<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet type='text/xsl' href='http://saiphhouse.spaces.live.com/mmm2008-05-17_13.22/rsspretty.aspx?rssquery=en-US;http%3a%2f%2fsaiphhouse.spaces.live.com%2fcategory%2fhistorietilla%2bde%2bSaiph%2ffeed.rss' version='1.0'?><rss version="2.0" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:msn="http://schemas.microsoft.com/msn/spaces/2005/rss" xmlns:live="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:cf="http://www.microsoft.com/schemas/rss/core/2005" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>El Club de los Poetas Vivos: historietilla de Saiph</title><description /><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/?_c11_BlogPart_BlogPart=blogview&amp;_c=BlogPart&amp;partqs=cathistorietilla%2bde%2bSaiph</link><language>en-US</language><pubDate>Sat, 05 Apr 2008 16:29:19 GMT</pubDate><lastBuildDate>Sat, 05 Apr 2008 16:29:19 GMT</lastBuildDate><generator>Microsoft Spaces v1.1</generator><docs>http://www.rssboard.org/rss-specification</docs><ttl>60</ttl><cf:parentRSS>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/feed.rss</cf:parentRSS><live:type>blogcategory</live:type><live:identity><live:id>-6461187005026718524</live:id><live:alias>saiphhouse</live:alias></live:identity><cf:listinfo><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="typelabel" label="Type" /><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="tag" label="Tag" /><cf:group element="category" label="Category" /><cf:sort element="pubDate" label="Date" data-type="date" default="true" /><cf:sort element="title" label="Title" data-type="string" /><cf:sort ns="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" element="comments" label="Comments" data-type="number" /></cf:listinfo><item><title>El secreto del Señor Vela</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2339.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Marito Amando era el hijo mayor de Mario Vela. Tenía el pelo claro y los ojos de niño. Estaba con Tomás y Mateo en la casa cuando entró su padre enfundado en un chubasquero cubierto por el agua. Los niños, sentados en la mesa comían en silencio, pero cuando entró Mario, todos se dieron la vuelta para ver el semblante oscuro como la prenda que llevaba. Igual que un perro rabioso, pasó como una exhalación, si ver, sin pararse a saludar y extrajo unas varas metálicas de unas fundas aterciopeladas. Eran las palancas que utilizaba en su trabajo. Ninguno de sus hijos fue capaz de decir nada mientras se movía impulsado por fuertes convulsiones. Pero Marito lo acompañó armado de uno de los dos metales.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Bajo la lluvia, esperaron en silencio. Las gotas no eran ruido para sus músculos fríos y tensos, sin embargo, su hijo mayor estaba llorando. Se abrió la puerta de la casa y salió un hombre con sombrero y gabardina. Todo de tela, de la seda cara de las tiendas en donde el olor del pobre  se percibía a kilómetros de distancia. Mario Vela lo miró en esos ojos de niño con sus párpados áridos, sus determinación seca y salvaje. Con la barba sin afeitar y el rostro chorreante de agua. Fueron los dos, uno al lado del otro. El hijo mayor había entendido ya y su padre había visto muchas veces que se levantaba sobre los músculos como un artista de la armonía anatómica. Ambos tenían la fuerza brutal de los viejos remeros como una memoria genética. Andaron tras él y la voz de Mario sonó ronca: ¿Es usted Marcelo Puerta? Y se dio la vuelta y vio esos espectros con varas y tuvo miedo. Marito bajó la punta sobre su cabeza.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Las últimas lágrimas de lluvia se habían secado dos días después. El sol abrasador caía como una bofetada desde el cielo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    -¿Y qué dices que le ha pasado a tu esposo?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Ha muerto. Ha muerto de forma natural.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Qué raro.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Estaban acostados y él llevaba un cigarrillo en la mano. Desnudos frente al balcón que había tenido las persianas subidas toda la noche. El inspector siempre se dejaba las persianas subidas y ella acudió a sus aposentos con una frecuencia algo irregular los últimos meses. Se llamaba José Juan José y ella Esmeralda. Un nombre del que se mofaba el antes nombrado.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Me refiero a que murió de la única forma que podía morir; fue asesinado.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Ah, eso ya es otra cosa, nena.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Ni siquiera le dio una calada, ya que nunca fumaba. Mientras hablaban no se miraban a la cara, como si los momentos de cariño se hubieran consumado ya, y sólo quedara la indiferencia e impersonalidad de la conversación que estaban teniendo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Haré lo que pueda.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Marito Amando tenía las manos manchadas de sangre. Como todos los que tienen una experiencia inolvidable, se debatía entre la soledad a la sombra y los gritos de madrugada. Cuando apenas se alejó unas semanas de sus fantasmas, ya vociferaba con sus amigos en algún bar, agarrado a las cervezas vacías. Su padre nunca le dijo nada, a pesar de verlo llegar desde su sofá viejo, sin tenerse sobre las piernas; y a pesar de eso, su hijo no podía evitar mirarlo con odio desde la embriaguez, echándole en cara todo, mofándose de él, destruyendo esa especie de pureza que había trabajado sobre él como si fuera mármol durante tanto tiempo. Esperó tantas veces sin dormir una explicación que terminó por odiarlo y por hablar solo. En esa casa se había tejido una red oscura e inquebrantable de silencio. Fue una noche como esas en las que el hijo mayor volvía a la madrugada, cuando llegó un hombre alargado con la camisa abierta por el pecho y unas gafas de sol antiguas. Mateo y Tomás eran gemelos, y tan pequeños, que no se había enterado todavía de que las cosas en casa habían cambiado. Era un bajo de un edificio cincuentón y las paredes de la fachada tenían la pintura desconchada por la humedad. Parecía una mueca de dolor hacia el parque, a sus flores muertas y vegetación disecada.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - ¿Una copa?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Por favor.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Mario Vela estaba pensando en lo que le llevó a actuar como hizo, a lo que significaba la vida y lo que todavía merecía el respeto, el riesgo o la vida. Sus hijos hacían ruido en el cuarto de al lado.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Supongo que sabe por qué he venido, ¿verdad?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Al inspector no le latía el corazón, o eso dijo su madre una mañana cuando le puso el oído sobre el pecho. Hacía mucho que no sentía nada, que caminaba sin que le importara que una bala le quitara la vida. Para él habría sido lo mismo morir allí que en cualquier lugar. Y por eso hablaba con su voz de cínico desencantado y paseaba a un perro que llevaba años sin ladrar. No dormía por las noches y tenía la piel blanca. Las sutiles arrugas recordaban las grietas de las paredes del manicomio. Mario Vela esperaba mientras sudaba.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - ¿Cómo se llama, detective?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Me llamo José Juan José.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - ¿Y por qué le pusieron ese nombre?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Supongo que porque mi padre se llamaba Juan José y nací el día de San José.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - ¿Y cuánto sabe, José?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Emmm- el inspector estaba preguntándose si había sido por el José que correspondía a Don Juan José Riviera o era hacia su origen beatífico la referencia- Lo suficiente como para que usted pueda cambiar las cosas haciendo algo.- ni siquiera le importaba una mierda que el otro le mirara a la cara. Él estaba jugando con un mechero, echando un vistazo a su alrededor.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Yo lo hice. Sólo yo maté a ese hombre.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    José Juan José de repente lo miró. Parecía gracioso con la sombra recortada, esparcida por su cara. Tenía los ojos alargados y la voz grave. No sonreía, tampoco nadie recordaría años más tarde que hubiera tristeza o melancolía en su rostro. Sencilamente no había nada. La mano de Mario Vela estaba tan quieta como sus ojos esculpidos con una brutalidad carente de calor humano. Eran secos como las grietas secas de la tierra arcillosa en verano. No tembló jamás, ni temblaría.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Es curioso, por las heridas juraría que hubo dos hombres atacándolo al mismo tiempo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Llevaba dos varas cogidas por cada una de mis manos.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Los ojos del inspector, negros, negros.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - ¿Seguro?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    - Del todo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;    Marito Amando llegó a su casa y, borracho. Al no ver a su padre en el sofá, lo odió con más fuerza y se fue a dormir. A partir de entonces, nadie lo volvió a llamar Marito, a pesar de que terminara perdonando a su padre y siguiera teniendo ojos de niño y nunca supo el motivo por el que tantas noches tuvo que lavarse las manos de sangre. Nunca supo por qué había matado a ese hombre.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+El+secreto+del+Se%c3%b1or+Vela&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2339.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2339.entry</guid><pubDate>Mon, 30 Jul 2007 14:42:00 GMT</pubDate><slash:comments>4</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2339/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2339.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-07-30T22:45:04Z</dcterms:modified></item><item><title>Buenos días</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2116.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif"&gt;  &lt;font size=3&gt;Cerró los dedos entre el cuerpo del caballo y se lo pensó unos segundos.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Al ver esa cara, estoy seguro de que algo vas a decir. Lo estoy.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Al otro lado de la mesa, escondida la frente tras el pelo, los ojos abiertos y oscuros; como un secreto.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Te iba a pedir que movieras de una vez. Llevamos media hora así.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Y quizá sea mejor aguardar que acabar con este suspense.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Tranquilo pero nervioso; tenía los leves músculos insinuados en una contracción que sólo pueden tener los hipertensos. De forma contínua, una galería excavada en la piedra, estrías desgarradas, violentas sobre una roca de piel. El que había hablado tenía unas gafas de varillas gruesas, medio gris celeste, y parecía más susceptible de lo que en realidad era. Acostumbrado a aguantar el golpe de las olas, bajo la marea de la vida. Un rayo de sol se filtraba atravesando el aire donde humeaba el polvo como la miel, deslizándose cadencioso según los suspiros de uno y otro.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -A veces esperar es la única solución que no soluciona nada.- el de ojos oscuros.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Quizá sea porque en realidad la espera es el estado en el que ya no hay nada que queda por solucionar.- su mirada gris y sus lentes.- ¿No?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -No.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Aguanta el caballo en el aire. Un caballo blanco de marfil perlado, en su brillo, en su expresión hierática y constreñida por los límites de su propia existencia. Más allá de esa piel no es nada, en el interior tampoco.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Ahora mismo no me refería al ajedrez, Carlos.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Tampoco yo he dicho que te estuvieras refiriendo a un juego, Javier.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -¿Entonces me podrías explicar por qué la espera no es lo que yo he dicho?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -¿Qué es lo que has dicho?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Que quizá sea el lugar al que llega alguien que busca una solución a lo insolucionable.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -No lo creo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Los segundos pasaron, pero las dos caras se mostraban pacientes. El caballo saltó por encima de los peones colocándose en un cuadrado blanco también.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -No has respondido a mi pregunta.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  El chaval tenía un aire ausente, como si su cuerpo estuviera sentado delante de una mesita, en el sillón grana de un saloncito oscuro y con un punto de misterio y exotismo innegable. Crecían de las paredes desnudas unas ramas de sombras, como árboles salvajes, enredándose a los habitantes que las contienen, cobrando vida, gracias a los hombres; que dan sentido al tiempo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -¿Estás intentando captar mi atención para decirme algo que realmente te importa?¿O es mi ligera impresión?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  El moreno se echó a reír, con sus ojos grises fijos en la risa de su amigo, no pudo evitar sino esbozar una sonrisa de un lado de la comisura.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -La única situación insalvable es la muerte, querido amigo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Ciertamente, aunque coincidirás conmigo en que...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Hablando de muerte. Jaque Mate.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Cogió un peón y derribó al rey.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -¡Pero si llevamos dos jugadas!&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Bueno, en ese caso queda demostrado algo más. Que la muerte prematura se sale de las reglas que el ser humano ha establecido. ¿Existe, no?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Sí.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Entonces no le demos más vueltas.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Sí, claro; necesitas un poco de revisión médica, amigo.- bueno, una partida no tiene por qué ser algo normal y corriente.- ¿Un paseo?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Sol. Es el arcoiris atravesando las nubes, haciendo de lo natural un espectáculo sorprendente, magnífico, incomparable. Era un accidente majestuoso el encontrarse justo delante del acantilado y notar las gotas rozar tu cara, las manos extendidas hacia delante y el alma intentando desprenderse del flujo de la sangre, al contacto de algo desconocido siempre. La felicidad es como un hogar nuevo cada vez que entras a él; un suelo aterciopelado y la luz a raudales, empujado por ella, acariciado por su suave, su brutal tacto. Entonces sí que merece la pena; estar donde debieras estar con los segundos atrapados en el reloj. Ahora ya brota una sonrisa a lo largo de toda la cara; como algo que estuvo allí desde el principio. No es una grieta desproporcionada, sino un contorno que crea luz a su alrededor; un mero hecho que ya ama todo lo que le rodea. En esos momentos no existe una causa o una justificación, no debe de existir. Porque una sonrisa ya lo es todo en sí misma. Lo es. ¿O no lo es?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -De todas las cosas que has dicho desde que nos hemos visto, ésta es la única que no has pronunciado para desquiciarme.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -¿Y qué hay del buenos días?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  -Ah, eso... Bueno, vale, también el buenos días.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Buenos+d%c3%adas&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2116.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2116.entry</guid><pubDate>Wed, 07 Mar 2007 10:33:10 GMT</pubDate><slash:comments>1</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!2116/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!2116.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-03-07T10:33:10Z</dcterms:modified></item><item><title>Andar hacia el Futuro</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1877.entry</link><description>&lt;p align=left&gt;&lt;font face="Tahoma,Helvetica,Sans-Serif"&gt;Te conocí hace dos días. Nadie sabe cómo se llama, pero camina por la calle como si fuera suya. Llevo una bufanda a rayas que con el aire se desliza detrás de mí, como agarrándose a la estela que desprendo, a los segundos que se han fundido, que jamás existieron. Salió una mañana de la puerta de su casa y se dio cuenta de que había una plaza preciosa; un mundo, algo a lo que asomarse; cuál fue la respuesta, los ojos de la gente y su mirada vacua, al fijarse en que, a pasos equidistantes, el muchacho desplazaba sus pies en círculos. Al día siguiente vi por primera vez que, a pesar de lo que pensé, había mucho más allá fuera. Después de estar un año  rodeando una fuente de marmórea roca, cristalina agua de sus entrañas; un niño ve que, se da cuenta de. Era una calle, allí la veo. Repara en una especie de paseo alargado que lleva a una circunvalación más amplia. Es todo tan grande, tan amplio, que me he olvidado ya de lo que había pasado hasta hoy. Caras nuevas, sensaciones indefinibles, es rubio y en su piel se tatúa el sol cada mañana como una marca. Siento que una nueva luz me acaricia, que soy afortunado de poder experimentar. Delante de todo el mundo, de los coches; separa los brazos de su cuerpo. Levanto los brazos. Porque nadie dijo que fuese fácil. Tengo un rubor que ha empezado por mis pies helados y está llegando a la punta de mi nariz, de mi lengua. Tiene los ojos castaños, los labios abiertos y unas perlas de dientes. ¿Es ése el color del Sol? Abro las manos; el calor me invade. Quema por dentro. De repente necesito encontrarlo todo, decir que te quiero, contarte un secreto; volver al principio. Está gritando, con un sonido que es imposible de escuchar. Pedirte que me perdones, beber un agua que me haga inmortal, vencer al tiempo, ver el futuro; volver otra vez. Una tela a rayas de colores, ha cambiado el viento en menos de un segundo, una ondulación deliciosa que se devana entre una especie de haz, de hacha proyectada al infinito, desde el oscuro de su iris. La bufanda está delante de mí. El aire, un viento atroz lo empuja. Me dejaré llevar. Dice mientras anda delante de él mismo.&lt;/font&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Andar+hacia+el+Futuro&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1877.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1877.entry</guid><pubDate>Sun, 07 Jan 2007 17:40:18 GMT</pubDate><slash:comments>1</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1877/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1877.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-01-08T07:17:36Z</dcterms:modified></item><item><title>El Regreso de los Mandriles</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1810.entry</link><description>&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;  Tras un esfuerzo, y a pesar de ser nuevo para él, Aquiles abrió los ojos. En el preciso medio del castillo de cristal, de fuego, calor, tierra, agua. Era acaso la muerte, o mejor aún, la vida del más allá. Un hombre todavía rubio, de pelo largo, acicalado. Sus ojos oscuros cansados, se sentía como sacado de la mitad de un largo viaje que no pudo siquiera acabar. Confuso y extraño en un lugar que desconocía. Así, más o menos, sin dolor y iluminado, quizá sueño o delirio o invención, pero estaba allí, se levantó. No hay nadie alrededor, como una especie de bruma inexistente, alejando la vida de sus manos; sólo el edificio. La cara, estupefacto, empuja la puerta con sus brazos, envuelto en una camisa, un jersey verde oscuro y pantalones arena, cede y chirría y empuja hasta el final. Ya la habitación se muestra, ya el enigma es un misterio desvelado.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;  Sala grande, en su centro una bola de esférica proporción, perfecta, negra como la noche. ¿Lo ves? No es mi imaginación, eso es un brillo familiar, son mis amigos, mi ataúd. Una luz tenue desde el núcleo del planeta se manifiesta en la superficie. Cientos y cientos de rostros sombríos, oculta la efervescencia una especie de velo turbio; miradas vacías, fuera de sí. En un rincón, reunidos en torno una vez más, por sobre la brisa se les escucha lejos, más allá de las barreras y ataduras de la muerte.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman, Times, Serif" size=3&gt;-CAYACO: (una voz quebrada que le sale de la garganta) Amigos míos... mis buenos amigos...&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  ¿Es ésa su voz?¿Qué hacen?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-LES-PAUL: Escucha un momento nada más, mi buen Cayaco. Deja por un momento que entendamos lo que el silencio pronuncia.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Estaba más anciano, no viejo... parecía que se empeñara en levantar una piedra que no podía sostener. Tan acostumbrado al desánimo, a los reveses del tiempo, a las sorpresas no gratas. No podía hablar, no podía abrir la boca... Bautista.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BAUTISTA: ¿Pero quién?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-HEDEÓN: La verdad es que poco importa... la realidad a la que no eres presente no suele llegar a conocerse jamás con certeza. Posiblemente ni Aquiles o el asesino sepa para qué, por qué. Pero ha muerto.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-CAYACO: No hay forma de cambiar las cosas; quizá éstas siempre vayan a ser como nunca debieran.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Todos iban con chaquetas por el frío; un invierno glacial que hiela los ánimos. Bautista es mi hijo. Nieve espesa que a los pies cobija, a la razón lamenta. El fuego apagado... de llamas, una voz estentórea por los latigazos, lenguas ardientes.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BAUTISTA: ¡Juro que mataré al responsable!¡Lo juro!¿Pero quién?¿Quién sería capaz?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-LES-PAUL: Ni siquiera Dios sabe explicar por qué mueren las cosas, hijo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Ya había visto suficiente. Arranca los ojos de la luz, sus cabellos rubios y grita. Ella. Pretendió ser como necesitaba. Osó matar a quien se atrevía a llevar la vida al extremo. Pies que retumban, encontraré la respuesta, da la vuelta. La insulta como no ha insultado a nadie en su vida. Pisa fuerte. Grita con odio. Sigue sus pasos y Te amo... se cae. Retoma el aliento antes de llorar, y desgarrando un tapiz lanza un juramento de muerte. Desde el suelo, la esfera sigue su curso, pero la conversación avanza.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-LES-PAUL: ¿Y Benjamín?¿Y mi buen chico?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-ILAGO: Se queda en su casa. Ha dicho que no piensa volver a salir.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Escritor de profesión, Ilago soñaba con poder hacer algo con unos libros que a penas sí le habían dado de comer. Cuando se decidió por la literatura, Susana ya había cortado por lo sano con su idealismo utópico. Conoció a Les-Paul en París, cuando éste aún creía en la revolución. El viejo seguía creyendo que era peor de brazos cruzados, pero te sientes como una mierda cuando has perdido tu vida en algo que no ha cambiado nada. De ahí que los ríos no horaden más las estrías.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-CAYACO: No vuelvas a jurar, Bautista. Puedes arrepentirte algún día.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-DODÓ: Es como su padre.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-HEDEÓN: Con el corazón en un puño será capaz de desangrar su vida, como su padre.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-BAUTISTA: ¿Por qué?¿Por qué murió? Condenado a ser un inmortal, desterrado por amar. ¿Qué es lo que nos queda?¿Hay esperanza en un mundo que mata a sus primogénitos?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-DODÓ: Nunca ha habido esperanza en este mundo, sino para un loco.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-ILAGO: (desganado como de costumbre, pero no por mala fe) ¿Qué quieres decir?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-DODÓ: Precisamente lo que estoy diciendo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  El pequeño ha hablado. Los familares, amigos, compañeros de trabajo. Nadie sabe por qué mueren las cosas, ni por qué seguirán muriendo. Al final todo el mundo se da cuenta de que nadie conoce a nadie, y a muchos les basta con darse cuenta sólo de esto. A otros no. Ella se va, deshecha la piel, el pelo, los ojos. Está muerta, pero de pie.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-HEDEÓN: Y así terminarán las cosas hasta que alguien se de cuenta de que hay algo que no funciona.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Kilómetros y kilómetros. Un recodo hacia la inexistencia más material. Pasados los desiertos de dunas, en el palacio de todo; suspira Aquiles con rabia contenida. A su lado, siempre tranquilo, está un ser en túnica blanca. Toma la piedra y se la guarda con calma.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-SER EXTRAÑO: Sé que no te gusta cómo son las cosas, Aquiles; o quizá debiera de decir tu nombre. (Aspira acercándose a él) &lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;No siempre las cosas son fáciles de explicar. La mayoría del entorno que nos rodea escapa a nuestro control; la libertad no existe, la belleza es un convencionalismo, el Amor un proceso psicológico desarrollado a partir de sensaciones interpretadas de una forma u otra. ¿Por qué luchabas tú?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Sin pensarlo siquiera, pero dejando tiempo para cerciorarse de que su cuerpo sigue siendo su cuerpo, de que la voz le va a permitir responder una vez más como siempre habrá de responder.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: Mi nombre es Aquiles, eterno entre lo efímero. Yo lucho por lo que tú desprecias; la Libertad, la Belleza, el Amor; pero desde una dimensión que se escapa a tu comprensión.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-SER: Permíteme que no te comprenda. Explícate.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: Lo reconozco; soy falible, soy humano. Luchar todo este tiempo, quizá no haya servido de nada, precisamente porque el conflicto no sirve sino para devenir una victoria o una derrota. (Pone una mano delante de él, señalando el horizonte, sus pupilas encendidas) No quiero ni ganar, ni perder. Acostumbrarme con el paso del tiempo a que las cosas sean como son es el veneno que temo, me amenaza persiguiéndome tras cada esquina, acechando sobre mis certidumbres y mis convicciones. El Amor, la Libertad, la Paz, la Igualdad; son excusas ¿no te das cuenta? Lo importante he sido yo todo este tiempo, quería salvarme de la muerte.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-SER: Por lo visto no te ha servido de mucho.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: Te equivocas una vez más. Como siempre, yerras.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-SER: ¿Quiere decir eso que será imposible que yo sea humano alguna vez?&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: No. Lo que quiere decir es que nunca serás como yo. El ser humano es muy diferente en sus diversas expresiones.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-SER: Qué es lo que quieres ahora, mortal.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Conocedor de la respuesta a una pregunta no formulada.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: Quisiera morir después de muerto. Acabar el viaje q&lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;ue no me has permitido terminar.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-SER: ¿Es lo que quieres? La más completa soledad, el infinito en la inexistencia del tiempo. ¿No quieres vengarte? Regocijarte en el odio que experimentas hacia tu novia, amar la visión de los logros de tu hijo.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;-AQUILES: Es mi decisión. No te he pedido que la juzgues.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  Antes de que el ser extendiera totalmente la mano y tocara su cabeza, se deslizó hasta el suelo, besándolo. &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;&lt;/font&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;font face="Times New Roman" size=3&gt;  No habría de ser ése el día de su muerte.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+El+Regreso+de+los+Mandriles&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1810.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1810.entry</guid><pubDate>Sat, 30 Dec 2006 15:08:58 GMT</pubDate><slash:comments>1</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!1810/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!1810.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-12-31T09:12:27Z</dcterms:modified></item><item><title>Se Supone que se llamaba Libertad</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!812.entry</link><description>&lt;div&gt;Éste es el fragmento en el que todos creen ver algo, y no se trata de nada.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Qué decir de él. Le llamaban libertad. Los seres humanos nunca tienen nombres que se ajusten a sus personalidades, no depende de ellos. Para ser sinceros, aunque ellos fueran los que lo escogieran, tampoco dependería de ellos. La diferencia entre cómo le llaman a uno y cómo uno se llama es considerable, aunque nunca tiene por qué significar nada en absoluto. Si a este personaje le llamaban Libertad era porque se llamaba así. Seguramente, si se hubiera llamado de otra forma, le habrían llamado de otra manera.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;Una mañana se despertó. Incorporándose mientras bostezaba se dio cuenta de que la Luna traspasaba con su luz las persianas y le daba en la cara. Se vistió y se lavó la cara. Comprendió que llegaba tarde, así que intentó no pensar en lo que sucedería al día siguiente. Uno acaba dándose cuenta de que sin pensar salen las cosas mucho más rápidas. Mirándose al espejo y frotándose la cara mientras reía, dijo: &amp;quot;Libertad es nombre de mujer&amp;quot;. Después de beber un vaso de agua, sale a la calle. Noche de invierno congeladora. Llevaba bufanda, gorro y jersey, todo de lana, y odiaba la lana como nada en el mundo. Tiritando de frío mientras perdía sus pasos por la avenida murmuró para sí: &amp;quot;Si pudiera soportar el frío, diría que el invierno es una estación encantadora&amp;quot;. Era albino y no podía aguantar los rayos del Sol, aunque lo que menos aguantaba era tener que salir por las noches, sin relacionarse con nadie. Aprendiendo a hablar solo es como se aprende a sólo apreciar la soledad.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Apuesto a que todos han pensado que era el trabajo el que requería de Libertad, ¿no es así?. Seguro a que ya os habéis hecho una imagen del que era el personaje. Un hombre desdichado, sin duda, con nombre de mujer, que odia todo lo que tiene porque no tiene nada, y que para levantarse cada mañana necesita no pensar en que su trabajo no le proporcionará la oportunidad de ser feliz jamás. ¿Verdad que lo habéis leído? Ya ha pasado suficiente texto como para que yo pueda modificar la imagen en vuestras cabezas. ¿Se ríe de su posición? Eso yo no lo sé. ¿Es alguien desdichado? Según el lector avezado que se encuentre delante de las letras que ahora escribo.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Igual se reía. Igual le hacía gracia su situación. Igual le gustaba ser albino; poder experimentar una sensación única en una vida de un sólo uso. ¿Por qué pensáis constantemente en su nombre? Seguro que cuando decís el vuestro no esperáis a que los desconocidos saquen conclusiones a parte, de la etiqueta que tenéis todos que mostrar al mundo. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Él se llamaba Libertad, cierto. Pero seguía teniendo vida, construía su imagen con sus acciones, con sus despertares mesurados y calmados, con sus frases graciosas que apenas le hacían reír a él mismo.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;No acabo de contar una historia. Acabo de definir una idea. Una idea con nombre y apellidos, y las ideas con nombres no significan nada por sí solas.&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Se+Supone+que+se+llamaba+Libertad&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!812.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!812.entry</guid><pubDate>Thu, 20 Apr 2006 19:27:34 GMT</pubDate><slash:comments>3</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!812/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!812.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-04-20T19:27:34Z</dcterms:modified></item><item><title>El Hombre del Traje</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!544.entry</link><description>&lt;div&gt;Vestido como un sombrero; negro y lustroso. Paseaba las tardes por las calles sin mirar hacia dónde, sin reparar en quién. Era un hombre más extraño de lo que podía propiciar el azar. Quizá no se tratara de un humano, y sin embargo lo parecía.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Cuando lo ví por primera vez, corrían los años como participantes maratonianos. Rugía el cielo sobre su cabeza y no frenaba el paso. No digo que fuera admirable, pero sí que se antojaba curioso. En el preciso momento que se consumaba el acto de la visión, venía hacia mí, despacio, parecía que tuviera más tiempo del que el mundo le daba. Frenó con sus botas de cuero delante mío, y me miró a los ojos. No supe qué hacer; ¿qué se supone que hay que decir a un desconocido que se acerca y no saluda?. Suavemente, apoyó su bastón en la calzada, y sin parpadear sustrajo un papel fotográfico del bolsillo de su larga gabardina y me lo echó sobre las manos. Allí estaba; inmutable ante mí; triunfador e incognoscible. Pude observar hasta cada pequeña marca de su piel. La altura de su cuerpo se erguía ante mí, desafiante; eclipsando el Sol. Sin añadir más a su misteriosa intervención, siguió con su camino.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Las dos tardes siguientes las pasé en mi estrecho y pequeño cuarto, observando la imagen. Era una foto en blanco y negro; y ahí se terminan los adjetivos que podía dar del objeto entre las manos; me explico: No había nadie fotografiado, ni nada. Era una foto que mostraba toda la escala de grises, desde el blanco más puro hasta el negro más aterrador. Detrás, con una delicada letra, se podía leer: &amp;quot;La comedia del Escritor&amp;quot;. Acabé por tirar la foto a la basura; menuda provocación.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Muchas veces volví a ver al Hombre del Traje, pero nunca se mostró tan misterioso. Supuse que fue una forma como cualquier otra de crearse una aura de misterio que lo hiciera más interesante; por lo demás, reía como todos, comía como una persona; pero sólo él hablaba. Desde el principio hasta el fin fue su eterno compañero. Dejó de vestir esa estúpida gabardina y comenzamos a ser hombres. Por las noches aullábamos a la luna intentando ser los vividores de nuestra era. Bebíamos como si fuera la última copa, y más de una vez rompíamos los vasos con entusiasmo. Odiamos juntos, y unidos amamos hasta consumir la sustancia de nuestros seres. Llegámos al éxtasis más alto, renunciando a lo mundano. Eso sí; nunca dejó de hablar. De evz en cuando se subía a lo más alto, y causaba la desdicha de muchos. Aunque no desearas llorar, llorabas; cuando quería hacer reír, había carcajadas; nunca le tuve envidia, pero sí respeto.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Cuando llamaron a la guerra, nada cambió. Los cobardes que se alzaban contra el gobierno, faltos de razones, acataron las órdenes. Insignes camaradas marcharon a la guerra, pero no fue mejor en la ciudad; las amdres no dejaron de sufrir tanto por los hijos que iban, como por los que se quedaban. Una mella psicológica con el objeto de matarnos dentro de nuestro propio cuerpo, como si no fuéramos humanos. Muchos desfilaron hacia el puerto; yo, entre ellos. Mi compañero, con ánimo de ser redundante, me acompañó; y para cuando llegamos a los barcos, las suelas se quedaron en su mínima expresión.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&amp;quot;Bravos combatientes contra el Sol y la deriva con honor se enfrentarán. Sin alejar de su recuerdo el suelo más patrio, sus raíces más profundas; luchando morirán&amp;quot;. Primero el conflicto se produjo en la ciudad más cercana al puerto. Matamos a muchos. Lo ojos no contaban cuando el horror nos hacía temblar. Había tanta sangre, tanta destrucción; que el que no lloraba era de puro sadismo. Algunos acabaron por disfrutar; otros por justificar sus actos. Yo me conformé por echarme en un rincón y por un momento morir para el mundo. Mi amigo fiel no daba crédito a sus ojos; ya no le veía hablar, sus ojos ya no se cerraban por las noches. Cuando embarcamos, algnunos bómitos se introdujeron en nuestra rutina; pero, nada más. A quien matábamos, no le dábamos piedad. Tratados como animales, pedían en sus lenguas misericordia. Pero no había perdón para el enemigo que nos había robado la inocencia y la juentud. Muertos como animales... los hubo a docenas.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Cuando se acercó el barco, ya estábamos todos preparados para abordar. Un par de cañones habían echo trizas la mitad del barco, y ellos eran muchos más. No éramos capaces de observar con un mínimo de objetividad la situación. Cuando un odio tan desesperado te domina, simplemente quieres hacer pagar... no importa el precio. A pesar de que el abordaje fuera más bien del otro barco, sin tabla, salté al otro barco; mi amigo y otros más a mi lado. Los enemigos estaba saliendo por las pasarelas hacia nuestro barco, así que, literalmente, les estábamos atacando por la espalda. Bayoneta en mano, destripé a uno. Mis ojos ya no tenían misericordia, habría matado a cualquiera con tal de no morir; pagaban el precio de nuestro dolor quienes en muchas ocasiones eran inocentes. Descargé mi fusil contra la cabeza de un soldado, y la sangre salpicó toda mi cara. No me estremecí lo más mínimo. Cuatro soldados me vieron acercarme y volvieron hacia mí  sus rifles. Grité desesperadamente, sin miedo a la muerte; dejando a mi mujer amada, por la que tantas veces quise desertar, sin recordar el suave tacto de sus manos sobre mi piel. Unas manos que me decían: &amp;quot;No te vayas, y te juro que seremos los más felices del mundo&amp;quot;. Dejando atrás esos hermosos ojos, esa boca, esa frente esculpida... esos cabellos de seda... esos atardeceres de fútbol... Mi Vida. Oí los disparos. No sentí las balas perforando la carne, y sin embargo palpé con dedos temblorosos la sangre sobre mi cara. Ahí estaba. Erguido había soportado los cuatro aguijones; y su cuerpo caía, yo lo sostuve con mis brazos, olvidando la guerra. &amp;quot;Por qué lo hciste&amp;quot; grité &amp;quot;Por qué no dejaste que fuera yo&amp;quot;. &amp;quot;Lo siento, pero no podía vivir con el peso que soportaba. necesitaba experimentar qué se sentía; y te aseguro que me encuentro mucho mejor... cuatro disparos... sólo cuatro y ya me ves... no puedo moverme... no puedo hablarte... siento como la sangre sube garganta arriba... me gustaría darte un abrazo... ya me perdonarás.. &amp;quot; Le abracé &amp;quot;¡Hermano!&amp;quot; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;hr&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&amp;quot;... Escucha... ¿lo oyes? es el canto de los pájaros... ¿Será primavera? Nunca los días me parecieron tan largos... ni me dio la impresión de que las mañanas fueran tan luminosas... ¿sabes? Ya me encuentro mucho mejor&amp;quot;.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
&lt;hr&gt;
&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+El+Hombre+del+Traje&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!544.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!544.entry</guid><pubDate>Thu, 16 Feb 2006 17:57:15 GMT</pubDate><slash:comments>5</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!544/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!544.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-02-16T17:57:15Z</dcterms:modified></item><item><title>Del Mundo donde No Llegan las Palabras</title><link>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!476.entry</link><description>&lt;div&gt;  Érase de un mundo que no existía. Un mundo, que como muchos otros, se encontraba en mi imaginación. Un planeta de tantos. Un imaginativo sueño en donde las palabras no llegaron nunca. Catapultadas desde la tierra, se quedaban a medio camino entre el bien y el mal. Sencillo; tanto como permiten los sueños erróneamente interpretados. &lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Este mundo sin palabras no era ni mucho menos un infierno; ni tampoco guardaba similitud con lo que entendemos por paraíso. La gente, privada de la conversación, daban gran importancia a todas las demás formas de expresión que se escapan a los mortales. Estas formas diferentes eran llamadas detalles. Un canal invisible se establecía entre la mirada de los seres; una conversación de versados en el arte de la diplomacia, y palpitaban al reconocer en su andar la alegría, o lloraban con el cadencioso pasmo de las facciones contrahechas. Todos y cada uno de los habitantes eran artistas en las posturas y en las apariencias; pero ninguno podía conseguir esconder ninguna verdad al conversante, ya que también se volvieron grandes estudiosos de la psicología humana. Cada uno era feliz, y mantenía la felicidad del otro. No estaba la ambigüedad de las palabras para malear los diálogos, o distorsionar la realidad. Cada uno era conocido por lo que era. Se trata de un mundo donde no importa el mensaje, sino la forma y la belleza de los cánones elegidos. Cada uno elegía su forma y se la mostraba al mundo: disfrazado de bailarín con borlas de papel charol, exultante y ruidoso optimista, músico enternecedor de las flores, poeta de sueños incumplidos, loco a sueldo de los que no se creen las historias de mentira que hacen llorar.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Una lágrima costaba la desesperación, la hecatombe; la destrucción en sí misma de toda la felicidad del entorno. Una sonrisa suponía la felicidad eterna, la intensificación del brillo solar, la explosión de colores que precede a la entrada en los campos Elíseos; lo comprendía todo, y a la vez no significaba nada. Un beso era la culminación de un sueño hecho realidad, la belleza en sí misma, el sofoco de los desatendidos y el desbocamiento de los enamorados. Todos sonreían de placer ante tal espectáculo; dos seres hacían realidad sus deseos y hacían partícipes a todos sin el menor de los pudores. Sin siquiera nombrarlo, se hablaba de amor, se sentía amor. Me resultaba curioso. Una sociedad que no tiene las palabras, y por tanto está fuera de alcanzar su significado, entiende mejor y no desprestigia la palabra en sí misma de lo que nosotros podemos imaginar. El amor por fin sentido de tal modo; sin palabras, sin interposición, claro, firme, bello, impactante, rompedor; rebeldía, guerra, fin, suplicio, miradas... estampido de color sin aparente final: la felicidad que tiende a infinito como tienden los pájaros a volar cuando ansían libertad; libertad que nunca hallarán, de allí la eternidad de su vuelo. Punto más alto del ser humano, suprema felicidad y culmen de deseos fundados en mentes ardientes de pasión arrebatadora y ardiente. En noches en vela, en días opacos... el amor; para qué añadir más. Todos deberíamos tener cuidado al nombrarlo, y yo ya lo he escrito demasiado.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;  Dejemos de entender las palabras tal y como aparentan si se colocan en el marco de la realidad. Soñemos con la forma, entreguémonos a la pasión; que fue la que realmente llevó a dar nombre al más elevado de los sentimientos humanos. Pronunciemos, pero no con facilidad. Démosle tiempo al tiempo, que uno acaba descubriendo todo en el momento oportuno. No deseemos el amor antes de que éste no descubra dónde estamos.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Un saludo a todos los Soñadores de Versos en un Mundo al que No Llegan las Palabras.&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-6461187005026718524&amp;page=RSS%3a+Del+Mundo+donde+No+Llegan+las+Palabras&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=saiphhouse.spaces.live.com&amp;amp;GT1=saiphhouse"&gt;</description><comments>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!476.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!476.entry</guid><pubDate>Thu, 26 Jan 2006 16:45:33 GMT</pubDate><slash:comments>5</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://saiphhouse.spaces.live.com/blog/cns!A65540A6DA032CC4!476/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://saiphhouse.spaces.live.com/Blog/cns!A65540A6DA032CC4!476.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2006-01-26T16:50:02Z</dcterms:modified></item></channel></rss>