<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet type='text/xsl' href='http://saiphhouse.spaces.live.com/mmm2008-05-17_13.22/rsspretty.aspx?rssquery=en-US;http%3a%2f%2fsaiphhouse.spaces.live.com%2fcategory%2fSuper-History%2bof%2bSaiph%2ffeed.rss' version='1.0'?><rss version="2.0" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:msn="http://schemas.microsoft.com/msn/spaces/2005/rss" xmlns:live="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:cf="http://www.microsoft.com/schemas/rss/core/2005" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>El Club de los Poetas Vivos: Super-History of Saiph</title><description /><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/?_c11_BlogPart_BlogPart=blogview&amp;_c=BlogPart&amp;partqs=catSuper-History%2bof%2bSaiph</link><language>en-US</language><pubDate>Sat, 05 Apr 2008 16:29:19 GMT</pubDate><lastBuildDate>Sat, 05 Apr 2008 16:29:19 GMT</lastBuildDate><generator>Microsoft Spaces v1.1</generator><docs>http://www.rssboard.org/rss-specification</docs><ttl>60</ttl><cf:parentRSS>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/feed.rss</cf:parentRSS><live:type>blogcategory</live:type><live:identity><live:id>-6461187005026718524</live:id><live:alias>saiphhouse</live:alias></live:identity><cf:listinfo><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="typelabel" label="Type" /><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="tag" label="Tag" /><cf:group element="category" label="Category" /><cf:sort element="pubDate" label="Date" data-type="date" default="true" /><cf:sort element="title" label="Title" data-type="string" /><cf:sort ns="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" element="comments" label="Comments" data-type="number" /></cf:listinfo><item><title>Finalmente el que anda Sólo es Uno</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2349.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Una buena mañana, Ernesto Amador fue descubierto muerto en su habitación. Después de tanto tiempo encerrado en su casa, administrando sus ingentes cantidades de dinero, salió tumbado y frío camino del cementerio. Todo el mundo lo recordaría ante su único y joven descendiente como el más loable de todos los hombres; mientras, él mismo tenía muy presente, mirando al cielo despejado, que era la primera vez que veía la luz del sol fuera de los grandes muros del majestuoso palacio donde vivía.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Al día siguiente, el pequeño Marcos despertaba como de un sueño. Pensaba que encontraría de nuevo a su padre encerrado en el escritorio; haciendo cuentas, escribiendo las órdenes que tanta gente estaba esperando. Pero no lo encontró. Se pasó un rato más dando vueltas por los oscuros pasillos antes de abrir- como un animal enjaulado que teme lo que puede pasar- con cuidado la puerta de su propia casa. Oh, Marcos ya era libre. Cuando se vio fuera echó a correr con todas sus fuerzas y dejó la puerta abierta. Llegó al camino verde, silvestre; a las piedras del río estrecho que navegaban o embadurnadas en lodo se hundían en el lecho helado. Estaba ansioso como nunca lo había estado antes y el corazón intentaba escabullirse de él y hundirse en las aguas vivas para ahogar la llama que lo estaba abrasando. El humo ya estaba muy cerca, el humo de la ciudad y los ruidos ajenos. Pues la ciudad era un lugar extraño- no singular, sino extraño-; tanto por las casas cerradas, las puertas y esos ojos como salidos de otro mundo que gritaban canciones codificadas por un murmullo lastimero y desgarrador. Ni siquiera sabría decir por qué esa sensación extravagante de falta de familiaridad hogareña, agradable a la vista y, por qué no decirlo, al gusto; ese gusto destilado y entrenado en los vapores de las cocinas desde hacía ya tantos años; le asaltaba como si se tratara del producto de una premonición. Era una pesadilla que le golpeaba en el rostro y lo dejó ahí tumbado boqueando en mitad de todos sin que nadie lo percibiera.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Desde la oscuridad comenzaba a distinguir las cosas que tenía a su alrededor. Estaba tumbado con el hedor pestilente de alquitrán pegado a la nariz. Recordaba que un hombre lo había empujado hacia la calzada y un destello anaranjado lo había golpeado con violencia tirándolo al suelo. Estaba temblando y una mujer de avanzada edad lo estaba inspeccionando; le tenía la cabeza con ambas manos y lo miraba con aire de profesional. “Chico, ¿me ves?¿me oyes?”. Marcos creía que la mujer bromeaba; pero contestó: “Claro. Claro que la veo, claro que la oigo. ¿O acaso es que no está ahí y no está hablando?”. La mujer pareció alegrarse mucho y le dijo que fuera a su casa para que pudiera ver si había tenido algún tipo de lesión. El joven obedeció sin contestar- parecía un niño amaestrado, a pesar de que ganara en altura a la mujer y ya tuviera la mayoría de edad-, tirado de la mano por delante de unos jardincitos floridos, alguna casa descolorida y dos calles residenciales. Allí estaba: una casa blanca y alta sobre un césped corto y una valla roja. La mujer lo sentó en la mesa de su cocina, le preguntó su nombre, le dijo que ella se llamaba Emily, que el conductor se había dado a la fuga, que parecía que estaba el chico bien, que de dónde era. Él contestaba con monosílabos, cortos y contundentes. Le era desconocida la amabilidad de la señora Emily, y a pesar de que le fuera agradable esta disposición, no podía corresponderle del mismo modo, ya que era un iletrado en las artes de la relación social. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;De repente, la señora Emily llamó a su hija entre pregunta y pregunta y apareció bajo el quicio de la puerta. Serían las palabras del mismo Marcos Amador en papel. &lt;i style=""&gt;Ese figurín de blanca y tersa, de pureza límpida, inmaculada y bañada en luz. Despertaba absorto del orden sordo e incoherente del ruido que, en su crepitante cesar reactivado al instante, contagiaba de su pecado. Volvía esta Afrodita del jardín encantado. &lt;/i&gt;De su prisión y su hogar raptado después de mil años de soledad y vida leve, arrancaba la melancolía casi vidriosa de sus ojos azorados, llameantes y salvajes; por esa nívea presencia, coronada de oro y tirabuzón. Ella se acercó a la orden de Emily, acercó esa fragancia de azahar, de magnolia y hierba fresca, y cuando puso su delicada mano de seda- suave y dulce como el murmullo de las hojas sobre las aceras- sobre su pecho desnudo, un estremecimiento le recorrió cada prolongación de su ser y más allá de su cuerpo. Nunca una mujer le había tocado piel con piel, salvo la señora tan amable, unos minutos antes. El temblor causó risa en la joven que lo auscultaba y Emily procedió a presentarlos. Se llamaba Anne. Parecía que había descubierto una hemorragia interna a la altura del tórax, una herida que, cada vez con mayor insistencia, lo arremetía con una intensidad creciente. Emily ofreció al joven su casa para descansar esa noche y asegurarse de que la herida no era grave, así que Marcos se dejó llevar hacia la habitación de invitados como se había dejado llevar tantas veces por su padre- como si apenas un día lo separara del jardín de infancia, de la despreocupación por lo que realmente es importante o parece que tiene que serlo- de la mano de Anne. Oh, esa mano. Oh... qué inaguantable sensación, qué escandaloso ruido el de su corazón.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Estaba tumbado y sin dormir debajo de la gran cantidad de mantas perfumadas cuando abrió los ojos y vio a Anne espiándole muy de cerca. Por un momento se asustó, pero de repente, todas esas sensaciones que lo acechaban al mismo tiempo; la vida fuera de lo que había sido su casa durante tanto tiempo, la ciudad y el atropello, la amabilidad y la belleza, el dolor y la tragedia del padre perdido, le llevaron a sus ojos una húmeda protección al tiempo que se le escapaba un gimoteo apagado pero profundamente triste. Ella le preguntó que qué le pasaba.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;- No sé qué pasa que no sé lo que me pasa.- respondía cansado.- Las luces y el color de todo me dañan los ojos, así que los cierro, pero entonces me vuelvo ciego. Todo esto es demasiado nuevo para mí y ya estoy agotado de que me ofrezcan cosas que no soy capaz de entender, ¿o es que no hay nada que entender? No necesito saber contar para tener presente que me sobra el dinero para vivir toda una vida de placeres, pero tengo tanto miedo de volver a mi casa como de quedarme fuera para que me atropellen o me dejen anonadado. ¿Qué es lo que quiere la gente?¿No se puede ser más feliz estando solo? De modo que nadie te abandone, nadie se muera, ni te ataque, nadie te decepcione. Sin sobresaltos y sin juegos, sin trampas en las que caen los necios como yo. Ésa era la filosofía y la moral que me transmitió Ricardo sin apenas hablarme, ¿no es más fácil dejar que un niño vea lo que hay alrededor y extraiga lo que significa para él que mentirle, encauzar y restringir su visión? Supongo que no, porque entonces acaba sin tener los principios adecuados, las normas y las leyes y todo lo que entendemos por normal que nos permite sobrevivir y coexistir con otras normalidades extranjeras. La vida es tan fácil como sobrevivir y a la vez tiene la dificultad de llenar el tiempo que tenemos entre las manos.¡Qué desgraciado me siento ahora que sólo necesito sonreír para ser feliz!&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Y brotaba el manantial, las gotas cristalinas y redondas, como brillantes diminutos, inocentes y vírgenes. Necesitaba una palabra para expresar ese dolor, el mal, un fuego abrasador que lo estaba matando, que le daba la vida para ver cómo creaba la lluvia desde sus entrañas. Levantó los brazos al aire y gritó con todas sus fuerzas, arañándose la piel al intentar sacarse esa infección mortal y perniciosa que se cebaba con crueldad sobre él.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-¿Es que me estoy muriendo?&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;A su lado suspiraba silenciosa con un aire ensoñado por las palabras que acababan de emanar en cadencia deliciosa de los labios de Marcos.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;- No. Estás llorando.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Al descubrir el lugar en el que se escondía la sensación, fue gritando su nombre por toda la extensión del lugar, como si de ese modo espantase al traicionero y cobarde. ¡No chilles, loco! Pero estuvo llorando un rato más antes de parar. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#000000" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-indent:35.4pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Mientras aún estaba con la piel erizada por la rabia desatada, Anne se acercó a la cama, lo arropó con cuidado con todas las mantas que se habían caído y le deseó las buenas noches con un beso en los labios al que no se resistió- como no se había resistido a la muerte de su padre- antes de alejarse por la puerta. Todavía saboreaba el delicado tacto de la saliva de Anne cuando estaba amaneciendo y marchó dando vueltas por las calles de la ciudad completamente absorto pensando en todo lo que le quedaba por hacer y lo lejos que todavía estaba de las garras de la muerte. Ahora veía a las personas todas ellas como una infinita prolongación de posibilidades, como un paisaje inexplorado; pero conforme se alejaba de Anne, del recuerdo de su padre, y la mansión repleta de dinero, más se daba cuenta de lo poco que necesitaba a ninguno de los tres.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Finalmente+el+que+anda+S%c3%b3lo+es+Uno&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2349.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2349.entry</guid><pubDate>Tue, 28 Aug 2007 11:04:23 GMT</pubDate><slash:comments>7</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2349/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2349.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-08-28T11:04:23Z</dcterms:modified></item><item><title>Las hojas Verdes del Árbol seco</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2298.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  Él era una persona normal, como todas las demás. Vivía en una ciudad lo suficientemente grande como para que nadie agachara la cabeza si te estabas muriendo en la esquina de al lado, cerca de un río que se llamaba Manzanares.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  A pesar de que hubiera nacido en una carretera, entre una ciudad que nadie conoce y Huesca, ya hablaba del trabajo cuando le preguntaban qué tal el día y no tenía tiempo para mirar silenciosamente las gotas al caer en su chop chop, en su triste melancolía.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  Un día se fue al mar en una barca no muy grande con dos o tres personas más. De repente, sin previo aviso, se presentó la tormenta como salida de la nada y volcó la barca. Él, que aprendió a nadar cuando no subía por encima de la mesa en altura, estaba acostumbrado a llegar a la extenuación y mucho más. Pero se habían alejado demasiado de la costa y no veía a los que fueron con él. En las arrugas que rayaban escasamente, perfilando la unión entre las comisuras y la nariz, estaba escrita ya la frase, en su propia boca, en su lengua, de sentido universal: &amp;quot;Si luchas contra todo lo que se te pone por delante; no puede salir mal&amp;quot;. Pero nunca se ha dicho que las leyes físicas giren en torno a nuestros principios o designios. Por desgracia también él había madurado lo que permiten los años y se había dado cuenta de que el ser humano es limitado y nadie puede hacer nada para remediarlo. Es el efecto secundario de la fiebre de la rutina y la afección práctica por las cosas que hacen la vida.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  Continuó braceando con regularidad hasta que perdió el conocimiento. Así se fue su cuerpo a la deriva, como querían las olas.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  A las dos semanas, se dio cuenta de que oía algo a su alrededor, como un zumbido raro, un murmullo desfigurado; las palabras de personas. Abrió los ojos con esfuerzo y se encontró con un grupo de personas que estaba congregado a su alrededor. Ellos estaban desnudos y él también, no sabía muy bien por qué. Así que acudió a taparse sus atributos viriles, como haría todo hijo de vecino. Al ver que se despertaba, una mujer joven del grupo, se adelantó y comenzó a señalarle tocándole el pecho para luego señalarse a sí misma y hacer como una especie de abrazo con las manos. A él no se le pudo escapar un sonoro qué, pero no sirvió de nada. Le molestaba que la gente que andaba desnuda le tocara a él cuando también lo estaba. No le había dado tiempo siquiera de estar contento de seguir vivo (a pesar de que no se necesite mucho tiempo para estarlo). Todo el grupo ya había reparado en la mano advenediza, pero nadie dijo nada. ¿Quiénes sois y qué queréis de mí? Lo preguntó como se grita a la oscuridad cuando te invade el miedo, como se rasga el cielo con el llanto a la muerte de un ser querido. Y sin embargo, fue respondido.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  -Somos nosotros los que deberían de hacerte esa pregunta. Pues nosotros no te hemos llamado. &lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  La joven tenía una voz dulce. Unas palabras contundentes. Un silencio que abrumaba. &lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  -Soy Israel. Caí de mi embarcación e intenté nadar, pero perdí el conocimiento. Supongo que he llegado a esta costa de casualidad.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  -Nosotros somos parte del pueblo que se sitúa cerca de aquí. No creemos en las posesiones porque todo se acaba y la tierra vuelve a la tierra. De entre la infinitud de la costa has acabado en ésta. No creemos en las casualidades y en el azar que rige los destinos.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  Él suspiró. Ya estaba cansado de escuchar lo que dicen todos los visionarios, predicadores de mitos estúpidos.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  -¿Y mi ropa?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  -Las personas dan la importancia a las cosas que comparten con unos pocos. En la sociedad de la que tú vienes, el cuerpo se ha hecho objeto de culto en el patetismo de la ritualización. Se engaña a través de tapujos y se ensalza lo que está vacío. Aquí no queríamos caer en el mismo error.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;  Todos los demás se fueron marchando mientras la mujer hablaba. Tenía la piel morena, tostada por el sol; el pelo negro como la noche, los ojos oscuros, los pechos turgentes y estaba fresca como el agua de río. Estuvieron hablando largo rato. Israel aprendió a dejar de cubrirse como si los demás fueran extraños y comenzó a meterse en ese aroma embriagador de la naturaleza. Tocado por la brisa, alguna gota de lluvia perdida que, de entre la superficie del globo, eligió sus ojos. Ella no dijo cómo se llamaba, pero todos se dirigían a ella con una palabra parecida a Edindya.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Acompañó a Israel por todo el bosque, le enseñó la playa, las olas, las montañas. Le dio de comer frutos desconocidos que le dieron fuerzas. Le presentó al pueblo, en el que no había líder y lo llevó a un rincón del bosque en donde manaba el agua de un agujero escondido. Arrancó dos hojas verdes de un arbusto; hojas como cuencos, y los llenó del agua. Cogió una seta y exprimió su jugo en cada una de las hojas. Bebieron los dos sin hablar mirándose directamente a los ojos. Ambos tan oscuros y salvajes. Israel notó cómo el líquido le recorría hasta cada punto de su cuerpo, potenciaba sus sentidos.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;-Tú no te llamas Israel. Tú te llamas Jaguar.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Edindya le contó la historia de cómo se acordaba de cuando era niña y fue de viaje a una selva con sus padres. De cómo un animal enorme se le había quedado mirando con esos grandes globos. Eran los suyos. Después de tanto tiempo los había reconocido. Y sabía que él se iba a acabar marchando.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;-Porque eres un animal sin hogar y no eres capaz de hallar la calma en este mundo: sentado ni levantado.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;-Edindya...- susurró Él mientras acercó sus labios y la besó.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Después de tanto tiempo... quizá tuviera razón, quizá todo fuera tal como ella había dicho. Suavemente la apoyó contra la hierba para verla mejor, para probar el sabor del agua de su boca, para acariciarla con sus manos y hacerle el Amor en un éxtasis profundo. Volvía a estar en su hogar después de tanto tiempo, y no sabía si nada tenía sentido. No podía pensar salvo en esos cabellos de noche y la respiración que subía y bajaba en sus oídos. Valía la pena creer en imposibles y en interpretaciones irracionales de la realidad; escapar del mundo en su propio regazo. Por crear, el mundo creaba hasta su propia destrucción. Alcanzó un orgasmo tan extraño como salvaje.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;-Jaguar.- le dijo al oído antes de que se durmieran sobre el tacto de la hierba. &lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Al día siguiente, Él ya no estaba ocupando su lado. ¿Por qué? Ella ya lo había dicho. Es muy fácil alcanzar la felicidad absoluta, quizá fuera por eso. No quería vivir así, se decía mientras remaba en la barca que le habían regalado los del pueblo; ni así ni de ninguna manera. Tampoco quería atarse al destino de nadie.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Edindya salió a despedirle desde un peñasco del acantilado cercano.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;-¡Jaguar!- gritaba y sonaba el eco.- ¡Has venido a acabar lo que no hiciste en el pasado!¡Me has matado, Jaguar!&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;El sentimiento hace resurgir de las cenizas la vida; y ahora hay hojas verdes en el Árbol seco.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Las+hojas+Verdes+del+%c3%81rbol+seco&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2298.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2298.entry</guid><pubDate>Sat, 16 Jun 2007 20:38:46 GMT</pubDate><slash:comments>5</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2298/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2298.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-06-16T20:49:12Z</dcterms:modified></item><item><title>Como todo hijo de Vecino</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2167.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font face="Verdana, Geneva, Arial, Sans-serif"&gt;  &lt;font size=2&gt;De paso a las tumbas. De ladrillo, de sombras y rincones. El taconeo insistente de unas botas ceñidas, botas altas sonaban por toda la calle. El recorrido serpenteaba como nervioso, fruto del más puro de los espasmos nerviosos experimentado por una línea firme, ahora corvada en latigazos crueles y azarosos. Era el organismo que, desde el barro del suelo a los tejados, se entrelaza como una raíz, nace, y muere. La ciudad aplastada.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;  El caballero estaba silbando alegremente. Con un sombrero de ala ancha colocado sobre sus cabellos claros, una pluma larga y roja realizaba una curva en el aire, caminaba. No tenía bigote, ni barba, su piel ligeramente rosada asomaba tras la tela, por encima del pañuelo rojo atado a su cuello. El chaleco era marrón, la camisa blanca, negros los pantalones como esos ojos que miraban sin ver, pues estaba pensando en otras cosas. Dije caminaba, pero más bien corría, pues se trataba de un hombre nervioso, incapaz de aplacar la ansiedad que siempre le acompañaba. Tuturúuuuu-turúuuuu. Precioso amanecer, pensaba, y la carta, ¿qué hay de la carta? A ver si encuentro a, ójala esté... Hay que ver, maravilloso día. Y las nubes blancas a penas eran motas de polvo que se esconden en un rincón.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;  Fue entonces, cuando cruzaba una especie de puentecillo formado por una casa que unía los dos lados de la calle, las viviendas por el piso superior, cuando se abrió una ventana, cuando cayeron todos los desperdicios corporales en forma de micción y hez de unos cuantos ciudadanos que, como todo hijo de vecino, preferían fuera que dentro, en el sombrero, en la preciosa capa que nuestro caballero llevaba enrollada en su guante. Al instante se oyó la exclamación: &amp;quot;¡Agua, va!&amp;quot;. Él, tirado en el suelo, con el barro calándole los pantalones, las botas, no pudo evitar mentar a la puta madre del ciudadano que acababa de servirle con tan buenas intenciones. Pero el caso es que el infierno está lleno de buenas intenciones, como se suele decir, y parece que nadie ha aprendido la lección.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;  Se levantó el caballero. Intentó desprenderse de los fluidos que se le habían adherido a las ropas pero, como bien puede entenderse, no lo consiguió. Obviamente, el mal olor de los mismos no hizo sino minar su sonrisa y sus buenas maneras. De ahí que la puerta más cercana saltara con sus bisagras incluidas. De ahí y de la patada que le había propinado el héroe al que constantemente nos referimos. No hay que sacar conclusiones precipitadas, el caballero quería hacer saber a la persona dueña de la propiedad únicamente el incidente desencadenado por su desatenta conducta, en vistas a que ésta no se volviera a repetir.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;  -¡Oh!¡Muy señores míos!¡Ah de la casa!¿Hay alguien entre estos muros?¿El señor, la ama, el sirviente o la criada?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;  Bajó por las escaleras el estrépito de un hombre gordo, obeso. El pelo le asomaba por entre la camisa vieja y rota. Varón poco idiota, distinguió sus desperdicios que durante tanto tiempo lo habían acompañado en las ropas del caballero, o eso pensaba nuestro héroe. Así que retornó por el mismo camino que al lugar lo había llevado.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;  -¡Mi señor!¡Preciso de hablar con vos!¿Adónde os dirigís como llevado por el diablo?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;  El joven se acercó a las escaleras de un salto y pudo observar cómo el obeso acababa de armarse con una pistola de considerables proporciones. Y todo indicaba que él iba a ser el blanco de una bala. &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;  Aunque los presupuestos son odiosos, el caballero se apartó de la vista y esperó junto al chaflán. Los pasos irregulares, inquietos y miedosos del gordo se oyeron por las escaleras de piedra. Suavemente, el caballero sacó su fina daga y cuando éste estuvo a la vista se la aplicó repetidas veces en el vientre, hasta que la sangre, que inicialmente manaba dulcemente, empezó a brotar de una forma violenta, viscosa y oscura como la noche. Después, lo dejó en el suelo y, pasando los pies por encima del cadáver se dirigió a la puerta. La apoyó contra el marco y siguió silbando mientras andaba.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font size=2&gt;  Detrás de él, desde la ventana, se oyó un suspiro. Era el hombre que había causado el estropicio. Era yo. Y es que a veces es divertida la confusión que desata este tipo de malentendidos. A mi casa se accede por una puerta al otro lado de la calle y, bueno, el hombre de grandes proporciones era el herrero que se había retrasado en uno de sus pedidos: una pistola. Así es de sencillo. Ahora, ¿qué es justo y qué no?¿Quién ha actuado mal?¿Yo? No, hombre... Yo no... Es inútil dar la vuelta a las cosas que no se pueden cambiar... Sí... es eso... mejor todo como está.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Como+todo+hijo+de+Vecino&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2167.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2167.entry</guid><pubDate>Tue, 10 Apr 2007 09:11:49 GMT</pubDate><slash:comments>5</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2167/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2167.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-04-10T09:12:27Z</dcterms:modified></item><item><title>El Pequeño Regalo del Destino</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2123.entry</link><description>&lt;div&gt;  &lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;-Ey... shhhhhhhhhhh. ¿Qué te pasa, pequeña?.- movía una manita arrugada, roja, en medio de unas mantitas blancas.- Oh... no me mires así... yo no tengo la culpa de que no puedas dormir, no no.- con unos ojillos redondeados como canicas; abiertos a un mundo nuevo que se acerca y se aleja a cada segundo, con una inocencia tan pura, que el hombre joven no podía apartar la mirada.- Jejejeje.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Tenía un cuellecito ancho, poca barbilla desparramada y unos mofletes hinchados; la frente redondeada acababa en un escaso pelo ralo. Jejejeje. Unos ojos azabache, pequeños como dos puntitos en medio de una página en blanco. Picoteaban aquí y allá sin reconocer nada, y quizá eso es lo que los hacía especiales. Jejejejeje. A un lado, a otro, jejejeje; ¿qué miras, princesita?. Se movía como se mueven los recién nacidos, intentando caminar por el aire, sacudiendo las patitas y los brazos en círculos, gateando en su imaginación, pues no conocen aún el peso del cuerpo que habrá de aguantar. El joven tenía la cara embobada de idiota al quedársela mirando; nunca le había pasado, era un sueño en un refugio tan pequeño, el espacio entre ella y él. Un inglés nacido en España; todos lo llamaban Charley y en su casa Carlitos. Al oír la noticia de que era tío, una vez más, acudió a ver a su nueva sobrina: Jamás llegó tan pronto a ver a alguien de su propia familia, diminuta; cabía entre las palmas de las manos.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Un ruidito: la enfermera tropezó ligeramente con la cuna y ella se puso a llorar, con unos párpados sobre los ojos y unas lágrimas del tamaño de sus puñitos a medio cerrar. Carlitos miró hacia un lado, hacia otro: Mierda, mierda, mierda, mierda. Sintió la necesidad de hacer algo, joder, no sé, apaciguar su llanto. Y no se le ocurrió otra cosa que zarandear con suavidad la cunita y: no hombre, que no merece la pena llorar, y menos por esa tontería; si fuera porque soy feo, o porque mi voz suena rara... pase, pero porque una enfermera roce tu cuna... hombre, ¡por favor! El bebé había dejado de llorar y estaba mirando atenta la boca del joven Carlitos, como si realmente estuviera esperando que le desvelara el secreto del lenguaje, de la vida, y con su cara de persona acostumbrada a no saber muy bien lo que ocurre a su alrededor, dijo; ¿no te parece?, ella se puso a reír, todavía con una humedad que tocaba el perfil de sus canicas, un rocío en las hojas quietas y serenas de los árboles que huelen precisamente al rincón más buscado del mundo. Y ahora su boquita rosada dejaba asomar una lengüita pequeña y graciosa, unos sonidos dulces, mmmmm, una canción, una promesa. Ante la camisa a rayas de Carlitos, de sus pantalones marrón claro, cinturón negro de una gran hebilla, mocasines oscuros y un reloj desgastado y digital; delante de su pelo poco peinado, con el flequillo deslizándose hacia un lado de la frente, un pelo un tanto claro con el destello de un sol que ya amanecía; su piel blanca o medio tostada, tocada por unas ojeras de unos cuantos días de vigilia; la niña alzó los brazos hacia su cara, sonriendo con sus labios estrechos.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -¿Yo?.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  El bebé se puso a llorar. Shhhhhhhhhhhhhh, shhhhhhhhhhhhhhhh. Vale, vale, te cojo, te cojo. Y puso sus grandes manos por debajo de los brazos de ella, la levantó como levantaría un jarrón de cristal, pero al notar el calor que desprendía, sonrió y suspiró, notando vida entre sus manos; un algo en potencia que le quitaba sus preocupaciones, su vida, y se la entregaba toda a ella. Dentro del bebé notaba una ebullición de sangre, un movimiento lento e irregular. Oh, dios, no puede estar pasando. Joder. Se la colocó entre los brazos entrecruzados y Carlitos seguía aguantando la respiración al mirarla tan de cerca, al tocarla con su propia piel y sostener la mirada de esas canicas azabache que nunca se cansaría de admirar. El rubor de ella, el rubor de él al notarse una especie de cama, de refugio. Su princesita. Estiró una manita y le comenzó a palpar la cara, la nariz, los labios, toda la piel; luego, se abrazó a su torso cuando él la bajó porque le hacía cosquillas. Al estar así, sentado en una silla; comenzó a cantar una letra que brotaba de su corazón: en un inglés que desenterró entre los brazos de una mujer. En un suave y cariñoso inglés que en sus labios se convertían en una lengua internacional.... un estremecimiento le corría por la espalda al compartir con el bebé un momento único en su vida, un amanecer y una canción que ahora formaban parte del recuerdo, de su vida, de sus manos y su voz. Era precisamente una ambrosía que se deslizaba por su lengua y a través de sus blancos dientes.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -I don't know all of you, baby...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;   but I love you so, too...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;   And the sea may look warm to ya, babe...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;   And the sky may look blue.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;   Oooooooooooooooooooh, baby...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;   Ooooooooooooooooooh, baby blue&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;   If only I can, everything you want, little babe...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;   A piece of world, a moon will be done by my own,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;   but I have a special price for you, babe,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;   and you have to take me in your life,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;   because my life will always be for you.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;   My little babe, my princess, my faith.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;[No lo sé todo sobre ti, nena...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;pero te quiero tanto, también...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;y el mar puede parecerte caliente, nena...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;como el cielo azul.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Oooooooooooooooh, nena...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Ooooooooooooooh, nena azul...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Si pudiera, todo lo que quieres, pequeña..&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Haría un pedazo de mundo, la luna con mis manos,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;pero tengo un precio especial para ti, nena,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;y tú tendrás que meterme en tu vida,&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;porque mi vida será siempre para ti.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Mi pequeña, mi princesa, mi fe.]&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;A Alison... mi sobrina.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;A Jacob... mi hermanoooooooooooo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Porque la vida merece la pena el esfuerzo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+El+Peque%c3%b1o+Regalo+del+Destino&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2123.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2123.entry</guid><pubDate>Thu, 08 Mar 2007 10:45:35 GMT</pubDate><slash:comments>5</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2123/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2123.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-03-08T14:23:38Z</dcterms:modified></item><item><title>Historia en Mientes</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2090.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif"&gt;  &lt;font size=3&gt;La reacción más normal al coger una hoja en blanco es pararse a pensar, pero bueno, hay gente que escribe ya antes de tener el papel delante. Ése tipo de persona era yo, dibujando letras en el aire, en las manos, en la piel de la chaqueta al esperar a ver si de una maldita vez esta... uf... vaya... ¡muere!¡muere!.... Ya. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Les iba diciendo que yo era una persona que actuaba impulsivamente en muchas de las facetas de mi vida, en otras no. Me refiero a que si ves ropa encima de la silla, te la pones, y que si no hay nada mejor que hacer, escribes para matar el desánimo. Sin embargo hoy, un día nublado, gris como pocos y ya algo oscuro, para qué negarlo, tenía algo que contar y lo estaba haciendo. El presente era algo confuso hoy, porque no paraba de pensar y no soy capaz de detenerlo letra a letra mientras suena my God de Jethro Tull en el reproductor de Windows Media. Sobre mí, los mechones de pelo que hay que apartar con la mano... Lo cierto es que en este día me había levantado algo raro, pero bueno, el tiempo pasa, aunque queramos disimular. &amp;quot;¡Una creación increíble!¡Ya lo tengo!&amp;quot; Yo iba tecleando enfurecido, atrapando los pensamientos a manos llenas. Pero claro, aquí es donde empieza la historia y acaba nuestro héroe. Entremos en las letras y captemos la esencia de lo que pretende transmitir. Porque tengamos en cuenta que yo no era ni mucho menos alguien que se dejara intimidar porel futuro de sus escritos, por el final ni por el principio. El pensamiento es el sentido, donde realmente reside lo que somos. Si queremos contar una vida el nacimiento y la muerte son detalles del escenario, pero nada a lo que dar importancia. En eso estoy de acuerdo conmigo. &amp;quot;Una casa enorme en donde las ventanas cabían en sus huecos&amp;quot; empezaba a escribir para luego borrar &amp;quot;un hombre sólo delante de todo lo que había soñado; con cara de no saber muy bien qué narices hacía allí&amp;quot;. Pero la historia empezó así:&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  &lt;em&gt;Una casa enorme y un hombre en medio de una colina. La casa llueve y el hombre es llovido, chup, chup; de arriba a abajo, como una manzana consciente de que la muerden. Tenía una cara triste tras las lágrimas que a gotas se deslizan desde lo alto, pero lo cierto es que no sabía qué estaba haciendo allí. El edificio era gigante y amenazaba desde lo alto. Se le vino a la cabeza una montaña, erosionada poco a poco, aguantando lo que le echen. &amp;quot;La diferencia es que en el interior de las montañas, las piedras no se mueven; ahí sí&amp;quot;. Y ya veis que nadie lo escuchaba. Pronunció ésas mismas palabras en voz alta y se quedó escuchándolas, sabiendo que no se volvería a acordar de ellas. Sólo el que vive para las palabras recibe algo de ellas, la mayoría de veces somos nosotros los que pretenden comprender el mundo antes siquiera de saber lo que cojones estamos diciendo.&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Un hombre con una gabardina marrón oscuro, hasta los tobillos, de barro y agua. Al mirar los muros se mesa impaciente la barba incipiente y piensa en lo que le ha llevado hasta ahí, en lo que deja atrás, en lo que nunca más tendrá; porque cuando decides que estás equivocado sólo te queda la convicción de que así es, no que dejarás de estarlo. Un reloj, regalo del viejo; las botas que se compró el día antes de que le operaran de corazón por tercera vez; la cicatriz del accidente de coche, su gabardina vieja del pueblo; el pelo, después de tanto tiempo, un maletín negro de su primer empleo. Todo son cosas muy importantes para él. Le dicen algo, por eso las lleva consigo; incluso el colgante con su nombre.  Allí amenazante, que no consigue palidecer el rostro ya blanco, ofreciendo un lugar donde dormir; y detrás, lo que nunca le dejará. Pero ¿y si dentro se encuentra la oportunidad de su vida?¿Y si más allá de estos muros, la felicidad?&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Sentado sobre su maletín vacío, en medio del barro, dejando que el agua lo empape más y más, le inunde el frío por la espalda y callado. &amp;quot;Lo que más me jode es que de veras quiero volver al pueblo que me vio nacer... y que no me importa en absoluto lo que ha pasado, lo que puede seguirme pasando&amp;quot; Pero claro, las decisiones precipitadas no son tan fáciles de tomar como aparentan.&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;em&gt;  &lt;/em&gt;Aquí es donde yo cogió la botella de Whisky escocés y le echó un traguillo de más.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  &lt;em&gt;La puerta se abre. El hombre mira... no hay nada. Pero parece todo tan perfecto para empezar una historia que merezca la pena. Quizá influya el hecho de que tenía las manos manchadas de sangre. Cambiar de vida nunca fue sencillo. Pedirle a un niño pequeño que camine con las manos después de años de técnica podal, tampoco. En sus ojos refulge una especie de fuego que no se puede apagar, y tiene fuerza para cambiar de idioma, de patria y de pasión. Desde el fango y con los puños al cielo se ve más capaz, de derrumbar los propios muros de la gran mansión que no le dejaba ver el camino delante de él.&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Se cayó de la silla y seguía con los dedos.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  &lt;em&gt;Se habían cerrado las puertas por el aire, pero él ya estaba ahí y de una patada las tiró al suelo. &amp;quot;Cientos diré, que ni los vientos ni nada, retengan la ira y hagan del apocalipsis calma. Que resuenen los cañones de mis brazos al partir en la resistencia de las rocas y su indiferencia, la codicia de esos seres que persiguen, arruinar mi vida y hacer de mi paciencia un bonito lugar para sus leyes&amp;quot;. Así gritaba enloquecido, rompió los muros que caían, y el techo sin sangrar su cuerpo &amp;quot;¡Oh!¿Que no es esto lo que siento, lo que amo? Aquello que forma parte de mí es también dictado por todo mi ser. Sí que me encantaría estar como hasta ahora; abandonarme a mis vicios y olvidar que pude ser algo en otro lugar. Pero ni aún así quiero seguir siendo quien era, porque algún día me gustaría poder decir que tuve el coraje de enfrentarme a mí mismo. Y haber vencido.&amp;quot; En medio de un hueco formado por la destrucción. Ahora, delante de él se encontraba el camino, oscuro y solitario&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  A un lado, una casita pequeña y una mujer de pelos dorados y un traje azul estaban mirándolo. Ella tenía cara de conseguir entender idioteces como aquella, así que él se dirigió hasta ahí, con una sonrisa tranquila en la cara.&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Discuple, hermosa señorita. No he podido evitar verla en la inmensidad de este lugar y quedar sorprendido de vuestra hermosura. Siendo que vos tenéis tanta, y los demás tan poca, pensé que quizá gustarais de compartirla conmigo.&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Él no quería haber dicho eso, pero lo había hecho; porque querer abandonar aquello que no forma parte de nosotros, el vicio y el desengaño, pase; pero jamás los sentimientos y los impulsos más impredecibles.&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;em&gt;  Ella se miró a las manos con timidez.&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Bueno. Había que intentarlo antes de no volver a tener la oportunidad de decirlo.- dijo él.&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;em&gt;  &lt;/em&gt;Yo sonrió.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  &lt;em&gt;La mujer lo besó en la boca antes de que se diera la vuelta.&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;em&gt;  &lt;/em&gt;Esa forma de terminar. Era esa manía por intentar sorprenderse la que determinaba cada letra, cada impacto. Bueno... qué sueño. Las ocho y cuarto ya. Yo recoje alguna cosa aquí y allá y se tumba en la cama. Un invento increíble, por cierto.Con una cara tranquila, descansada, porque ya ha dicho precisamente lo que tenía que decir antes de abandonarse a otros menesteres. Uno tan sólo encuentra la paz cuando se alcanza una tregua en su interior, pero bueno, las mientes es un lugar muy concurrido y siempre hay conflictos. Sólo cabe esperar que estos den a luz historias y no cosas mucho peores.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Y ya está.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Historia+en+Mientes&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2090.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2090.entry</guid><pubDate>Tue, 20 Feb 2007 19:18:05 GMT</pubDate><slash:comments>3</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2090/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2090.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-02-21T10:38:01Z</dcterms:modified></item><item><title>La Tragedia</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1990.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Es un algoritmo complejo. Oscuridad. Y un leve susurro despunta con un movimiento circular; lágrimas. Olía a naranja y azahar cuando lo tocabas. Vuelvo de la guerra para morir, porque nada me queda, nada tengo. La puerta es la inmensidad del mundo conocido, y no se abre a la vuelta de sus hijos. ¡Mentira!¡Para qué he hecho todo esto!¿Es lo que me merezco?¿Es justo? Al caer lo tocan las flores con gotas del rocío y miraba al pájaro levantar el vuelo. Primero despega las plumas de su cuerpo. Una, otra. A su alrededor el tiempo ya se ha parado. El tiempo sacude su pico, mueve sus patas. A bocajarro salta. Ya vuela. Está arriba y contempla el suelo.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Planea. Sobre su cuerpo, se deja llevar por las sacudidas, gobernando hasta el extremo de sus laureadas. Poco a poco. ¡Ya nada queda!¡Y todo pasa! Para nunca volver a descender al mundo de la mortalidad. ¿Nunca obrar según en lo que creemos asegurará el futuro?&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-No. Nunca. Quien ama la vida, y vive en sentido propio, tiene instintos y deseos, no valores.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Desgarrará el cielo en millones de partes su grito. Allí su garganta, junto a la sangre escarlata y sus entrañas. Las palabras sólo sirvieron para los necios que pudieron escuchar, y la verdad es que yo he sido un iluso toda mi vida. Engañado, seducido, soñador del néctar que sacia la sed, que nubla la vista, el sentido. Es una selva frondosa y oculta. Luz de vida también. El soldado se desquita dejando correr las lágrimas que guardaba dentro de la bolsa de viaje. Luchó contra sus indecisiones, pero en tierra extrajera. Su vida estaba aquí y no se quedó a esperar.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Y vuelve a sentirse como un pájaro, que desprende de su cuerpo las alas, que pretende alejarse de lo que le mata, pero es incapaz. Levantado, grita de nuevo. A su lado un amigo callado. Acierta a ver la luna entre las nubes y está llena, gran ojo eterno.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-Y lo peor de todo es que no hay nada que no se pueda superar.- se calla y agarra un grito con el corazón.- ¡NADA!...-la mirada al destino yerra una puñalada.- Me gustaría que pasaran años en tan sólo un segundo; me gustaría morir... para no pasar por la puerta que los segundos tienden delante de mí. Me gustaría poderlo todo con tan sólo un esfuerzo imposible; fruto del dolor, del sentimiento, de una emoción más fuerte que lo que dio vida a todo lo que vive.-acercándose a la casa a pasos se aferra con sus manos al gran portón por el hueco que tiene con el suelo. Se le han hinchado las venas y los brazos blancos por la tensión. Arremete una vez y desiste. Empuja y no puede. Llora. Le resbala el desánimo a través de su piel, para llegar al suelo; y ataca. Ahora grita, incapaz de mover los brazos. Sus manos están sangrando.- Es inútil...- tirado en el barro intenta abrazar su rostro.- ¡ES INÚTIL!¡NO SIRVE PARA NADA!.- de nuevo la luna.- ¡QUÉ ES LO QUE ME QUEDA!¡POR QUÉ!&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Más allá el paisaje comienza a temblar y se marchita. Acabará entrando en la casa de aquél que pretende, como un bombero, apagar las llamas. Observa la escena callado pero con un cuchillo bien clavado a manos de su vida, el amigo.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Y luego murieron todos. Porque de algo hay que morir.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+La+Tragedia&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1990.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1990.entry</guid><pubDate>Tue, 06 Feb 2007 17:26:38 GMT</pubDate><slash:comments>3</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1990/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1990.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-02-06T17:32:35Z</dcterms:modified></item><item><title>Qué me Cabe Esperar</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1926.entry</link><description>&lt;div&gt;  &lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;Creo que era un muchacho más o menos alto, pero no me acuerdo. Tenía el pelo medio largo, caído hasta los hombros y una carita blanca como la nieve. Jugaba delante de mi balcón, sobre el suelo de la calle. No pude evitar mirarlo una vez más. Tan pequeñito. Sobre una especie de tren de plástico. Qué tonterías se me ocurren cuando no asedia el ardor de la inspiración los muros de la desidia; estas cosas sólo las hacen los atacados por la indolente senectud. O así lo entiendo yo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Al darme la vuelta regreso al papel, blanco como la inocencia del Efebo de Critia. Duro como el mármol. Y yo allí. Intentando esculpir, desde la prótesis de la impotencia... necesitaba volver al recuerdo.... Mirando hacia los lados, temiendo ser descubierto, abrí el cajón negro del pasado difuso y de entre las sombras extraje una braguita azabache. La acerco con cuidado hacia mi nariz y me impregno de su olor. No sé lo ridículo que puede parecer. Supongo que mucho. Tener de entre los años y los meses tan sólo un pedazo de ropa fresca, sin usar. Ni huelen a ella, ni nada. Pero ¿y qué? Las cosas siempre han sido lo que les hemos pedido y las montañas nunca han estado por encima del nivel del mar. La cierro una vez más. Concéntrate de una vez. &lt;em&gt;Gira bañada en luz bella es la vida, quien a parar alcanza la carrera, de la angustiosa mano que al placer convida. &lt;/em&gt;Versos... quién os quisiera míos para poderos besar... Me impregna el sudor de un bochorno insoportable, puñalada mordaz, atroz ataque... Concéntrate, joder.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Estiro mis piernas al erguir mi cuerpo. Delante del espejo me fijo en que lo tengo demasiado largo, los mechones en cascada sobre mis ojos alargados. Como el carbón quemado, quemando el Mundo. Pozos que profundos horadan mis segundos de parte a parte. Aaaaaaaay. Cómo me gusta tomarme con calma lo más serio que me queda. Perder el tiempo es la mejor de las aficiones... Al bajar el fino pantalón del pijama y, con una mano, salpicarme todo el cuerpo desnudo con un poco de agua, me encuentro mejor.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Quizá me gustaría volver a escuchar al viejo Lou una vez más, ¿no? &lt;em&gt;She's a Wild Child, Kill Your Songs, Leave Me Alone&lt;/em&gt;. Sigo teniendo náuseas y no voy a poder ver a Sonia con esta cara. Una jefa que a demás de jefa es ex. Qué pequeño es el mundo. Supongo que se encontrará bien, dándome el sustento, irá al cielo como poco. ¡Aibá! Los pantalones...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  &lt;em&gt;Érase de un mar enorme y de olas,&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;entre la inmensidad.&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Un hombre que salía a ver el milagro &lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;de la inundación.&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Miré una vez más al niño pequeño y, sin siquiera seguir con la vista al lápiz, garabateé.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;em&gt;Sórdida esfera que ha de atrapar&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;historias y vidas en tan sólo una mano.&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Mundo cruel que de voz gruesa y gorjeo grave&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=center&gt;&lt;em&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;quitó la belleza de mis manos.&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=left&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  No puedo. No soy capaz. De escribir sin sentir. Luché por algo olvidado que seguro que mereció la pena y las penas, agarrando al mismo sofá que ahora parece un escombro y arrancándome la piel con las uñas que, por otro lado, me muerdo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=left&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Salí a la terracita ínfima. Como un verso. Un ahora. Siento el aire acariciar cada fibra de mi piel y me dejo llevar por los elementos. Como el mismo hombre que mira la inundación con indiferencia; asisto a las ruinas de mi existencia. Un niño jugando con trenes de plástico y las madres charlando con calma. Destrucción artificiosa, pero lo es al fin y al cabo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div align=left&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Admiro mi presente para volver a mi futuro, cueva infecta, hogar del holocausto y la rebelión. Como si nada ni nadie hubiera ocurrido.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Qu%c3%a9+me+Cabe+Esperar&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1926.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1926.entry</guid><pubDate>Tue, 16 Jan 2007 23:19:54 GMT</pubDate><slash:comments>2</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1926/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1926.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-01-16T23:19:54Z</dcterms:modified></item><item><title>Here Comes the Sun</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1879.entry</link><description>&lt;div&gt;  Con fuegos brillantes que se desprenden a retazos, hasta mi cuerpo. Espero llegar la luz que hace tanto tiempo he esperado. Aquí llega el Sol, pequeña, &lt;em&gt;it feels nice to be arround you, &lt;/em&gt;bolas de billar que se delizan por mi cuerpo hasta entrar todas en el agujero; todas tienen que acabar pasando; &lt;em&gt;here comes the sun and it's all right. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Ahora sólo me toca levantarme de la cama, apartar las sábanas que te acarician con cuidado y adorar tu piel; sólo un beso. &lt;em&gt;Nena, parece que este momento se hubiera escrito hace ya mucho tiempo&lt;/em&gt;. Es el Sol, que hace bullir la sangre, el frío que niega a la razón, oh... no puedo explicarlo, el Amor no tiene justificación, así que no me la pidas. &lt;em&gt;Little baby, it seeems that i was for you before i born; it's all right.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Precisamente cuando no tengo tiempo en la vida lo arranco a mordiscos.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Se conocieron en París. Carlos, un hombre alto, que llevaba un traje oscuro, marino; una corbata verde y estaba admirando los cuadros. Sara; rubia y con unos ojos tan grandes... como un pozo negro que absorbe todo; el fuego, la vida; con un vestido rojo, ajustado, pasaba el peso de un pie al otro, como bailando, dulcemente. De repente. Sus pasos se enfrentaron, tuvo que subir la cara y allí estaba ella, allí él. Sus caras eran grises, opacas, de un color mate; como chafadas contra sus huesos. Sin relieve. Carlos era inglés, ella española. Durante años no pudo distinguir el mundo de su pupila; así que estornudó. Sara era una chica muy inteligente, delicada, preciosa como una porcelana; él era no demasiado alto, no demasiado fuerte, no suficientemente listo. Pero en ocasiones la vida te brinda una oportunidad que no puedes despreciar. La mujer del vestido rojo avanzó empujando a un par de personas. Carlos, quedó quieto, inmóvil, petrificado. Cuando se dio cuenta de que tenía que fingir que hacía algo, se le olvidó. En un mal inglés, Sara preguntó: &lt;em&gt;Are you constipated? Do you want a pill? &lt;/em&gt;Cómo suponer que había caído en un falso amigo; cuál fue la sorpresa del hombre al ver que una mujer desconocida le preguntaba si estaba estreñido. &lt;em&gt;No, gracias. Me temo que cagar, cago bien. &lt;/em&gt;Ambos se rieron. Los dos tenían el color del tomate tempranero.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Una historia de Amor más bien extraña. Pero cuando las mejores intenciones se cruzan, cuando hay algo más que palabras, a pesar de que la atracción física se pueda llamar superficialidad. Siempre hay algo que atrae más que los malentendidos. La actividad de los falsos amigos, de los que está la vida llena, jamás tuvo nada que hacer con el Amor.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  &lt;em&gt;¿Me permite invitarle a comer? &lt;/em&gt;Antes de que abrieran la boca, ya estaban besándose con las manos, haciendo apasinadamente el Amor. Es curioso que sea imposible no llorar al pensar que la casualidad no existe, que el azar está en nuestras manos y siempre lo estará. No hay muro lo suficientemente alto, ni río profundo para cortar las palabras salidas del corazón.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  &lt;em&gt;Nene, mi vida era una vida antes de hoy. Ahora es la Vida. &lt;/em&gt;Hay silencios largos, pero es que no hay nada que decir. ¿Desde cuándo las palabras han sido necesarias? Si todos los artistas fueran correspondidos no existirían los poemas.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Sin más; &lt;em&gt;My life has become a wonderful place to live, &lt;/em&gt;sorprendidos de encontrarse sonriendo en el espejo, pues la vida no sólo es una sucesión de alegrías y penas.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  &lt;em&gt;Here comes the Sun. The life is Outside, but it's all right.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Here+Comes+the+Sun&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1879.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1879.entry</guid><pubDate>Mon, 08 Jan 2007 09:13:13 GMT</pubDate><slash:comments>2</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1879/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1879.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-01-08T11:52:54Z</dcterms:modified></item><item><title>Siempre cabe aprender del final, señor Mandril</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1812.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;  ¡Ricardo!¿Me escuchas? Un hombre con gafas y media barba, tras las lentes arden unos ojos. Balanceado dormido, mirándole. Al tiempo que se cuela la brisa por una rendija más bien enana. Estuvo embebido al perder su mirada a través del espacio, denso y espeso, del aire. Consigue ver la boca, se mueve, aquí y allá, gotea en su piel la saliba. No puede ser. Que la historia haya acabado así. ¿Acaso la vida no va a enseñarme nada con todo esto? Todo seguirá igual, salvo que le cuesta concentrarse. Gritando delante de sus narices, cíclope monstruoso, Ernesto Eniesta, qué gran empresario, un gran hombre ¡Qué gran hombre! No será tanto si no merece la pena escuchar lo que dice. La mesa gris, la luz que proyecta la bombilla también es espectral. Todo le recuerda a una especie de quietud moribunda. El ruido de una silla amenaza la marcha. Un me voy, No volverás a entrar Ricardo, ni se te ocurra salir por esa puerta. &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;-HEDEÓN: Ni siquiera me ha preguntado si lo que quiero es volver.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Repara en que en vez de salir ha entrado al mundo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Bautista ha llamado a todos los que estaban disponibles. En la habitación, rectángulo oscuro, se encontraban las rasgos misteriosos de la alevosía. Ilago intranquilo, mirándose las manos Les-Paul, Cayaco y Dodó asienten al comprender. No podía parar un tic nervioso, Ilago tan tranquilo, tan buena persona; decente y todo lo demás también. O poseído por algo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BAUTISTA: Os preguntaréis por qué estamos aquí.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-DODÓ: Sí.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-ILAGO: A eso puedo responder yo, gracias (no parecía siquiera el mismo, levantado entre los asistentes). Ha llegado a mi conocimiento algo, que todos queríamos saber.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-LES-PAUL: Después de diez días quizá sea tarde.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-CAYACO: E inútil.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-ILAGO: Necesito de vuestro apoyo para comunicar lo que quería decir, amigos míos. Sé quién asesinó sin piedad a Aquiles.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Gritan sus bocas, no en sonido. Toc, la puerta, toc. Abre Ilago, el único capaz de moverse.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-ILAGO: ¡Oh! (tiene como una sonrisa macabra en el rostro, inhumano) ¡Adelante Hedeón! Te estábamos esperando!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  &lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;Benjamín está con Laura junto la lápida. Un brazo cruza su espalda, el de él pasa por su hombro. Llora. Están bajando las lágrimas por su cara y ni se inmuta. Laura intenta frenarlas con sus manos delicadas, pero Benjamín se derrumba y da con sus rodillas en el suelo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BENJAMÍN: Cobarde por no acudir a su muerte. Cobarde por escapar de una forma de vida.... era tan perfecto que tenía que acabar como un cuento de ciencia ficción.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-LAURA: Amor, no llores. Seguro que hiciste lo que creías que era lo mejor.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BENJAMÍN: ¿Y qué significa eso, Laura? Todo el mundo quiere lo mejor para el mundo... para su mundo...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-LAURA: Eres muy niño para comprender que eso no es así...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Como una llamada del más allá, un ruido. Benjamín, sobresaltado, se abraza a ella.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-LAURA: Me parece que venía de la tumba.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  La tapa se está desplazando hacia un lado, la pareja queda en la luz que emana su abrazo, admira la escena. Una sombra contra un rayo, pelo rubio, largo y acicalado. No estaba desnudo, pero lo pareció, pues las ropas flotaban sobre su blanca piel.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: No te tapes así, mi buen muchacho, que yo también me alegro de verte.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BENJAMÍN: Pero...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: No hay tiempo. Habremos de acabar lo que empezamos.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BENJAMÍN: Escucha Aquiles...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: ¿Dónde están todos? Tenemos que hablar. ¿A qué coño estás esperando?¡Suéltala!¡Ya será mañana el Amor!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BENJAMÍN: ¡Cállate!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Se hizo el silencio. La cara del joven estaba salpicada como de sangre. Una especie de shock. Había soltado a Laura y estaba sobre sus piernas delante de la alta figura hecha carne. Respiraba con dificultad el niño, y Aquiles sacó desde el recuerdo una cara de interés, hace tiempo olvidada.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BENJAMÍN: ¡Intenté abandonar todo esto Aquiles!.... ¡La filosofía, la revolución, tus palabras!....... ¡Estoy confuso!¡No sé lo que quiero!¡Tengo miedo de acabar como tú, de acabar como Les-Paul, de ser Hedeón, Dodó o Cayaco! De morir un día y no saber si he vivido..... ¡Por qué resucitas!¡Por qué te burlas de mí!¿Por qué me llenan vuestras respuestas y no me sirven para nada?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Silencio.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: No ha sido mi culpa volver a este mundo, pequeño hijo de puta. Lejos de mi intención hacer tuyas mis afirmaciones ni de joder tu futuro. Pero si tuviste cojones para conocer el principio, por qué no el final. ¿No vas a venir conmigo a saber qué es lo que ha pasado? Te contaré cómo termina ese camino que vuelve a tu casa. Vivirás mucho, tendrás hijos, follarás con tu mujer... pero estoy seguro de que siempre habrías soñado con poner un punto a esa imaginación que no puedes retener. Las palabras son bellas, fruto de la pasión. Una vida consagrada a la razón, al uso de desatar las manos... no se puede explicar. Caminos hay muchos y tú los seguirás como ningún otro... yo también estuve en tu situación.... Ahora me voy.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Su jersey verde y tela de arena se dan la vuelta, a zancadas. Se imagina que su casa es el lugar de reunión. Benjamín, en un segundo, menos aún; se ha girado a Laura. La mira...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BENJAMÍN (mientras corre tras Aquiles): ¡Espera por favor!¡Espérame!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Laura le está siguendo. Va con tacones y su paso es más lento. Aquiles, como azotado por un vendaval, da pasos como barcas, encendido en su pecho el corazón, ondulado su pelo por una violencia atroz.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Hay alguna vela encendida que mal ilumina a la mitad de los asistentes. Ilago ha sacado de un cuarto lateral a Rebeca, con la ropa hecha un desgarro, llorando, tiene un brazo ensangrentado. Se había intentado suicidar. La zarandea con su fuerte mano, una especie de convulsiones lo afectan, tiene las manos crispadas, quién diría que a ratos cree en Rebeca reconocer a su Susana. Tanto tiempo pasado con una herida sin abrir.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-ILAGO: ¡Es ésta la asesina!¡Mató a Aquiles! Me lo dijo ella misma y yo sólo venía a recordar a Bautista.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Delante de el nombrado.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-ILAGO: ¿No juraste la muerte?¡Oh! (cuando baja la cara Bautista) Habla por hablar el muy bastardo. Sus amigos tampoco, ¿verdad? Nadie tendrá lo que hay que tener. Si hubiera sido un hombre ya estaría linchado... ¿me equivoco?¡Me equivoco!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-DODÓ: ¡Qué es lo que pretendes!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-ILAGO: Justicia, mi buen Dodó.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BAUTISTA: ¿Y es justicia tratar así a mi madre? (tomando su revólver) Más vale que la sueltes, o te juro que morirás.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  El escritor desafía al muchacho y con una mano abierta sacude una bofetada a Rebeca que la tira al suelo. Les-Paul y Bauista la recogen del suelo, Hedeón se coloca ante Ilago en toda su altura y al mirarlo ni siquiera lo amendrenta y Cayaco sólo caya.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-REBECA: No miente hijo... yo lo maté.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-ILAGO: ¿Lo veis? No os dáis cuenta del cáncer que es esta mujer, de que se aprovecha porque sabe que al reconocer sus pecados será aceptada.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-HEDEÓN: No te corresponde a ti matar a nadie.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-ILAGO: Quizá a ella sí, entonces.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Cayaco abre la boca y no pronuncia nada audible.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-ILAGO: Dale el revólver a ella y que decida quién debe morir.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BAUTISTA: (como salido de un trance) ¿Por qué lo hiciste madre?¿No te amó?¿No te quiso como a ninguna?¿Por qué lo mataste?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-REBECA: Lo maté... porque no quería volver a verlo... porque sabía que había amado a otra mujer... porque no le importaba ponernos en peligro, hijo mío... sólo estaba conmigo por ti... eras nuestro vínculo de unión... tan perfecto... que no era capaz de no amarle... de olvidarle. Clavé mi cuchillo por falta de valor... hijo mío... perdóname.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BAUTISTA: (deja caer el arma) Aaaaaa (le duele) Aaaaa (se sienta en una silla) ¿Qué has hecho?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-DODÓ: (tomándolo por los hombros desde la silla contigua) Respira, muchacho.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  En la confusión, Rebeca se ha hecho con la pistola.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-ILAGO: ¡Perfecto! Ahora haz lo que deberías de haber hecho desde un principio. ¡Apunta a tu sien y dispara!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-HEDEÓN: Lo tenías planeado, maldito diablo. Tienes ese recuerdo que te ha matado, que te ha sustituído. no estás hablando tú.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-ILAGO: Cállate desgraciado. A estas horas mañana estarás preguntándote por qué no te clavaste la bala tú mismo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Una maraña de pelo negro desde el suelo, un brillo de plata en su cabeza. Pero de repente el tubo vira su rumbo, apunta a Ilago.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-LES-PAUL: No, Rebeca. Sabes que no está hablando de ti ni de Hedeón. Está quemando su ser.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: (la puerta estaba abierta) ¡Si supiera lo que está pasando aquí no estaría tan confuso!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  La sorpresa, los nervios, su voz, suena el percutor con dirección a la puerta y el metal encuentra la carne y una nube de sangre. Un gemido de dolor. Todos esán girados hacia la mancha azulada que es Aquiles, pero éste se ha dado la vuelta.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: ¡Benjamín!¡Hijo del hombre!¿por qué mueres?¿Por qué te has caído al suelo y no me miras?¡Benjamín, responde!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Otra vez el destello del revólver y una bala alojada en el cerebro. Calma para toda la eternidad, mi señora Rebeca. Se oyen respiraciones intecaladas de Bautista, no puede, no es capaz de hacer entrar el aire. Hedeón se mira las manos llenas de sangre al recoger el cuerpo de la novia. Dodó, abofetea al muchacho, Les-Paul está blanco y Cayaco acaba de levantarse y se ha ido a llamar a una ambulancia. No hay nada que hacer, pensó, quizá nunca lo hubo e hice mal al amanecer aquella mañana.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: Aprendiz, fiel aprendiz... aprendiz de hombre... casi valiente o sensato.. por qué te mueres ahora Benjamín... el único ser humano que nunca defendió nada porque le quedaba por conocer todo... tuviste que ser tú... ¡Benjamín!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-LAURA: ¡Qué has hecho!¡Suéltalo!¡Aún tiene vida!¡Aún vive!¡Lo sé! (besa sus labios meintras llora) Aún vive... lo sé... (se cae al suelo).&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-HEDEÓN: Qué te trajo a esta hora, hermano, a ver la caída de todo lo que era nuestro. Por qué has vuelto para ver la muerte.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-LES-PAUL: De dónde vienes, Aquiles. ¿Es ésta la reacción ante la muerte de la mujer que amas y tu amigo?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  El rubio se ha levantado, entra en su habitación, una sala pequeña y alargada. Demasiado oscura para tener tantas ventanas. Sienta su cuerpo en un sofá viejo, y se coge de la frente sin mirar al suelo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: Confié en que aún estaba a tiempo para el mundo. Al morir me fui pronto, y ahora vuelvo tarde. Acabo de aprender una de las únicas lecciones que puede dar la muerte; soy muy poco para el mundo. Un sólo ser es tan minúsculo que podría recogerse a sí mismo y pensar que todo ha acabado. Desde cuándo los segundos dejaron de ser horas... ¿empezaron muriendo los soldados en vez de las guerras ya desde un principio? Vine a matar, a obtener respuestas. Me encuentro muerto y con un interrogante encima de mí.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-SER EXTRAÑO: Ya te avisé.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: Tan sólo yo pude crear de lo bello la catástrofe y sentirme afortunado.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-SER: Tú lo has dicho.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Siempre+cabe+aprender+del+final%2c+se%c3%b1or+Mandril&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1812.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1812.entry</guid><pubDate>Sun, 31 Dec 2006 17:18:28 GMT</pubDate><slash:comments>2</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1812/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1812.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-12-31T17:18:28Z</dcterms:modified></item><item><title>Ismael</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1770.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  &lt;em&gt;Yo soy Ismael y ésta es mi historia. &lt;/em&gt;Así empezaría él si pudiera; a pesar de que ni se llamara Ismael, ni la historia que contara tuviera relación con lo que verdaderamente pasó. No pretendo traicionar su memoria, sólo estoy aquí por mí; porque necesitaba hablar sobre él y tengo la oportunidad de hacerlo. Acaso un tribunal banderizo, como lo es este, esfera representativa de las fogosas proclamas de un pueblo ansioso por colgar a una figura capaz de desprender del odio y la frustración contenidos durante, acaso, demasiado tiempo no vaya a tener los instrumentos suficientes para interpretar lo que yo vengo a exponer. De todos modos, me es completamente indiferente. O debería decir que, ante los fines que persiga esta institución, no van encaminados mis esfuerzos. La justicia pasa por reconocer los fallos pasados, ¿no es así señores diputados?. Diego Gracià consideró que el primero de sus errores fue tener un nombre que no dijera nada sobre él.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Siempre estaba en casa aunque no tuviéramos la misma sangre. Mi madre y él consiguieron pasar por encima ese detalle. Antes de dormir, siempre me contaba lo que le había pasado en el día; arrimado a mi cara sobrecogida por la intensidad creciente del suspense; ¿morirá papá al segundo siguiente? Ignorando todavía que lo contemplaba entero ante mis propias narices. A veces, incluso me hablaba sobre situaciones en las que yo mismo había estado, de una forma tan diferente que me acabé preguntando varias veces si la realidad no sería diferente a como yo la percibía. &lt;i style=""&gt;Un chiquillo llamado Ismael cruzó un río de poca profundidad junto a mis propias narices, sin saber muy bien qué tipo de mundo le esperaba allá. Al ver que dudaba, vencí esos nervios que me recorrían el estómago; lo tomé por la mano y entramos juntos. Te aseguro que el azul era más azul y el verde más fresco allí dentro. Nos sentimos extraños al notar que la gente a nuestro alrededor nos señalaba con dedos acusadores, rostros ajenos al crimen que el color no lo suficientemente intenso de nuestras chaquetas causaba. Fuimos perseguidos por cientos de esos seres extremadamente coloridos; tan aparentemente felices dos minutos antes ¿te acuerdas? Cuando nos rodearon por todas partes parecíamos perdidos, pero a Ismael se le ocurrió la idea de señalarlos a ellos para que se dieran cuenta de que eran los raros, no nosotros. &lt;/i&gt;Desde entonces dejé de pensar que tan sólo habíamos dado un paseo por el Parque del Oeste.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Ustedes, asistentes todos, consideren oportuna mi mirada hacia su labor profesional. Fue ascendido a primer encargado de planta en menos de dos meses. En esa fábrica, hace ya tiempo derruida; infecto agujero de plagas, enmohecido rincón en donde parece más apropiado cualquier otro término que el de “paraíso del proletario”, frase publicitaria a la entrada del establecimiento, un factor adicional que demuestra la hipocresía mantenida por los propietarios, libres de ensuciarse la mano en los menesteres más difamantes.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Estaba allí de pie, Rodrigo Arán, arguyendo con las manos aferradas al marrón, crispados los dedos, de amarillo presión las uñas. Sin embargo su cara parecía tranquila, y el inconstante zarandeo de sus palabras que caían sobre los asistentes demostraba su ansiedad; cada vez con un menor peso sobre sus hombros, excesivamente alzados, mostrando el orgullo que todavía le quedaba. En nombre de su nombre, a pesar de ser bastardo por parte de padre. Era tan joven que los ojos arrasados todavía parecían mirar a Diego a los ojos. Disfrutando con esas historias. Seguramente ni él mismo se pensaba lo que ellos. A pesar de la evidencia.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;Shangai no es una ciudad tan grande, Rodrigo. Lo que pasa es que la gente se siente más pequeña porque hay más edificios. Pero es igual que otra cualquiera. &lt;/i&gt;Cuéntamelo otra vez papá.- y cómo le gustaba que le llamara de ese modo, pelo claro y ojos verdosos... que lo miraban y ya surcaban el mar que dibujaba en la piel clara.- A qué suena el mar, cómo conseguiste que no se hundiera el barco. &lt;i style=""&gt;Las olas chocaban suavemente, una tras otra. La pausa de los elementos que acarician casi el alma... como el susurro de las hojas cuando la melancolía del viento pretende llevarlas a unas tierras más lejanas. “¡No por favor!¡Quiero permanecer aquí, ver el mismo horizonte!” Y sin embargo ¿crees que son desgraciadas las hojas una vez que bailan al son dictado por el destino caprichoso? No, igual que un hombre sólo es capaz de amar lo que ve, no se da cuenta de que más allá está el infinito, y atrás no queda nada. ¡Ah!¡Sí! Las olas... de agua y espuma blanca... rociando la cubierta mansamente y con violencia. Esa contradicción que hace del arrullo algo delicioso, para una caricia emprenda en bofetada la cara y brote la risa desde el corazón. En una de ésas el barco cede y, balanceándose peligrosamente, cae sobre un costado. Claro, ¿qué iba a hacer yo? No pude sino lanzarme al agua. Al verlo desde abajo, no me pareció tan pesado, así que me dispuse a ponerlo bien. Cuando vi ocupados mis brazos en esta tarea, vienen los piratas malasios encabezados por Sandokan. Qué malvado y malintencionado ¿no crees? Y comienzan a cañonearme. No me acertaron, claro está, así que con la furia a flor de piel, empujo el barco con tan buen éxito que, al darse la vuelta chafa el navío de los malvados malasios, y estos mueren sin ningún tipo de consideración.&lt;/i&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Sindicado en la, por entonces Solidaridad Obrera. Es cierto que era un hombre muy pasional; le gustaba de llamarse Ismael en todos sus relatos, aunque a veces lo era yo. Diego ya sabía del internacionalismo obrero y tenía una sólida base teórica anarquista. Pacífico, por supuesto. Eran otros los que quemaban coches en nombre de la igualdad. Tenía una esperanza como todos en el futuro. Mi madre Isabel no lo llegó nunca a aceptar del todo, me dio la impresión. Sí, ayudaba, traía cosas, pero nunca tuvieron una compenetración a primera vista. Isabel no podía trabajar. Diego nos daba de comer a ella y a mí.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Las calles grises que le trajeron al congreso, las autoridades competentes dictaron la orden. Rodrigo se calza sin mucha prisa; abotona uno a uno la camisa larga y blanca. Antes de irse se mira al espejo. Tenía la cara blanca. Como el suelo del salón. Los ojos oscuros y brillantes. Como canicas negras. El pelo ligeramente ondulado hasta las pestañas y castaño. Unos labios alargados y definidos; rojos como el fuego. En el modo que se miraba estaba la claridad que se tiene en las convicciones. Así se anudó a la cintura un subfusil de tres piezas, modelo “Sten”. Salió de su domicilio habitual, de humedades y algo decente; en la calle de Tribulete, cerca de Lavapiés. Escoltado por las fuerzas del orden.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;Si algo he tenido en mi vida claro, es que si la vida me defrauda, yo no la defraudo a ella. Sería como reaccionar de modo infantil, como contar un cuento a un hombre que necesita saber si todo lo que ha hecho sirvió para algo. ¿Ves estos callos? No quiero que sean sólo eso, que se correspondan con el dinero que gano y quede todo allí. &lt;/i&gt;Aquél día había cumplido yo los diecisiete años y comencé a comprender que los hechos se desencadenaran de ese modo.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Acusado del fallido atentado de Alfonso XIII, junto a Mateo Morral. Lo llevaron, a pesar de que hubiera estado el mismo día en su puesto de trabajo. Y le iban a dar un juicio justo para matarlo. Pero él, como por todos es sabido, se adelantó a las pericias de la justicia, llevándose una pistola que guardaba ya antes de asociarse, y mató a todo el tribunal supremo de justicia.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Delante de todo el mundo. Con las manos había montado silenciosamente un aparato y lo sujetaba tras la madera. Tres piezas, así de sencillo.- Y escapó, hasta hoy. Que pretenden encontrarlo.- las caras aburridas de los letrados en las artes políticas. Un directorio civil del señor Primo de Rivera.- Porque necesitan descargar las presiones sociales de un sistema que perdura gracias a los promotores de las élites aristocráticas y el buen hacer de sus capitales particulares.- no quiere tampoco que sus callos sean sólo eso, ¿eh?. Nada más asomar la ligera ametralladora y comenzar a disparar, el ponente recibe un disparo de la Guardia Civil pero se mantiene sobre sus piernas mientras apreta el gatillo con la boca a los asistentes. Esas caras ya no están cansadas del devenir discursivo y mueren. Escupe sangre mientras grita al apoyarse en la pared detrás de él, de madera ahora teñida de muerte: ¿Es que acaso merece la vida merece ser defraudada? Nadie salió vivo de allí, según cuentan. Les ha informado el diario independiente de la mañana El País, a día de hoy; 8 de diciembre, 1928. &lt;i style=""&gt;Papá, cuéntame una vez más lo del Parque de los Gnomos. Sólo una vez más....&lt;/i&gt;y ya cierra los ojos... sin poder resistirse al descanso eterno de una mente siempre atormentada, ya el preciso día en que tuvo que despertar por los gritos de una madre que nunca aprendió a amar a Diego.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Junto la tumba de Rodrigo Arán se alza la de su padre, Ismael Arán. Nunca se supo nada más de don Diego Gracià. Quizá Isabel sí que sepa quién mató a quién, y por qué nunca aprendió a olvidar.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;Ismael.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Ismael&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1770.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1770.entry</guid><pubDate>Thu, 14 Dec 2006 18:29:23 GMT</pubDate><slash:comments>1</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1770/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1770.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-12-14T18:29:23Z</dcterms:modified></item><item><title>los Mandriles son Criaturas con nombre</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1744.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Como si fuera un bar esa sombra inmunda que tiene vida y se mueve a merced del viento. Reorganizados en torno. Caras conocidas esta noche para variar. Sobre la cerveza que ondula su paso inquieto; la cara, y moreno el alto y tempestuoso, Hedeón, como sin afeitar. Aquiles es rubio de pelo largo y tiene unos ojos soñadores de más lejos de esas puertas; no pútrido, sino puro y compuesto; oscuros, negros, perlados a la vez de un brillo, un desconcierto. Pequeño, pequeño Dodó el gordito, para llegar a la barra da saltitos. Hola Cayaco; cobrizo, fuerte de brazos grandes, pelo rizado y chico; ¿es eso una sonrisa pegada a su cara? Les-Paul toca la guitarra hace años y es viejo ya hace unos años también; sin embargo Benjamín tiene un color que nunca lo asociaría con ese lugar. Está allí. Todos lo están en realidad.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt; &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;BENJAMÍN: Más tarde cada día, amigos.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;CAYACO: Será porque es precisamente la noche la que nos atrapa.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;HEDEÓN: Y sucumbimos premeditados a sus garras...y sin embargo el atardecer es precioso porque otorga la posibilidad de esconder lo que no sale a la luz. Esta porquería que nos mece día y noche.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;BENJAMÍN:[con aire distraído, mirando por la ventana] Me encanta la noche. La noche debería de ser siempre el hogar donde acudir cuando la vida se vuelve aburrida.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Hedeón lleva una bufanda a la garganta y se mesa con filosofía su mentón. Siempre tiene la marca de la trascendencia en su tono oscuro. Dulce sin embargo, impaciente pero calmoso ante la posibilidad de compartir un poco más que unos segundos; la voz de Aquiles es dulce y violenta a un tiempo. Doble o nada a partes iguales.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: Quejándonos de que el círculo sólo es círculo, de lleno en el vicio que es aprovechar como bien podamos, compañeros.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;CAYACO: Cerveza en la que ahogar mis gritos, es lo único que preciso. Mi vicio no es vivir. Mi vicio es estar muriendo y arriesgarme a enfrentarme a ello.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;BENJAMÍN:¿Qué fueron de ellos Hed?&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;A Ricardo le gustaba Hedeón porque sí. Una organización clandestina precisa de cambio de nombre. Brinda la oportunidad de ser quien preferirías haber sido en el momento en el que ya fuiste, en el que ya tuviste oportunidad de escoger y desechaste. Un nombre es más que un conjunto de letras; porque las opciones son eternas. Escuchar un sonido diferente es lo que nos hace responder de un modo u otro. O eso o es que lo mismo es. Y no.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;HEDEÓN: &lt;i&gt;Lágrimas Negras&lt;/i&gt;. Contaban los cuentos con sus formas ya a lo lejos.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;LES-PAUL: La realidad hace mucho que es como no debería de ser, y ya ves.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;CAYACO: A nadie le importa.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES:[como insultado] ¿Qué haces entonces aquí? Deberías de estar con esa gente que en el calor de sus casas confía; que en el abrazo tórrido de sus sofás sucumbe a la evidencia de que una lucha eterna no es posible. Y si es necesario, lo será.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;LES-PAUL: Nada en esta vida hay más necesario que el bien de los que te rodean.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: ¿Y todos esos? Que no responden, que no son capaces de gritar. ¿Merecen esos nuestra inactividad? ¿Está por encima del futuro el individualismo?¿El Ahora Mismo?&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;DODÓ: No basta decir.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;HEDEÓN: Yo vivo en el presente, como todos los románticos. Pero vivirlo al máximo de sus posibilidades significa también hender sobre la proyección que en el futuro tendrán los actos. &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Dodó monosilabea. De ahí el nombre que le hace siempre justicia. Nunca se sabe lo que piensa. ¿Que igual no piense nada? Puede.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;DODÓ: Vaya.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;BENJAMÍN: ¿Entonces no eran lo que parecían?&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;CAYACO: Nada es lo que parece.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: ¡Anda calla de una vez!¡Joder!&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;HEDEÓN: Como diría Dodó; no basta decir. Una cosa es creer que eres capaz de llegar hasta un límite, y otra muy distinta trazar tu límite con premeditación.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;LES-PAUL: Como escoger tus amistades; como elegir tu vida, tus sentimientos y emociones.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Benjamín piensa y piensa y piensa, asimilando lo que le han ido señalando. Frunce el ceño en su esfuerzo. Qué hará el chaval en una asociación anarquista en activo. Todos tienen derecho a hacer de su tiempo lo que quieran, ¿no es eso? La revolución tiene muy buenas salidas laborales después del triunfo.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: Y es que eso no significa libertad.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;HEDEÓN: Ser tu propio dueño y señor; es estar encarcelado con las puertas abiertas.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;CAYACO: No hay nada más cierto, ni más triste.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Quizá guarde el rencor Cayaco porque Aquiles diga lo que piensa con demasiada facilidad. Una facilidad que hiere, pero no desde la malicia de argucias tramadas a la luz de las propias aspiraciones. Los amigos se odian y se quieren; por eso son amigos.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;BENJAMÍN: Quizá fuera más triste ser esclavo de los demás.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: Los demás no tienen nada que hacer cuando el dictado sale del interior.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;DODÓ: Ya estamos.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: Es cierto. Si yo quisiera desistir ya habría desistido. La policía puede encontrarme, registrarme y matarme. Pero lo que haya dentro es difícil de cambiar de sitio.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;HEDEÓN: También el exterior influye, amigo mío. Estamos formados de actividad y pasividad. Nuestra libertad depende del mundo que nos dispone el día a día.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: Pero la condición no implica suficiencia.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;LES-PAUL: Ni todos los discursos que tienen fundamento lógico son capaces de no errar. El plano del conocimiento es distinto al plano de la realidad.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;CAYACO: En tanto a la realidad se accede a través del conocimiento.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;DODÓ: Nadie nace aprendido.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;BENJAMÍN: ¿Significa eso que la teoría no va ligada a la práctica?&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;LES-PAUL: Significa que la teoría y la práctica no son la misma cosa.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;BENJAMÍN: ¿Entonces lo mejor no es lo mejor?&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;HEDEÓN: Sé por donde vas. El exterior hace que las cosas teorizadas en lo abstracto con sentido se disuelvan. Hay cosas que han de condicionar pues la actuación en todo momento. Términos sobre los que no se puede dudar aunque la realidad diga lo contrario. Si no estaríamos acabados antes de empezar.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;CAYACO: La libertad, la igualdad, la iniciativa individual como elemento de unión, el respeto.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;LES-PAUL: Sobre todo actuar con el fin de no causar mal a nuestro entorno.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;El lúgubre lugar no se impregna del colorismo dialéctico; emponzoñado y triste. Una vela parece iluminar la escena, y digo parece. Rostros ajenos siempre incluso a sus propios pensamientos. Embebidos en el cansancio. Cansados de vivir, o de luchar por seguir viviendo. Contra la voluntad de los elementos.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;BENJAMÍN: ¿Tendemos a la vuelta a nuestras raíces?¿A los principios que algunas comunidades animales ya tienen implícita?&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: El ser humano está muy por encima de volver a ningunas raíces. Y de todos modos, llegar de nuevo al principio del camino con la capacidad de reconocer todo aquello que se escapaba a la vista es muy distinto de retornar sin más. &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;HEDEÓN: El anarquismo no es animal. Sino racional, mi buen Benjamín. Anarquismo significa confianza. En uno mismo y en los demás. Hacer algo porque quieres difiere mucho de hacer algo porque sí.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;AQUILES: Seres individuales que prefieren la relación colectiva no por obligación o necesidad; mero placer, mero disfrute. Eso es libertad.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;CAYACO: Hay que reconocer siempre en el hombre ese elemento de aleatoriedad arbitraria que lo hace único. Gobernar las ambiciones y llegar a un lugar entre los demás en el que a gusto compartiría.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;LES-PAUL: ¿Entiendes que el estado natural del hombre es el más artificial de todos los estados que se podrían establecer?&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;DODÓ: Y resulta curioso.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;BENJAMÍN: ¿Más artificial que la democracia?&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;LES-PAUL: Ahora, para que un ser humano actúe con naturalidad, es preciso educarlo a ello, aprender.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;CAYACO: Nunca he estado más de acuerdo.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;DODÓ: Desde luego.&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;¿Aprendes Benjamín? Que el mundo es extraño, pero te está esperando. Hay gloria, pero también causas. Hay gente que está dispuesta a luchar, que aún no sabe por lo que luchar, que no sabe gritar o no quiere. Todo un mundo en el que la variedad es la que gobierna. Una utopía en forma de presente que amedrenta al más valeroso. Resulta hasta gracioso o curioso verlo devanarse los sesos por hacerse a la idea de que su realidad cambia en el interior. Ahora percibe las cosas de diferente manera. Y eso es suficiente como para que haya valido la pena.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Les-Paul fue el primero en marchar con su gabardina raída, pelo cano, pisada serena y lenta. Hacia una casa de un barrio periférico. Ya debería de ser demasiado viejo como para que las cosas le afectaran demasiado: mucha vida en las costillas; pero una llama arde de nuevo cerca de su corazón, alcanzando el cerebro, porque siempre acude la esperanza cuando el verbo acude a su boca. Tan agradable y experimentado que no tuerce la cara al encontrarse justo de frente con las basuras. Allí Dodó acompañado de Cayaco. Suben al bus y cierran la boca. En realidad tienen ganas de estallar como cuando universitarios. Dodó atacado de nervios se mira, se toca. Hay algo que no saca, pero lo tiene.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Benjamín mira hacia el suelo apesumbrado por las teorías, por los enfoques que sacuden sus cimientos. No es que le falten bases, es que aún le queda por conocer. Si le hicieron daño a penas es una pequeña incisión en su fina piel de niño acostumbrado.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Hedeón y Aquiles, a cual más tardar, cede el bohemio. De barba desaliñada por unos cuantos días, saluda al barman, palmada a su amigo que sigue mirando hacia más allá. Llega a su casa intentando olvidar que no toda la vida es una lucha que merezca la pena, el deber es el deber.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;¿El rubio se queda? No, ya se va, se va. Tiene tiempo de sobras. Con un abrigo grueso se cubre. Sonríe y nunca tiene miedo ¿Por qué habría de tenerlo? Siempre hace lo mejor para los demás, ¿no? Paso firme, a zancadas amplias. Tiene cara de buena persona, y es sincero. Con botas altas. De repente, una mujer le atraviesa por la espalda con un cuchillo largo. Una y otra vez hasta que se desploma. Es su novia; la mujer a la que ama. ¿Por qué? Es lo que es; una persona increíble a la que todo el mundo pretende admirar, pero que de hecho, odia.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+los+Mandriles+son+Criaturas+con+nombre&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1744.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1744.entry</guid><pubDate>Wed, 29 Nov 2006 11:46:25 GMT</pubDate><slash:comments>0</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1744/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1744.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-12-01T12:43:19Z</dcterms:modified></item><item><title>El Violinista</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1700.entry</link><description>&lt;div&gt;  Respirar y volver otra vez. Controlando cada músculo, cada arteria. Bombea la sangre donde precisa. Gira el brazo, entorna la muñeca y ataca, aire fresco a ráfagas regulares. Veía los dibujos que traza en el aire, se impregna del color que proyectan los movimientos, que se filtran no sólo en sudor, a bien con su cuerpo, en forma de una vibración que produce tan sólo bienestar. El aire contagia su alegría, pero los músculos no se mueven, ni asoma ese torrente de expresividad por sus ojos. Crea belleza a golpes brutales; intensos y vibrantes; que matan al silencio, resucitan en forma de estrellas, de violentos sentimientos que atraviesan los muros de la decente imperturbabilidad que es lo serio. Está haciendo música. Vive para la música. Es él, acaso, música.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Jeje. ¡Como no te bajes te mato! Encima de un tejado de una casa de un pueblo. Jeje. ¡Cuando te bajes te enteras! Gracioso y alegre. Cada día sube allá arriba y hace que le escuche todo el mundo. Con niebla como fondo se oye su cantar sonoro; estridente sobre la melancolía de los elementos. ¡Este crío de mierda! Por la noche y el día toca, como un principiante, pero no puede evitarlo; sentirse vivo al acariciar las cuerdas y ver que bajo las apariencias de las cosas existe algo más eterno que la información: un sonido que describe sentimientos, que se deja guiar por las emociones, que dice más de la vida que si pretendieras decirlo. Toca el violín que era de su abuelo, muerto en la guerra; pero no de disparos, sino porque sí: un día decidió que no volvería a despertar.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Auditorio en silencio. Llega el Violinista solo. Se pone de pie colocándose, pero sin colocarse exactamente, un Violín sobre el hombro. Alza con una reacción instantánea un arco largo y fino. Llega el momento. Dilata las pupilas la emoción, como un segundo. Lanza el brazo, ataca de nuevo, una vez más. ¿Está? Sí. Zig-zag, en seco, piccicato, regula el peso aquí y allá; todo tan difícil. Tensa y relaja todos y cada uno de los músculos, empezando por la mano, acabando por la oreja, los dedos del pie. Pero en automatismos de los que se siente orgulloso. Allí como siempre, sentada en su tribuna, deliciosa, preciosa. Tiene el lujo de observar a su público como y cuando le apetezca. Para eso es su público y le han pagado por verle tocar. Refleja la luz de los focos el tinte de su pelo rubio, con un traje rojo, que ceñido, marca los contornos de su figura. La desnuda con la música. La ama a través de la pasión del vibrato desenfrenado. Hace que todo eso que parecía lo mismo fuera único, inigualable, irrepetible; lo mejor que ha sido capaz de ofrecer nunca. Y en el palco la gente lloraba.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Nació en un frío día invernal del año 1951, en la casa más normal de Altramuz de Sotomayor; junto a la sierra de Gredos. Bajo una capa que de intensa niebla todo lo cubría y le acompañaba casi todo el pueblo, en una sola habitación de adobe y ventanas. Criado junto al frío; calculador indeseable, que junto al fuego son el génesis de las ciencias. Pastorcillo de pelo castaño. Tenía un don peculiar que es el don del querer probar. Llegó hasta cruzar el bosque del Cerro antes de partirse una pierna, la primera vez. La segunda expedición le devolvió al pueblo dos días y una noche después, con los pulmones congelados, una pierna rota, a punto de morir. En un cuarto escondido encontró un Violín que tocó a lo largo de los meses de recuperación; le puso nombre, hoy se llama Gimena. El único Violín hembra de toda la historia de la Música. Él de nombre es Rodrigo, músico de profesión; violinista.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  ¿Vendrá esta noche al camerino? A la salida allí estaba. Con el pelo reposando sobre su espalda nacarada y unos hombros redondeados o juguetones o dulces como lo es el azúcar cuando se saborea poco a poco con la punta, al borde, de la lengua. Si algo era, era alta. Un buenas noches señorita, deslizando la mano, pero con fuerza, contundente; y sin embargo acaramelada le responde que se moría de ganas por estrechar esas manos virtuosas, veía de cerca al genio, al maestro, y no creía. Ya fuera hablaron durante toda la noche, alumbrados levemente por unas farolas que parpadean de puro viejas o amaestradas por el destino, quizá. Acompañada hasta casa. Abrazados durante un segundo. Ella se acercaba. Pero era tarde, demasiado tarde, y había comprendido por fin que no es sólo sangre lo que corre por las venas. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  De nuevo en casa. Acaricia a su perrito Lucas que es tan sólo un cachorro. Por encima el pelaje de la tierra acariciada por el Sol. Le encantaba que le rascaran por detrás de las orejas y lanzaba alegremente como en un quijidito ese sonido que basta para hacer sonreír. Y medio dormido, en su casa acogedora o pequeña, alumbrada por una lamparita, con la ventana el fresco de la noche, en un sofá-cama ni bohemio ni cómodo; ve el estuche y concilia el sueño. Susurra una vez más la misma frase que comprende demasiado bien como para no entender cada día de su Vida, pues La música en sí no sirve para nada porque lo es todo en sí misma.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Murió dos días después atropellado. Su perro Lucas fue adoptado por un hombre que hacía llamarse Zacarías y le guía por su inmensa oscuridad; el desierto inagotable que brinda la capacidad de la ceguera. Era del año 1988, un día tibio en donde los lagartos prefieren acabar al calor de la luz. No tenía hijos. &lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+El+Violinista&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1700.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1700.entry</guid><pubDate>Sat, 11 Nov 2006 15:01:45 GMT</pubDate><slash:comments>4</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1700/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1700.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-11-11T15:01:45Z</dcterms:modified></item><item><title>Lo Único que Siempre ha Quedado</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1698.entry</link><description>&lt;div&gt;  Descubir de nuevo el mundo. Es eso lo que da sentido a mi Vida; de repente darme cuenta que todo ha cambiado y de que no deseo otra cosa que esfumarme junto al instante, aparecer en el único lugar del mundo cuyo nombre no sepa pronunciar. Reír de una forma tan sincera arrancando las ramas de una felicidad tan dulce y cálida que me abraza, que siempre ha estado allí. Como mirar esa imagen que jamás significó nada para mí y sin embargo ahora comprendo, ahora puedo entender y fusionarme con su esencia. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Salgo 