¡Traidores a la patria!¡Yo os hablo ahora! Acabáis de demostrar que realmente la humanidad no estará jamás limitada. Hijos de perra de todos los rincones, acabáis de demostrar que no somos de la misma especie. He visto la muerte con mis ojos, y no me echaré jamás atrás. Veo el terror de vuestra indecencia, de vuestra falta de principios y valores, y me dan arcadas. ¡Los botones de oro no compran los corazones! Nadie responde de nadie en cuanto se comete una atrocidad semejante.¡No os escudéis en vuestros jefes! Os he visto disfrutar a todos y cada uno de vosotros. Sois como perros. La inactividad os da hambre.¡Os daré el placer!¡Que venga el valiente! Pero os aseguro que grito como nadie...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face=Arial size=2&gt;  Entre el temor y la seguridad que da empuñar un arma, todos a la vez gritaron al clavarle su cuchillo en un costado; cortando la carne como se hiende la tierra. Nadie sabía bien lo que hacía, porque ninguno querría haberlo hecho... reducidos a tal mansión... la humanidad.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+La+Libertad+guiando+al+Pueblo&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1164.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1164.entry</guid><pubDate>Sat, 10 Jun 2006 18:09:28 GMT</pubDate><slash:comments>1</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1164/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1164.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-06-11T19:08:19Z</dcterms:modified></item><item><title>El Hijo Pródigo</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1009.entry</link><description>&lt;div&gt;  Paseaba por las calles su alma y se encontraba mejor.Viste un traje italiano, negro a rayas blancas y bajo su sombrero nuevo se esconde su rostro aún joven. Unos ojos brillantes, iluminados por los rayos del Sol que se esfuerzan en filtrar su luz a través de las nubes secas, protagonistas de su cara; un telón de pelo cierra la escena. No parecía extraño creer en que de su boca salieron las palabras.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  -No volverás a verme por aquí. La vida que me espera es una vida fuera de estos muros&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Sientas tu peso en las sillas que danzan con el aire, recortadas por la luz natural, proyectadas en el plano del suelo, intensas en el volumen de la atmósfera. Rodean su presencia los amigos; un tal Abel Sánchez y Andrés Hurtado, bebiendo cerveza mientras alternan conversaciones sobre la vida. Nacido de cuna humilde, propietario de casa ilustre.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Antonio Casares, dientes pequeños y sonrisa amplia. La realidad es lo que hay ahí fuera, de tus palabras y bebidas compartidas a la luz de una vela solar. Su boca puede albergar muchos alimentos, pero su dentadura masticar pocos; sueño de todo padre, don escaparate.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Allí de nuevo el edificio de escombros. A medio caer, medio vivo sobre sus piernas propias. El destino de todos es reconocer los errores pasados, arrepentimiento de la vida propia, se denomina senectud, según tengo entendido; nadie nace aprendido y todo el mundo muere sin saber nada. La puerta está hendida en la pared, mugrienta, colgando de un gozne que se resiste a ceder. Dentro, la oscuridad come la esperanza, se respira la muerte y el polvo obstruye los pulmones más acostumbrados al aire puro de las calles aristocráticas. Hay sillas y muebles desvencijados, sin fondos en donde apoyar el peso de los desencantos.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Deja caer tu cuerpo. Comienza a comprender que no hay padres esperando a sus primogénitos con los brazos abiertos. Entiende de una vez que no hay más sangre que la que por tus venas corre. Tú eres tu padre; el cuerpo el hijo pródigo que siempre vuelve a Ti. Siente orgullo de no cansarte de ser amado.&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+El+Hijo+Pr%c3%b3digo&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1009.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1009.entry</guid><pubDate>Thu, 01 Jun 2006 16:05:44 GMT</pubDate><slash:comments>3</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1009/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1009.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-06-03T07:40:04Z</dcterms:modified></item><item><title>El Destino consiste en no Buscar</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!911.entry</link><description>&lt;div&gt;Estaba conduciendo en mi coche con una mano al volante y otra en la ventanilla. Sentía con fuerza el viento en mis brazos; un viento que me azotaba sin piedad. Quizá fuera el calor el que me mostrara de nuevo la apabullante realidad de mi vida. Veía personas. Cientos de ellas. Se estaban agolpando en las calles. No pude evitar mirar cada una de sus expresiones contrapuestas por el bochorno; cada una tan diferente que me acababa sintiendo muy pequeño, como un integrante de una cadena de montaje gigante que se afana en convencerse de que realmente su trabajo sirve para algo. Y no es cierto. No sirve para nada. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Todos formamos parte de una cadena infinita que quiere callar nuesra sed. Porque fuera de la cadena hay dudas, hay miedos. No hay nada.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;En una rotonda pude ver a la segunda salida un cartel. No ponía nada. Estaba en blanco. ¿A dónde llevaba? Estaba en blanco. Giré instintivamente la mriada, pero mi espíritu fue más rápido y ya había tomado el volante. Me dirigí hacia una carretera sin nombre, sin dirección, sin saber qué iba a ser del coche, ni de mi vida. Corrí kilómetros, miles y miles de kilómetros. Mi piel se iba tostando progresivamente al Sol, pero no sentía el ardor de la piel quemada. Sentía no haber sido el estúpido que conducía antes. Ahora yo era el estúpido, me tocaba a mí elegir.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Llegué al final de la carretera en un descampado bañado por el meandro de un río caudaloso. Había un banco y un árbol y estaba una mujer sentada en él. Ya no me quedaba gasolina para volver, así que decidía acercarme en medio del atardecer simplemente por saber quién podía estar esperando en un lugar tan alejado de lo que se entiende por ocupaciones humanas.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Estaba vuelta de espaladas y no me había oído llegar, así que bordeé el banco y la miré. Era realmente preciosa. Cómo describir su rostro bañado por el Sol. Supe en aquél momento mismo; que era mujer más maravillosa del mundo; no me pregunten, me lo dijeron sus ojos, sus preciosos ojos del color del más oscuro azabache. tenía un pelo casi rubio, y el viento despeinaba sus rizos. Me pareció tan increíble la imagen que no me atreví a decir nada. Ella me miró con una sonrisa encantadora y nada dijo tampoco.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Miré sus manos, le temblaban como las mías. Llevaba unas llaves de coche. En los labios una lengua que no tenía ningún lugar al que retornar.&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+El+Destino+consiste+en+no+Buscar&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!911.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!911.entry</guid><pubDate>Thu, 18 May 2006 19:33:06 GMT</pubDate><slash:comments>1</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!911/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!911.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-05-18T19:33:06Z</dcterms:modified></item><item><title>Porque Más Allá de Ti, No Recuerdo Nada</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!533.entry</link><description>&lt;div&gt;Soñaba que me abrazaba. Volvíamos a estar juntos y el paso del tiempo jugaba con desventaja. A los dos nos importaba una mierda lo que pasara fuera de las cuatro paredes de nuestro mundo. De pronto volvía a tocarla suavemente con las yemas de los dedos, sentía cómo se fusionaban. En el proceso me ardía la mano; sentía que el fuego interno se extendía por todo el cuerpo, y que jamás lo recuperaría: ya era alma, y aun incorpórea amaba; aun sin corazón, palpitaba; aun sin ojos, la miraba, y desde mi silla me entregaba a los sueños más delirantes e intensos de mi vida. Ambos jugábamos al amor, y ninguno éramos conscientes de nuestra propia existencia.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Había momentos en los que mi alma pasional desataba los caballos del carruaje de la impotencia, y los convertía en la libertad más audaz. Le agarraba de la mano y le decía que conquistáramos el universo que por derecho nos pertenecía, que viviríamos del amor, alimento indispensable del hombre. Ella, cuerda en todo momento, me cogía de la mano y me susurraba al oído frases que me hacían llorar, y entonces descendía de los sueños a la razón por la vía rápida. A pesar de ello mi corazón ardiente volvió a las andadas invariablemente, y una vez incluso la convencí de hacer una travesía a la montaña más alta que conocía, para formar parte de todo el paisaje, y ser durante una tarde con sus horas, dueños de nuestros destinos.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Ahora viene lo más duro. Escribir, revivir el pasado mediante el viaje catártico, supone tener que volver a experimentar las etapas más dolorosas también. Murió.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Murió delante de mis ojos, y ninguno de los dos pudimos creerlo. Un color rojo, fugaz, me la arrebató de las manos. Shock, dolor, esperanza rota... es poco... Mis órbitas se hacían pequeñas para abarcar la inexplicable confusión que sentía. Las lágrimas no terminaban de hacer el esfuerzo final para salir. Los puños crispados, el cuerpo agarrotado... Mi cuerpo seguía rígido, pero mi alma ya se había partido por la mitad. Cuando pasó la eternidad, me caí al suelo de rodillas, delante del accidente. Un torrente helado se deslizó por mi mejilla hasta el suelo... alargué el brazo intentando capturar tu imagen y devolverla a la vida... pero no lo alcancé. De la rabia e impotencia, no pude evitar siquiera que mi cuerpo se dejara caer; darme de bruces contra el asfalto; volver a la realidad.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Despertado en el hospital, hice lunas en vela, las enlacé con las del tanatorio y de pie ante tu tumba. No recordaba nada; no sabía qué se suponía que tenía que hacer. Pasó un año, y aún no me había creído que no fuera todo aquello un sueño. Un día nublado, me senté en un banco de piedra de la calle; sin mirar a nada, sin hablar con nadie... pensando. De repente me puse a llorar silenciosamente... como un fantasma que acaba de hacerse corpóreo, y que teme no poder expresar lo que siente como se merece.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Solo de nuevo, en la seguridad de las cuatro paredes privadas recordé los tiempos que merecían ser vividos; oía su voz... Soñaba que me abrazaba.&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Porque+M%c3%a1s+All%c3%a1+de+Ti%2c+No+Recuerdo+Nada&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!533.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!533.entry</guid><pubDate>Thu, 09 Feb 2006 15:36:12 GMT</pubDate><slash:comments>6</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!533/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!533.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-02-10T17:29:11Z</dcterms:modified></item><item><title>El Paciente del Doctor Oldman</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!234.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Era un hombre esbelto, aunque siempre andaba encorvado. Tenía poco pelo y revuelto; y unos ojos grandes como platos, azules claro. Era muy nervioso; y tenía una imaginación que desbordaba por cada uno de los poros de su piel. No podía hablar sin alegorías; ni expresarse sin ambigüedad. Era un hombre; aunque seguía teniendo los miedos típicos de un niño. Esta es la descripción, que hago desde mi persona. Éste era para mí Rudolph Coache.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Lo trajeron al sanatorio mental para que pudiéramos determinar su estado mental. Había intentado suicidarse en tres ocasiones. Rudolph tenía 25 años. En el informe que me habían pasado ponía que presentaba una esquizofrenia aguda con tendencias suicidas. Tuve con él dos consultas, y en cada una de ellas me respondió con un largo discurso.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;Sobre los Motivos:&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&amp;quot;Tiene gracia doctor. Me pregunta si considero que una persona puede albergar suficientes motivos como para matarse a sí mismo. Supongo que eso lo pregunta porque cree, como los demás, que estoy loco e intento matarme. Pues bien. No sé si una persona puede tener suficientes razones para acabar con su vida; dependerá de la persona y de la situación en la que se encuentre. Como razones; yo le nombraría la fe en una vida mejor, en una vida insatisfecha, en una infancia traumática, en un deseo de no compartir tus días con la mediocridad, un deseo de libertad (mal interpretada), deseo de soledad... Yo no tengo nada de eso doctor. No me invento cosas, no sueño despierto; ni mis padres me pegaban, ni soy fanático de ninguna religión. A demás me considero parte de la mediocridad humana, puesto que me veo incapaz de apartarla sin más; ésta se es inherente a cada uno de nosotros, doctor. Yo le estoy hablando de realidad. No me quiero matar. No quiero morir ¿entiende? Es otra persona, un niño pequeño que, en cuanto estoy indefenso ataca. Le tengo miedo doctor, y ustedes no intentan salvarme de él. Me amordazan, me drogan, me matan de hambre. No es cuestión de medicina doctor. Desde su gran inteligencia médica creen estar haciendo lo correcto, pero no es así. Yo necesito protección. ¿Cree que lo que ven mis ojos es falso? ¿Producto de mi imaginación? Entonces estaría usted insinuando que no podría estar seguro de nada de lo que me muestran mis sentidos. ¿Está usted ahí doctor? Yo diría que sí.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Puede haber gente que intente justificar un suicidio; yo sinceramente creo que nadie tiene las suficientes agallas para matarse a sí mismo, y que ha de entrar en juego algo mucho más determinante que la razón. Nuestra inteligencia nunca puede llegar a igualar la muerte propia a una serie de desgracias. Se trata de algo más. No tan humano, más instintivo. No es el ser humano el que se mata doctor. Son ellos.&amp;quot;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Tras esta historia, me reafirmé en que una posible enfermedad le hacía tener esas alucinaciones; y que le llevaba a pensar en que no era él el que se intentaba suicidar; sino un niño pequeño. No obstante, la profundidad de sus reflexiones me habían hecho pensar en ello más detenidamente; y pasó por mi cabeza la idea de cómo podía una persona tan razonable e inteligente, tener unos síntomas tan determinantes de enfermedad mental.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;Sobre la Soledad:&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&amp;quot;No sé que quiere decir con la pregunta de si me agradaría la soledad. ¿Qué tipo de soledad? Recuerde que yo no he estado solo en mi vida. Yo la soledad la veo como la libertad. Cuando estás completamente solo, puedes decidir cuándo quieres dejar de estarlo; y sin embargo no es del mismo modo viceversa. Puedes decidir qué hacer, cómo, y cuándo. Realmente doctor la soledad no existe. Siempre estamos nosotros. Nosotros somos la única cosa que nos restringe nuestra libertad. Si estoy solo, soy libre, y quiero volar ¿Por qué no me tiro por la ventana y lo intento? Por mí. Porque me aseguro a mí mismo que me mataré contra el asfalto, y que es una estupidez. Por eso nunca lo he hecho. Nunca sabremos de lo que somos realmente capaces si no somos realmente libres. Y créame; la libertad no existe. Es una utopía.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Quizá el ser humano puede mover montañas, puede estar eternamente bajo el agua, puede cambiar de forma... Hay tantas cosas que consideramos absurdas, que no nos damos cuenta de que lo único absurdo es seguir existiendo tan sólo para prolongar nuestras vidas. Yo quiero volar ¿Usted no doctor?&amp;quot;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Esta vez, me pareció que el paciente iba ya mostrando sus tendencias imaginativas que podían haberlo llevado a intentar suicidarse sin quererlo. Su ansia de libertad, de ése &amp;quot;querer volar&amp;quot;; podría haberle acarreado sus grandes problemas. Por esto mismo ya no me encajaba la referencia que había hecho al niño pequeño que intentaba matarle; podía ser otra jugada de su imaginación... &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Al día siguiente me dirigí otra vez a la habitación del paciente para continuar la terapia. Iba a abrir la puerta de la habitación, cuando un espeluznante grito salió de la misma. Aquel bramido desgarrador me dio un gran escalofrío por toda la espalda. Entré en la habitación, y realmente impresionado me dejé caer al suelo de rodillas de la impresión de ver el rostro de Coach. Con una mueca crispada de dolor a causa de la fractura del cuello; su cuerpo colgaba de su cabeza atada a una cuerda de esparto que venía del piso superior. El regular zarandeo de sus pies en el aire me cortó la respiración; y en el momento en el que entraban mis compañeros del sanitario atraídos por el gran grito, me fijé en que su torso seguí vistiendo la camisa de fuerza; y que sus brazos permanecían en el interior de ésta.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;Documento anexo:&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;El doctor Oldman dejó el sanatorio mental tras este incidente tan extraordinario.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;Se elaboró una investigación que fue inconcluyente a cerca de esta muerte tan misteriosa.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;A los familiares del señor Coach se les comunicó el suicidio del paciente, sin profundizar en las particularidades del suceso para no acrecentar su dolor.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;El doctor Oldman fue encontrado muerto en su habitación en unas condiciones igualmente desconcertantes.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;La policía llegó a la conclusión de que el asesinato había sido realizado por un antiguo paciente del doctor.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt;El sanatorio se cerró por orden del gobernador provincial. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+El+Paciente+del+Doctor+Oldman&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!234.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!234.entry</guid><pubDate>Sat, 03 Dec 2005 11:12:54 GMT</pubDate><slash:comments>3</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!234/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!234.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2005-12-03T15:47:19Z</dcterms:modified></item><item><title>Compañeros de Armas</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!230.entry</link><description>&lt;div&gt;Audició recomendada: Brothers in Arms DIRE STRAITS&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Agarrado a mi fusil. Recostado en la tierra. Esperaba a que pasaran lentamente las horas. Estaba reposando el cansancio y el hambre sobre mi rodilla; en un barro donde la sangre tan sólo representaba un recuerdo lejano de nuestros amigos caídos. Amigos de armas.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Mi nombre es Charley Jungle. Poco importa eso aquí. Todos somos amigos. Todos somos compañeros de armas. Todos tenemos un miedo que viaja más allá de lo que nunca pudimos imaginar en nuestras pesadillas. Creemos que le importamos realmente a todos. Que no podemos morir; porque todos nuestros amigos harían lo imposible por salvarnos. La verdad es que sólo nos importa la vida de los demás, en tanto en cuanto su existencia pueda suponer la salvación de la nuestra. Es una atrocidad. En lo único que piensas es en el momento de volver a casa. De poder olvidar todo aquello que está sucediendo... de sobrevivir. Sin ningún motivo. Sólo para poder seguir respirando un poco más. Estaríamos dispuestos a vender nuestra alma por prolongar lo improlongable, por alejar un poco más lo inexorable. En ese sentido sólo nos importa aquello más relacionado con nuestro presente más directo.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Yo personalmente tuve suerte. Conseguí regresar con vida tras un mes aguantando en un valle de barro; viendo caer ya con indiferencia a mis amigos y enemigos. Una mañana extremadamente fría llegó un comunicado del alto mando. En él mandaban aguantar la posición de la trinchera hasta el último hombre. Llegué a tener aquel documento en mis propias manos; y juró que escupí al suelo al no ver ni una señal de apremio, de amabilidad, de tranquilidad. Todo lo que pude lograr descifrar de aquella carta; era que la guerra era cuestión de una pelea entre dos hombres ricos, a los que no les bastaba su poder. ¿Teníamos nosotros que librar sus batallas? Era acaso justo que mis compañeros tan sólo pudieran aspirar a alargar sus vidas un poco más de tiempo; y que otros obtuvieran todos los méritos... Yo creí que no. Antes del ataque; me fugué de la trinchera intentando no echarme en cara la cobardía del acto; puesto que no veía nada de cobarde en que cada cuál pudiese elegir la forma en la cuál morir. Prefería morir rodeado de los míos. Y no tenerme que conformar con los compañeros que me habían tocado al lado. Podían ser de mi país, podían hablar mi misma lengua; pero jamás tendrían aquella capacidad de hablar al corazón que sólo tienen aquellos que han conocido tiempos mejores. Aquellos que en el desarrollo de la amistad, han forjado su personalidad. Aquellos a los que importa tu bien porque saben realmente cómo eres. Lo que hay tras los rostros sudorosos y temblorosos de cada soldado sólo lo saben unas pocas personas; y tan sólo una conversación con estos es digna de merecerse tal nombre. Tan sólo una palabra merece la pena ser dicha si se la dices al ser indicado. Tan sólo merece la pena seguir viviendo, si prolongando tu existencia vas a poder hacer feliz a alguien. Nunca matar a alguien puede tener justificación; tan sólo causa. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Todos mis compañeros murieron sólos aquella noche. Todos aquellos que se hacían llamar mis amigos. Hubo gente que intentó echarme las culpas de la muerte de sus espososo, hijos, o padres; pero yo no obligué a nadie a que se quedara. Estaban demasiado cansados como para intentar evitar la muerte. Demasiado exhaustos como para alzar la voz. Esos fueron mis compañeros; pero tan sólo lo fueron de armas.&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Compa%c3%b1eros+de+Armas&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!230.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!230.entry</guid><pubDate>Mon, 28 Nov 2005 22:43:22 GMT</pubDate><slash:comments>3</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!230/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!230.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2005-11-29T14:02:10Z</dcterms:modified></item></channel></rss>