<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet type='text/xsl' href='http://saiphhouse.spaces.live.com/mmm2008-05-17_13.22/rsspretty.aspx?rssquery=en-US;http%3a%2f%2fsaiphhouse.spaces.live.com%2fcategory%2fSalud%2by%2bbienestar%2ffeed.rss' version='1.0'?><rss version="2.0" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:msn="http://schemas.microsoft.com/msn/spaces/2005/rss" xmlns:live="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:cf="http://www.microsoft.com/schemas/rss/core/2005" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>El Club de los Poetas Vivos: Salud y bienestar</title><description /><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/?_c11_BlogPart_BlogPart=blogview&amp;_c=BlogPart&amp;partqs=catSalud%2by%2bbienestar</link><language>en-US</language><pubDate>Sat, 05 Apr 2008 16:29:19 GMT</pubDate><lastBuildDate>Sat, 05 Apr 2008 16:29:19 GMT</lastBuildDate><generator>Microsoft Spaces v1.1</generator><docs>http://www.rssboard.org/rss-specification</docs><ttl>60</ttl><cf:parentRSS>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/feed.rss</cf:parentRSS><live:type>blogcategory</live:type><live:identity><live:id>-6461187005026718524</live:id><live:alias>saiphhouse</live:alias></live:identity><cf:listinfo><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="typelabel" label="Type" /><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="tag" label="Tag" /><cf:group element="category" label="Category" /><cf:sort element="pubDate" label="Date" data-type="date" default="true" /><cf:sort element="title" label="Title" data-type="string" /><cf:sort ns="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" element="comments" label="Comments" data-type="number" /></cf:listinfo><item><title>Conversación por la mañana</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2445.entry</link><description>Al bajar por las aceras la calle del río, los abetos de hojas verdes sobre el empedrado de piedras como puños, de puños como piedras. Al distanciarme más y más del recodo oscuro donde esperaba a que el sol se levantara sobre las rocosas y me regalara esa especie de sonrisa áurea, de saludo ígneo y sagrado. Fue entonces cuando me di cuenta de que sentía algo extraño en mi interior. Me escarbaba una especie de desazón perversa en el sudor frío de la frente y hasta lo más hondo de mi cuerpo. Pero me dije que no debía de ser nada. Hasta hacía poco había guardado el reposo de mi estado inconsistente, siempre febril y débil, ahora casi quebrado. Y como quien despierta de esa especie de sueño emponzoñado que es el que lleva a la muerte; tenía los ojos tan oscuros como la piel cetrina. Y por esa razón andaba con paso leve, susurrante y esmerado de un niño ignorante que aprende a andar. Apoyado a cada rama, asegurando los pies al suelo.&lt;br&gt;&lt;br&gt;En realidad no estaba yendo a ningún lugar. Era un día de esos en que puedes permitirte el lujo de respirar el aire, de sentir el viento, de palpar la hierba, de sentir sin más. Recuerdo ese mismo sitio de los árboles verdes de la vereda, donde caí al suelo vano, como en una bolsa de aire inmaterial. Después de dar tantas vueltas, me sentí morir; y quizá esa desagradable perspectiva me provocó la visión de una especie de mundo paralelo, de un lugar en donde realmente sí hay justicia, donde todos aprenden de sus errores pasados y son capaces de borrar la huella meticulosa de las palabras erradas. Un lugar en que se podía ser feliz, y ser feliz era el oficio. Una situación algo angustiosa, pero hemos de reconocer el fuego enfermizo, la huella de la enfermedad en mi mente. Jamás mundo tal podría ser imaginado siquiera. No hay tiempo, ni merece la pena el esfuerzo. Levantándome  con un brazo de la humedad esponjosa del césped mojado, me vi levantado por mi amigo Cándido Fauza, con un rostro entre preocupado y triste. Tenía un sombrero de ala corta y unos ojos vidriosos.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Sentados ya al calor de un fuego apacible, de las llamas ondeantes, me preguntó por mi salud, por mis problemas y por mi vida. Al no saber qué contestar con claridad y firmeza, le comenté lo que había visto, y le pregunté por el significado que para él tenía. &amp;quot;¿Alguna vez te planteaste aquello? Eso de que hay una forma de que la gente sea feliz en realidad&amp;quot;, &amp;quot;Oh, bueno, ¿desde cuándo tiene importancia si yo lo pensase o no?&amp;quot;, &amp;quot;Bueno. No estaba preguntándome por la importancia o no de tus pensamientos&amp;quot;, &amp;quot;No sé, es que lograr mundos, cambiar las formas en que la gente se relaciona es cosa de los que toman decisiones&amp;quot;, &amp;quot;¿Te refieres a los políticos?&amp;quot;, &amp;quot;¿Quiénes son si no los que toman decisiones?&amp;quot;, &amp;quot;¿Y qué quieres decir con eso?&amp;quot;, &amp;quot;Estarás de acuerdo conmigo en que hay poco tiempo en esta vida, ¿no es así?&amp;quot;, &amp;quot;Más o menos&amp;quot;, &amp;quot;Pues bien, realmente un mundo feliz tendría que ser muy diferente a éste. Habría que pensar mucho en cómo hacerlo y luego hacerlo. Pero no hay tiempo suficiente. Uno puede dedicar todo lo que tiene al estudio de un mundo ideal, y cuando lo hallara, estaría tan sencillamente envejecido que no sería capaz de llevarlo a cabo. O piensas en qué hacer, o lo haces. Aunque en ocasiones la elucubración es precisamente la que labra la perdición de una persona al sellar su propio camino en la inactividad. De todos modos, no me gustaría que pensaras que me encanta caer en afirmaciones gratuitas y omniabarcantes&amp;quot;, &amp;quot;Y qué me dices de la transmisión. Con este tipo de negaciones, poco menos que contradices los principios de la educación&amp;quot;, &amp;quot;Convendrás con que hay cosas que no se pueden enseñar. Es como dar el resultado de un problema, o contar el desenlace de una historia: el proceso aporta el sentido, así como el valor de la solución&amp;quot;, &amp;quot;¿Y no se podría llevar a cabo un plan a partes?&amp;quot;, &amp;quot;Y es lo que se supone que se pretende, así que los políticos son los encargados de hacerlo. Yo nunca pretendí meterme en sus afanes, en la pretensión de hacer creer a los demás que soy capaz de canalizar sus aspiraciones o encontrar respuestas a las eternas preguntas que me martirizan y me van destruyendo poco a poco&amp;quot;, &amp;quot;En ese caso, si la gente como tú se entrega a la pesimista destrucción de su propia personalidad, ¿crees que obran bien?&amp;quot;, &amp;quot;Nunca dije tal cosa. En todo caso, te he preguntado yo a ti primero acerca del particular&amp;quot;, &amp;quot;Cierto. Me parece una forma bien curiosa de responder a mis preocupaciones por tu salud, tus problemas y vida. Me parece que eres el claro ejemplo del que hablas, y que andas por las calles como un pordiosero porque no has sabido jamás hacer nada, a pesar de ser capaz de embaucar y aturdir con tus palabras. Tienes la inteligencia de los hombres, pero también su estupidez más incomprensible&amp;quot;, &amp;quot;¿Pero es que ahora el hombre vive del deber?¿Es que no se necesitan ya a las personas locas, necias, desgraciadas?&amp;quot;, &amp;quot;La inteligencia no tiene por qué devenir en desgracia; no justifiques tus pesadumbres de ese modo tan burdo&amp;quot;, &amp;quot;No deberías de haberme levantado&amp;quot;, &amp;quot;Ay... yo sin embargo pienso que sí&amp;quot;.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Seguimos en silencio unos segundos más, con el crujido de los troncos quemados con el beso de las llamas. Nos miramos como se deben mirar dos troncos de madera que se han golpeado, con el mismo tipo de silencio o la misma soledad de los pollos que comen cerca, pero no juntos.&lt;br&gt;- De todos modos, tanto da. Aún es por la mañana, ¿dónde te van a llevar hoy tus pasos?&lt;br&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Conversaci%c3%b3n+por+la+ma%c3%b1ana&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2445.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2445.entry</guid><pubDate>Mon, 19 Nov 2007 19:30:08 GMT</pubDate><slash:comments>4</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2445/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2445.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-11-19T19:30:08Z</dcterms:modified></item><item><title>Una Niebla Intensa</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1707.entry</link><description>&lt;div&gt;Si esto es una parábola, que cada uno tenga la oportunidad de interpretar esta historia de forma que signifique algo para su Vida.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;John Steinbeck. La Perla.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;hr&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;  &lt;/em&gt;Quizá éste sea el momento, o quizá lo haya estado buscando durante toda mi vida. Escondido, desdibujado está el camino tras una espesa niebla. Sentado como con debilidad está un hombre sentado. Justo en un banco en medio de todos los árboles que de danzar caduco le bailan las hojas- que si ocres que si marchitas, muertas- a su alrededor; delante de un lago helado... brilla el cristal de su espejo. En el gobierno bajó la cabeza ese hombre... ¿cómo se llamaba? Aznar. Era el momento, tal que hacía años, de vivir felices, de invertir, especular y recibir todo lo que el mundo nos merece. Son días de victorias y de derrotas, de sonrisas y dinero. Pero eso es como todos los días.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  No entendía muy bien, pero al estirar el labio para levemente sonreír, sentí cómo el frío que había entumecido mi cara seguía allí. Apoyado sobre el tronco de escarcha, de musgo, me adelanto hacia mi imagen en el agua... allí insinuado como una sombra que, soprendentemente, se mueve. Todo el pelo aplastado contra la cabeza, y unos ojos arrasados por un color violáceo. Incluso llevo los pómulos con líneas profundas; surcando la piel blanquecina, pero al sol de un bronce castaño. Giraba la cabeza hacia el hombre. Había tantas cosas que nunca podría decirle; jamás. Y el caso es que tanto para nada... todo el mundo sueña con volar... y cuanto más sueña más le cuesta afrontar que nunca despegó sus pies del suelo. Me lo dijo él. Y nadie más. Pero el caso es que no tengo que hacer feliz a ninguna familia. Aunque siempre hubiera soñado con... ya saben... al calor de un hogar encendido que tiñe la escena de colores rojos; agradables... acunarme lentamente en un sofá... unos niños que duermen en cojines aquí y allí... tanto calor... tanta cercanía... y recostada en mi hombro.... su cara iluminada a intervalos... con los ojos cerrados... tan dulcemente que seguiría acunando su cuerpo abrazado al mío... hasta que en el amanecer.... susurrando su nombre... y el caso es que imposibles hay muchos, pero es bonito soñar.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  De oficio paso calles. O eso o otra cosa. Soy funcionario del estado y hago lo que me pidan. Me cansan las palabras de aquellos que no tienen otra cosa que cagar por la boca contra el Estado, o contra lo que se mueva. La situación en la que estamos ahora mismo está por encima del plano intelectual. Es decir; la especulación filosófica, política... hace tiempo que dejó de tener significado. No por mí. Si no porque el que no se ha dado cuenta aún es muy corto de miras. A demás me estoy quedando calvo... y gordo... No parece que se mueva ni un milímetro, allí quieto... es mi abuelo. Se enamoró de una mujer de treinta y pico años; o más bien, una mujer consiguió que se enamorara de ella de puro insistir. Uno a esas edades se siente muy solo y supongo que cede con mayor facilidad.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  A la hora de ser feliz hay que tenerlo claro. Me encanta ser capaz de sobreponerme a mi estado de ánimo simplemente porque sí. ¿No es lo mejor despertarse una mañana y ser amable? Que te apetezca ser amable, quiero decir. Y ver en los demás las preocupaciones que no desaparecerán nunca, pero que allí están. Si nada me puede hacer llorar, es que no me quiero fijar. ¿Cuándo he de esperar un descanso? El mejor momento de mi Vida. ¿Será mañana?¿Volverá a llamarme?¿Será otra vez como antes algún día? Así que es hoy. Hoy es el día en el que todo lo tengo que esperar; en el que tengo que asegurarme de que no me arrepentiré nunca, porque los impulsos no engañan y yo ya me he engañado demasiado: Primero un piso mejor, ahora salir con los amigos; quizá algún día sea poder seguir respirando. Pero por un momento se desvancen las nubes de mi cabeza, esa niebla espesa, y diviso de nuevo mi cara, mis ojos, mi sonrisa, allí donde estaban. Aún me quedan años para darme cuenta de que el tiempo pasa segundo a segundo, escapándose de mis palabras. Me miro y parezco aún un niño asustado; como cuando en un rincón reconocía los ruidos de aquellos que venían a por mí, que siempre me había estado persiguiendo e iban a aprovechar el momento en el que me durmiera para raptarme. Suena tan gracioso ahora en el recuerdo. Y al abuelo la mujer lo dejó nada más casarse. Ahora él se siente mal porque cree que ha traicionado a su verdadero amor, ya muerto... mi abuela. Pero ¡coño! es que uno deja de pensar en cuanto se le presenta otra oportunidad. Con su sombrero gris a juego con su gabardina, sus pantalones. Durante años ha llevado esa misma ropa.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  ¿Abuelo? Soy yo, Carlos. Ni se mueve. Mañana me toca poner flores en el jardín. No se mueve. Siempre el lado positivo de las cosas. ¿Abuelo? Al menos cambio de actividad; lo de colocar según el color es muy creativo. No sale siquiera el vapor de su respiración en el frío glacial que respira. El uniforme le encantaba a ella... Siempre me dijo mi abuelo que me dejara llevar por el corazón... que era lo único que nos quedaba, antes que la mentira... la llamé y le dije que la necesitaba más que a nada; quedé con ella, pero me dijeron lo de mi abuelo...&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Le agarro por detrás, lo agito con fuerza, grito. Así como si asustado abre los ojos y me mira sonriendo. Ay, hijo mío...&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Y pensar que es imposible morir por mal de Amor...&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Una+Niebla+Intensa&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1707.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1707.entry</guid><pubDate>Tue, 14 Nov 2006 20:07:55 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1707/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1707.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-11-14T20:07:55Z</dcterms:modified></item><item><title>Sólo nos Queda Volar</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!856.entry</link><description>&lt;div&gt;Una casa. Sobre ésta, otra en la lejanía. Se yuxtaponen las viviendas que componen ciudadanía, en donde nacen libres los encerrados. Los pomos braman su intención de agitarse entre sus ramas en forma de puerta a medida que la gente endilga sus manos, agita su ser de regocijo infame y desatendido. Sin repetir palabras, que es de pésimo gusto. Intercambiando falacias en un delicado amasijo de palabras inconexas que ya nadie desea escuchar tras las ventanas, lo que es de gran valor y maestría.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;En una de estas viviendas imaginad tan sólo una pareja; una pareja que jamás llegó a intimar con su soledad. Jóvenes que viven del presente más que del dinero, que intercambian besos apasionados a escondidas de un mundo que se autodestruye allí fuera, día a día. Son jóvenes que se aman desnudos ante las ventanas por las que el sol disfruta colándose, acariciando la piel y las sábanas desparramadas. Era una fusión de pasión incontenida. No hay palabras. El pelo de ambos se confundía entre sí y los labios no parecían tener dueño propio, pues se acariciaban con un exultante ardor, poco a poco, fundiéndose en una expresión más eterna que una imagen y mil palabras.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Los jóvenes se quedaron mirando el uno al otro, largo tiempo. Veían sus ojos, sus sonrisas, tan de cerca... deseaban conseguir saber exactamente lo que el otro pensaba... estando tan cerca... y a la vez tan lejos. No conseguían que la distancia se conviertiera siempre en nada. Existía un celo por el aire que les apartaba. Deseaban comenzar a ser uno, pero lo imposible no es probable siquiera en la ficción de la literatura. Cuando la mirada del amado ya se hacía larga, uno de los dos preguntó si acaso la soledad era la condena del ser humano, el otro respondió suavemente entre susurros que tan sólo un Amor como el suyo podía compensar una eternidad hasta volver a tocar su piel con las caricias de sus manos.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Calles rectas de piedra esperaban a sus pies delicados, extasiados por los besos y abrazos que deberían de avivar la llama que atormenta con el paso del tiempo.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Cada uno tenía que volver a su casa. Una de las que se amontonaba entre el laberinto de formas y de nombres. Cuando la distancia se va a poner de por medio, no hay nada que hacer. No bastarán las palabras, ni los versos susurrados al oído. Se van a echar de menos. Pasarán las peores horas de su vida. Se despiden con la mano, como si fueran víctimas de un sueño truncado. Sin embargo, ninguno de los dos quiere confundirse de nuevo con los amaneceres en las calles descoloridas. Ambos se dan la vuelta cuando van a torcer la esquina. Los dos han gritado y ya de nuevo pueden tocarse. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Uno de los dos dijo con lágrimas en los ojos: &amp;quot;Nunca nos separemos, no me hagas sufrir hasta donde mi alma no pueda soportar&amp;quot;, &amp;quot;Por favor, yo te lo pido. Si me obligas a estar una noche sin ti... moriré&amp;quot; &amp;quot;Haré lo que quieras mi Amor. Por ti daría mi vida&amp;quot; &amp;quot;Entonces dame todo tu tiempo&amp;quot; &amp;quot;Era todo tuyo antes de que me dejaras mirarte a los ojos&amp;quot;.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Ambos se besaron. Quién era cada cuál, no es necesario saberlo. Se amaban. Ése es un dato mayor que el que pueda dar un sexo, una raza, una cultura diferente. La gente que desea no formar figuras geométricas en la inexpresiva calle bajo la humedad a la que somete la soledad y la farsa, merece ser recordada.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Cuántas historias de Amor quedarán por eternizarse en momentos en los que las palabras no se ajusten a la realidad.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Que nunca se amontonen como casas en la lejanía; volando como sueños ante la incredulidad general.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;Tan sólo un par de días para verte... y ya tan loco por tu Amor...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+S%c3%b3lo+nos+Queda+Volar&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!856.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!856.entry</guid><pubDate>Tue, 09 May 2006 21:35:51 GMT</pubDate><slash:comments>2</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!856/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!856.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-05-10T13:38:29Z</dcterms:modified></item></channel></rss>